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Una zarzuela madrileña a la altura de Mozart

La Zarzuela lleva a las tablas ‘Clementina’, la única obra para escena compuesta por Boccherini

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Un momento de la representación de 'Clementina' en el madrileño Teatro de la Zarzuela.

“Esta zarzuela es uno de los grandes textos del teatro musical del siglo XVIII, a la altura de las obras de Mozart en su trilogía en colaboración con Da Ponte, de Salieri o Martín y Soler”, explica Paolo Pinamonti, director del Teatro de la Zarzuela sobre Clementina, la única obra para escena de Boccherini que se conserva al completo, y que se estrena este jueves. Recuperada de la producción que se estrenó en 2009 en el Teatro Español y que pasó por el Arriaga, cuenta con la dirección de escena de Mario Gas y la batuta de Andrea Marcon.

“A finales del siglo XVIII, Viena era la capital teatral de Europa. Clementina es un descubrimiento para todos: es la única obra para escena de Boccherini, que a su vez muestra toda la renovación teatral radical de la Viena de aquella época”, cuenta Pinamonti. Dentro de esa renovación, en Clementina se supera el modelo de arias que podían ser intercambiables entre personajes como en las obras de José de Nebra, en las que cada fragmento reflejaba una pasión sin vincularse directamente con el que la cantaba. Con este nuevo concepto del que Clementina es un ejemplo, la música queda íntimamente ligada al personaje que la canta y adopta los rasgos de su personalidad y su historia.

A pesar de ser una recuperación, para el director de escena Mario Gas “recuperar una función es recrearla”. “Hemos reducido sustancialmente el texto de Ramón de la Cruz para adaptarlo a los tiempos actuales, hemos incluido dos actores con texto pero sin canto y seis que no hablan”. Uno de esos actores que no cantan es Manuel Galiana, que desborda entusiasmo por “una partitura inspiradísima que es una auténtica joya”. “¿Cómo puede haber solo seis funciones para esta belleza que para muchos va a ser la cosa más bonita que van a ver en su vida?”, se pregunta el actor, que no imaginaba que lo fueran a llamar a estas alturas “para este sueño”. El otro papel sin partitura es para el actor Xavier Capdet.

El papel protagonista recae en este montaje en Carmen Romeu, que dice que es “un espectáculo de grandes dimensiones lleno de emociones y de sentimientos”. Le acompañan en el escenario los cantantes Vanessa Goikoetxea, Carol García, Beatriz Díaz, Juan Antonio Sanabria y Toni Marsol. A las órdenes de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (Orcam) en su versión reducida, mandará en el foso Andrea Marcon. El director principal de la Orquesta Ciudad de Granada goza de un amplio prestigio en la dirección del repertorio barroco y clásico y ha añadido ensayos extra a los definidos en un principio para adaptar la orquesta a la manera de interpretar de la época de Boccherini. “La Orcam se presenta en formato reducido para tener el número de instrumentistas de una orquesta al modo del Barroco. Hemos trabajado muchísimo porque para los músicos es un lenguaje completamente nuevo”, explica el director, que recalca que en esta obra “cada personaje está pintado de la mejor manera posible por la mente de un gran operista”.

Esta obra pertenece a la época en la que el italiano Boccherini residía en Madrid, y sigue la misma línea de composición al estilo italiano y español que en la Francia y Alemania de la época costaba comprender. “Boccherini, como Frescobaldi, escribe algo pero da por hecho que se interpreta de forma diversa. Los franceses, gente racional, intentaron copiar el estilo de Frescobaldi, pero no pudieron. Para ello inventaron la Notación blanca, en la que cada nota se escribe hueca, como símbolo de que está abierta a la interpretación”, cuenta Marcon. Esta zarzuela podrá verse los días 6, 8, 10, 12, 14 y 16 de mayo en la sala de la calle Jovellanos, y es la última producción escenificada de la temporada.