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Mambo Jambo: “Nunca hemos sido yihadistas del ‘rock and roll”

Son un flamígero grupo instrumental de sonido devastador y estética cuidada. Además atesoran discos que les hacen sentirse parte de una tradición

Los miembros de Los Mambo Jambo: Ivan Kovacevic, Dani Nel·lo, Anton Jarl y Mario Cobo. Ampliar foto
Los miembros de Los Mambo Jambo: Ivan Kovacevic, Dani Nel·lo, Anton Jarl y Mario Cobo.

Como en el Million Dollar Quartet de la Sun, en Los Mambo Jambo se han juntado varios gigantes del rock and roll patrio. Son Dani Nel·lo (saxo), Mario Cobo (guitarra), Ivan Kovacevic (contrabajo) y Anton Jarl (batería), aunque nos encontramos tan solo con los dos primeros en el C3 Bar del CCCB. Ustedes ya conocen a Dani, saxofonista de Los Rebeldes, la banda rocker más exitosa de los ochenta. Y Mario Cobo lidera Los Nu Niles, otro excitando trío de r’n’r. Los cuatro pertenecen hoy a Los Mambo Jambo, un flamígero grupo instrumental que practica rock and roll, rhythm and blues, surf y swing de los cincuenta y sesenta: tupés, zapatos de dos colores y camisas hawaianas estilo De aquí a la eternidad, con el sonido más devastador de la ciudad condal.

PREGUNTA. Os lleváis casi una década, pero ambos firmasteis por subcultura (rocker, salta a la vista). ¿Cómo os pusisteis en contacto con la movida?

DANI. Por otro típico fenómeno de adolescencia: el amigo. Con el que haces piña y vas descubriendo cosas a su lado. Mi amigo empezó a tocar la guitarra y tras él empecé a ver otros tíos por el barrio. Bueno, en mi barrio (Magoria) no había ninguno. Pero me iba al centro y me topaba con otros rockers. Y se creaba esa fraternidad, con saludo incluido. Antes, si veías a otro tío con tupé, le saludabas por la calle. De repente vi que existía una pequeña comunidad. Pero Mario y yo somos distintos porque fue músico antes que rocker.

MARIO. Yo empecé en octavo de EGB descubriendo discos con dos o tres amigos, y a la vuelta del verano, ya en primero de FP, el que no era skin era punk, o rocker, o pijo. O un tío normal. Yo lo recuerdo muy divertido. Creo que eso ya no debe pasar. Necesitabas asociarte con gente, porque no existía información. Tenías que ir al “bar de los rockers” de Badalona, y tenías que pasar tus exámenes de rocker [ríe].

P. Vuestro linaje es poco ortodoxo. ¿Cómo llegasteis a la confluencia de sonidos de Los Mambo Jambo?

D. Lo interesante es haber llegado aquí sabiendo lo que ha pasado desde que empezamos a tocar hace 30 años, saber lo que se hacía en todo momento. Nosotros no hemos sido niños burbuja, no hemos estado en un lugar estanco como mucha gente del rock and roll. Hemos recibido un ADN inoculado de muchos tipos de música, punk o funk o rock de los setenta, y hemos ido probando de todo con los años.

M. Nunca hemos sido yihadistas del rock and roll, ni antes de Los Mambo Jambo ni ahora. Nos gusta nuestro instrumento, somos músicos, nos gusta investigar… No nos gusta solo un género.

P. Los dos sois coleccionistas de discos, además de músicos profesionales. Pero hay muchos músicos que no son así. Que tienen el talento, pero no están obsesionados con la parte enciclopédica o fetichista de los discos.

D. Y al mismo tiempo gente como Lonnie Mack o King Curtis debían tener 20 o 30 discos, no 3.000 [ríe]. A mí el coleccionismo por el coleccionismo no me interesa nada, pero me gusta la idea platónica de las ideas, de que tienes un mundo de ideas y tú eres solo el transmisor. Para mí, todos esos discos nos hacen sentir parte de una tradición.

P. La subcultura es de alto mantenimiento, caramba. No fomenta la holgazanería. Entre la ropa, los discos, los peinados… se te va el día. Es un trabajo a jornada completa.

D. [Carcajada] Cierto. Aunque nos tomamos más en serio el tema musical que el estético.

M. Pero no saldríamos en chancletas [ríe].

D. Y eso que existen muchos músicos, de jazz o lo que sea, que no se cuidan en absoluto. Pero es algo que ya se te ha quedado. Ni te lo planteas. No saldrías a tocar con una camiseta Adidas. La Escuela Superior de Música de Cataluña saca 300 músicos de jazz cada promoción, ¿y no les enseñan que no se puede subir al escenario con bermudas? [ríe].

M. Se trata de dignidad y de cuidarte a ti mismo. Sobre todo es eso. Es una cuestión de autoafirmación. Salgo a la calle y me gusta saber quién soy.

P. Esto le preserva a uno de forma magnífica. Mucha gente que vive en el rock and roll se conserva de perlas.

D. Estaba pensando en eso el otro día. En una revista salían hace poco fotos actuales de grupos de pub rock como Nine Below Zero y no estaban nada acabados. Yo creo que es por la pasión, por la vocación, las ganas de estar conectado. No creo que te puedas plantear otra forma de vida.

M. Es la ilusión no perdida de la juventud.

Cuestión de Gustos

1. ¿En qué película o disco se quedarían a vivir? Mario: La dolce vita, de Fellini, con la música de Nino Rota de fondo. Dani: En Sed de mal, de Orson Welles; en el álbum The Kid and The Brute, de Illinois Jacquet & Ben Webster.

2. ¿A qué artista invitarían a cenar? M.: A John Fante, y nos pondríamos de vino hasta las trancas. D.: Si estuviera vivo, al compositor norteamericano Doc Pomus.

3. ¿Cuál ha sido el mejor momento de su vida profesional? M.: El actual, que, por supuesto, se debe a todo lo vivido con anterioridad. D.: Cuando he tocado con músicos referentes para mí: Steve Cropper, Los Lobos, Brian Setzer… Aunque lo mejor siempre está por llegar.

4. ¿Qué trabajo no aceptarían nunca? M.: Tertuliano de televisión. D.: Ser músico figurante de OT.

5. ¿Qué disco o libro no consiguieron terminar? M.: El último elepé de The Black Keys. Me aburrió soberanamente. D.: 2666, de Roberto Bolaño.

6. ¿Qué hicieron el último fin de semana? M.: Ensayar ocho horas diarias para preparar la gira del disco Código Rocker, de Loquillo y Los Nu Niles. D.: Dar tres conciertos en Las Canarias con Los Mambo Jambo.

7. ¿Qué está socialmente sobrevalorado? M.: Dar tu opinión sobre cualquier cosa en las redes sociales. D.: Ser famoso y el ocio nocturno.

8. ¿A quién le daría un premio? M.: Un Nobel al capitán Paul Watson, cabeza de Sea Shepherd, por su protección de las especies oceánicas en peligro. D.: Iría dándole periódicamente Grammys a Dr. John y un Cervantes al dibujante Pedro Vera.

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