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La ópera nacida del acuerdo llena los Teatros del Canal

El ciclo Operadhoy llega a Madrid con tres estrenos de jóvenes compositores españoles

Un momento del montaje de la ópera 'Leviatán'. Ampliar foto
Un momento del montaje de la ópera 'Leviatán'.

"Los compositores somos herederos de todas aquellas catarsis que explotaron durante el siglo XX. En ese siglo todo saltó por los aires, y la nueva generación de compositores españoles nacidos más allá de los sesenta son hijos de una revolución brutal", explica Xavier Güell, director artístico del festival Operadhoy. Desde este miércoles y durante tres jornadas, tres grupos creativos que llevan meses colaborando expondrán sus óperas en un trío de estrenos absolutos en los Teatros del Canal. Este año, bajo el lema de Sinergias y con 45 producciones a sus espaldas, este ciclo pretende mostrar piezas líricas creadas bajo un espíritu colaborativo.

Seis artistas jóvenes han formado parejas desde el inicio de este proceso creativo. Uno de los requisitos es que no se conocieran previamente, y que director de escena y compositor trabajaran mano a mano desde la construcción de la idea. "Hoy vivimos con dos inconvenientes: el compositor está más solo que nunca y no tiene el amparo de una casa que pueda protegerlo. Pero tiene la libertad para elegir los caminos que él quiera. Son seis artistas jóvenes los que presentamos, pero con un talento ya maduro y una alta potencia creativa", cuenta Güell sobre estos artistas que no superan los 40 años.

La primera producción en ver la luz será 0.997 —título totalmente aleatorio—, una "acción sonora para corredor de fondo, ensemble de saxofones y vídeo en tiempo real". Obra surgida de la colaboración del director de escena Álex Serrano y el compositor Alberto Bernal, este último cuenta que en ella "se articula una poética basada en el correr como resistencia, la poética del esfuerzo, del correr como materialización del tratamiento de la fatiga". La segunda producción, bajo el lema de A cielo abierto, toma la forma de ópera de cámara basándose en textos de Max Aub que "tienen mucho que ver con el oratorio y la cantata", cuenta la compositora granadina Irene Galindo. Con la colaboración de la directora de escena Andrea Díaz, cuenta la historia de un pájaro que se extraña de la conducta humana durante la Guerra Civil española. Para ello, usan los timbres y recursos de la voz masculina de cantantes que provienen del mundo de la música antigua. Usan un equipo de actores amplio y "un universo poético donde tanto los elementos musicales como los escénicos viven en una eterna suspensión", cuenta Díaz.

Para cerrar el ciclo, el sábado resucita Leviatán, el monstruo de la tradición hebrea que se ha recuperado de manera recurrente en tiempos modernos para hablar del Estado. Rubén Vejabalbán, que se encarga de la puesta en escena de esta obra, habla de nuevo de la partida de un fermento colaborativo para hallar un camino hacia "una cuestión existencial y sociopolítica". El público estará en el escenario escuchando la música creada por el malagueño Oliver Rappoport, "dentro de esa sima marina donde la divinidad creó al monstruo". Se incluye en esta producción la danza y los recursos electrónicos para reflexionar sobre "la jerarquía ética que somete los instintos y demoniza la animalidad del ser humano".