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Clonando la memoria (sentimental)

Colin Trevorrow firma esta resurrección de la saga tan eficaz como redundante

Jurassic World Ampliar foto
Un fotograma de 'Jurassic World'.

En sus primeros minutos, casi en un honesto ejercicio de autocrítica, Jurassic World deja clara la distancia entre la condición visionaria de John Hammond –el fundador del Parque, encarnado, en la película que abrió la saga, por Richard Attenborough- y los actuales responsables del complejo de ocio, gestores abiertos al patrocinio publicitario de atracciones y a la hibridación en nombre del espectáculo. La memoria de los blockbusters de los años 80 y 90 también está ahora en manos de gestores, aunque estos tengan el cierto pedigrí indie y el palpable conocimiento de causa de Colin Trevorrow, que es quien firma esta resurrección tan eficaz como redundante.

JURASSIC WORLD

Dirección: Colin Trevorrow.

Intérpretes: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Ty Simpkins, Nick Robinson, Omar Sy, Vincent D’Onofrio, Irrfan Khan, Katie McGrath, Judy Greer.

Género: ciencia-ficción. Estados Unidos-China, 2015

Duración: 124 minutos.

En Seguridad no garantizada (2012), Trevorrow demostró ser un buen heredero del legado Amblin, capaz de trasplantarlo al terreno de la melancolía cotidiana. Jurassic World no sigue acreditándole como hábil intérprete de mitologías ajenas, sino como aplicado clonador: en su definición del factor humano en juego –de la separación de los padres a la rivalidad fraternal, pasando por la tensión sexual entre los protagonistas- Trevorrow se revela tan buen calígrafo como lo fue el J. J. Abrams de Súper 8 (2011). En todo lo demás, actúa como querrían los nuevos gestores del parque: dando más de lo mismo, pero con un leve envoltorio de novedad; cumpliendo, pero sin inventar.

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