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Cannes ovaciona ‘Inside Out’, la nueva película animada de Pixar

La película, dirigida por Pete Docter, apuesta por la melancolía y tiene un guion inmenso

Secuencia de la película ‘Inside Out’.

¿Se puede contar en dibujos animados y pensando en un público mayoritariamente infantil toda la complejidad de la mente y los sentimientos humanos? Sí, Pixar y en concreto el director Pete Docter lo han logrado. Hoy Inside Out, que en España se titulará Del revés y se estrenará el 17 de julio, ha devuelto la esperanza en la factoría Pixar, que había errado en sus últimos filmes y en su apuesta por las continuaciones de sus obras maestras previas. Del revés, es original, sorprendente, apuesta por esa melancolía que ya exhalaba Toy Story, y aúna un guion inmenso, repleto de enormes aciertos descriptivos y narrativos con una gloriosa imaginería, que resuelve de forma sencilla y fascinante la ilustración de los sentimientos. Dentro de Riley, una niña de 12 años, conviven Alegría, Desagrado, Tristeza –de color azul, en lógico reflejo visual del doble significado en inglés de blue-, Ira y Miedo. Juntos toman las decisiones que mueven a la cría, y crecen junto a ella, cuidando sus recuerdos y viendo cómo crecen sus anclas emocionales: las islas de la familia, la amistad, el divertimento y el hockey (la afición de Ridley). Pero la familia se muda de Minnesota a San Francisco, y la nueva vida de Ridley, junto con una explosión de problemas en su interior, hace que Alegría y Tristeza se embarquen en una apasionante aventura.

La película ha sido recibida en Cannes -donde se proyecta en la sección Oficial fuera de concurso- con una enorme ovación, a la altura del resultado de Docter, el realizador de Up y Monstruos S. A. John Lasseter, el cerebro de Pixar, ha contado en Cannes, en la presentación a la prensa, que la idea original fue de Docter. “Y supe desde ese momento que iba a ser una de nuestras películas más complejas. Tuvimos que investigar muchísimo, porque había infinitos detalles que completar”. Docter ha explicado que su hija tenía 9 años cuando puso la voz de Ellie de niña en Up –película que se estrenó también en Cannes-. “Ha ido creciendo y a los 13 vi cómo se aplatanaba y pensé: ‘¿Qué le pasará ahí dentro?’. Así saltó la chispa”. En Del revés se defiende la importancia de la tristeza en la vida de la gente –algo muy presente en la historia de Disney, la casa de Pixar. “Aun así me gustan los finales felices y desde el principio estaba claro”.

En su búsqueda de cierto realismo, Docter desgrana en el metraje conceptos como la memoria de corto recorrido, la depresión… “Ahondamos en los amigos imaginarios, el miedo a los payasos, cosas con las que el equipo se identificaba y espero que lo haga el público”. En ese personaje reúne hechos que el director considera muy importantes: “No contemos mucho, pero su implicación absoluta en ayudar a Alegría y a Tristeza me parece fundamental para entender la mejor parte del ser humano”. Docter también ha detallado lo que le aporta trabajar en Pixar: “Porque vas mostrando tu película a los otros directores, a los compañeros, y cada vez que ven un nuevo montaje aportan consejos valiosísimos”.

“Las emociones tienen un trabajo y un propósito. No podemos acallarlas. E investigamos en el interior de cada sentimiento para construir su reflejo como personajes, que el público entienda su importancia”, contaba el productor Jonas Rivera, otro de los corazones del proyecto. Lasseter ha detallado cómo ha cambiado la animación desde sus inicios, que ahora encuentra su hueco en Cannes. “Estar aquí ya es un orgullo. No me importa competir o no. Cuando yo empecé, la animación estaba casi muerta como industria. No había trabajos para televisión, Disney hacía una cada 4 o 5 años. Pero yo sabía que había un público y talento para crear buenas películas. Lo que ocurría es que la industria del cine equivocaba el objetivo. Walt Disney nunca hizo sus dibujos solo para niños, sino para todos los públicos. Lo mismo ocurría con las series de televisión del cartoon clásico. En ese arranque nos inspiramos en el impulso que realizaron Coppola, Scorsese o Lucas a inicios de los setenta, con el nuevo Hollywood, en su búsqueda del nuevo espectador, y sabíamos que podíamos afrontar ese mismo reto en la animación. Cuando estrenamos Toy Story, el primer largo de Pixar, y logró ese enorme éxito, viví un gran alivio. Porque confirmaba los sentimientos que yo albergaba. Hablamos de contar historias, no de tecnología: Si te pones a hacer una película de dibujos animados pensando antes en la tecnología que en el guion, te equivocas”. Docter apostilló: “En Pixar hacemos las películas casi con el mismo proceso que las que protagonizan actores de carne y hueso. Algo en lo que John siempre insiste es en la historia, el guion”. Visto lo visto, Del revés hubiera sido una gran rival por la Palma de oro.

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