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Detenidos dos hombres por acosar en Twitter a la presentadora Lara Siscar

La periodista ha soportado años de persecución en las redes sociales

Lara Siscar
La presentadora Lara Siscar.

“Tenía la sensación de que si este tipo me tuviera delante, me eliminaría”. Lara Siscar, presentadora del Telediario de La 1 en su edición de fin de semana, narra con la voz temblorosa el acoso que ha sufrido en redes sociales, una situación a la que la Policía Nacional ha puesto fin con la detención de dos hombres.

Como explica la Policía en una nota de prensa, los arrestados, sin relación entre ellos, llegaron a crear hasta 30 perfiles en varias redes sociales para enviarle mensajes amenazadores, vejatorios y denigrantes. Uno de ellos, ante la negativa reiterada de la víctima a mantener un encuentro personal con él, la abordó en dos ocasiones por la calle.

Tras las indagaciones, en febrero se identificó y detuvo en Madrid a un hombre por delitos de coacciones y contra la integridad moral continuados. Este individuo, como explica la Policía, fue el que inició la situación de acoso a la víctima, contactando con ella por mensaje directo casi a diario y durante varios meses en Facebook con la intención de que Siscar accediera a un encuentro íntimo con él. Al ser ignorado por la presentadora, llegó a abordarla en plena vía pública hasta en dos ocasiones.  Esta misma semana ha sido detenido en Palencia un segundo sujeto por hechos similares.

“Me ha afectado mucho a mi vida personal”, explica la periodista

El calvario por el que ha pasado la presentadora viene de lejos. “En 2009 ya tuve que cerrar mi cuenta de Facebook. Pero este último tirón más fuerte, que ha desembocado en esto, ha venido sobre todo por Twitter, que da un acceso más directo a las personas”. Hace aproximadamente dos años, Siscar vio cómo los mensajes halagadores de un usuario se iban transformando en mensajes negativos. “Se empieza a enfadar, a decir que por qué no le contesto, que por qué contestaba a otros y a él no. Esto termina derivando en un odio totalmente irracional, brutal”, explica la presentadora a EL PAÍS.

Ese acoso inicial se transforma en un odio violento y agresivo. “Empiezo a tomar capturas de pantalla en julio de 2014 y en octubre, cuando la cosa ya tenía un punto de violencia tremendo que me provocaba ansiedad, me decido a ir a la Policía, a la Brigada de Investigación Tecnológica. Allí me dicen que esto es una brutalidad, que no es normal, que es acoso y el acoso es un delito, sea físicamente o a través de las redes sociales”. Presentan la denuncia y el juez la admite a trámite. Y ocho meses después, tras una larga investigación por parte de la Policía Nacional, ha llegado a la detención de dos hombres.

“El problema de las redes sociales es el anonimato, es horrible. Y también, la falta de colaboración de las redes sociales. A la Policía le ha costado encontrarle porque Twitter no quiso dar la IP. En un mensaje que me envió Twitter decían que no consideraban que un usuario, el más agresivo contra mí, estuviera rompiendo sus normas, por lo que no cerraron su perfil”, relata Lara Siscar, que destaca la sensación de indefensión que sienten las víctimas de delitos en las redes sociales.

Correo de contestación de Twitter a la solicitud de eliminación de uno de los perfiles desde los que se producía el acoso.
Correo de contestación de Twitter a la solicitud de eliminación de uno de los perfiles desde los que se producía el acoso.

A la presentadora le llegaban mensajes insultantes y descalificatorios constantes, incluso de índole sexual, desde diferentes perfiles y de forma reiterada. “Me ha afectado un montón en mi vida personal. Terminé por obsesionarme con él. Dejé de consultar Twitter a partir de las seis de la tarde porque sabía que no dormía si lo hacía. Cuando hablábamos de toros en el Telediario sabía que usaba eso para sablearme porque dice que es antitaurino como excusa para insultarme. Y todo eso de forma diaria y varias veces al día durante años”, relata.

Los mensajes que Siscar recibía no solo se referían a ella. La persecución llegó también a sus familiares y allegados. “Mi madre se hizo una cuenta de Facebook y este loco obseso averiguó quién es mi madre y mandaba mensajes a parte de mi familia, se creó un perfil con la foto y nombre de mi padre diciendo que era un personaje repugnante…” Siscar ha presentado a la Policía más de 30 perfiles de Twitter desde los que se producía este acoso, que también se trasladó hasta su pareja.

Sus familiares también fueron perseguidos en las redes sociales

El acoso se extendió en el tiempo durante años, pero Siscar no se había decidido a denunciar porque mantenía la esperanza de que acabara solo. “Empiezas intentando ignorarlo, después eres consciente de que no puedes y que se ha instalado en tu día a día y te descubres influida por él. Me llegué a descubrir un día pensando que no quería trabajar más haciendo imagen. Yo nunca he tenido problema con estar delante de la cámara, pero era porque me había llegado a influir tanto que me afectaba hasta ese punto. De repente sientes que te haces pequeña”.

A pesar de la falta de colaboración por parte de Twitter, Siscar sí insiste en el apoyo y ánimo que la ha dado la Brigada de Investigación Tecnológica. “Me dijeron que aguantara, que resistiera, y que no cerrara la cuenta, que actuara normal. Cogí manía a Twitter, claro, pero me forcé a seguir activa para que el monstruo siguiera y siguiera dejando huellas que pudieran ayudar a la Policía”. También la han animado a contar su calvario para mostrar que este tipo de delitos no quedan impunes. “Y también para animar a la gente a que si alguien está incurriendo en un delito, hay que denunciar. No es menos grave porque sea Twitter, a la víctima y su entorno le afecta igual”.

Otros casos de ciberacoso a caras televisivas

El caso del acoso en las redes sociales que ha vivido Lara Siscar no es el único que han sufrido caras conocidas de la televisión. Juanma Castaño, Eva Hache, María Escario o Andreu Buenafuente también tuvieron que pasar por el mal trago de ser perseguidos o amenazados en Internet.

En noviembre de 2011, la Policía Nacional detenía en Marbella a un varón de 22 años acusado de realizar amenazas de muerte a través de su cuenta de Twitter a la humorista y presentadora Eva Hache. El mismo detenido había acosado anteriormente a Andreu Buenafuente.

Pocos días después, la Policía detenía a un tuitero e imputaba a otras tres personas por amenazas al periodista deportivo Juanma Castaño. Entre los mensajes que había recibido se encontraban algunos como "Cada vez te queda menos" o "Vete preparando tu ataúd, voy a por ti y los tuyos". En 2012 era la periodista María Escario la que hacía público en Twitter el acoso y amenazas que estaba sufriendo en la red de microblogging, donde recibió mensajes como "La pena es que no te matara el ictus... Volveremos a intentarlo".

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