Cerca del 90% del consumo cultural ‘online’ es ilegal, según un informe

El Observatorio de la piratería calcula unas pérdidas de 1.700 millones para la industria

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Una internauta se descarga de forma irregular contenidos protegidos por derecho de autor.

Si el año pasado pagó por ver online, por ejemplo, la cuarta temporada de Juego de tronos o por escuchar el último álbum de Beck o Fito y Fitipaldis, que sepa que, según los datos de la industria, es el único de una mesa de diez personas que lo hizo. Lo de pagar, claro. Porque el resto piratearon esa serie, película o disco a través de Internet. Esa es la conclusión más contundente del último Observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales, presentado ayer por la Coalición de Creadores. El 87,94% de los contenidos culturales consumidos online en España en 2014 fueron ilegales —en 2013 fue del 84%—, según denunciaron.

Con estos números, la industria cultural española, que batalla también contra el 21% de IVA cultural y la crisis económica, vino a repetir una vez más que la piratería es su enemigo público número uno. “Los niveles en España son apabullantes”, aseguró Carlota Navarrete, directora de la Coalición de Creadores. Cada año, el Observatorio llega por estas fechas a respaldar a base de datos las tesis de la industria. Y, cada año, el estudio denuncia nuevos y más graves “récords” de piratería. De entre la marea de números del estudio para 2014, elaborado por la consultora GfK, destacan en especial dos: a lo largo del año se accedió ilegalmente a 4.455 millones de contenidos digitales y, sobre todo, hubo un lucro cesante de 1.700 millones de euros para la industria, dinero que hubiese ayudado a crear más de 29.000 empleos.

Esta conclusión de la industria ha sido a menudo cuestionada por el método. Este año, la fórmula es la siguiente: un usuario que haya accedido a 100 contenidos ilícitos habría podido consumir ocho legales, con un precio medio de 10 euros. El resultado es que la industria pierde 80 euros por consumidor.

A la caza de soluciones, el Observatorio apunta varias pistas. Las dos medidas que los encuestados consideran más efectivas (65%) son el cierre del acceso a webs y campañas de sensibilización. Seguramente también influyan la nueva Ley de Propiedad Intelectual (LPI), en vigor desde enero con multas de hasta 600.000 euros para las páginas incriminadas, y condenas récord como los seis años de cárcel que la Audiencia Nacional impuso la semana pasada a los dos responsables de YouKioske, una web que ponía a disposición cientos de revistas y periódicos europeos de forma gratuita e ilegal.

Navarrete denunció, sin embargo, que la LPI “no funciona”. Los creadores afirman sentirse “injustamente tratados” por parte del Ministerio de Cultura y la Secretaría de Estado, con los que se han reunido tres veces en 2015. Se quejan del “poco entusiasmo” para aplicar la LPI. “Pedimos un trato igualitario, como el de cualquier otro sector. Si alguien piratea con productos farmacéuticos o con recambios de automóviles, al día siguiente, ese negocio está cerrado. Queremos que suceda igual con las páginas de contenido ilegal”, explicó Navarrete.

Cuesta encontrar en la industria respuestas que no sigan la corriente tradicional de la piratería como único culpable y principal imputado. Lo intentó, hace un año, Jeff Bewkes, director ejecutivo de Time Warner, propietaria de la cadena HBO, quien afirmó que los récords de piratería de Juego de tronos beneficiaban a la serie “más que un Emmy”. El guionista y director Sergio Barrejón es otro de los pocos creadores que se atreve a discutir el mantra oficial. A pesar de que considera la piratería como un “enemigo” —“cierto tipo de usuario se autoconvenció de que tenía derecho a disponer de cualquier producto, aquí y ahora”, apostilla—, al creador le parece más dañino que “algunos distribuidores/exhibidores prohíban que las películas se estrenen en DVD y VOD inmediatamente después de su lanzamiento en salas”. A la vez, Barrejón apunta su dedo al beneficio “que representa el flujo de material audiovisual para las operadoras de telefonía y para Google”.

La propia Coalición critica a las operadoras y a otras industrias españolas por participar con su publicidad en las páginas web ilegales. Según su información, el 71% de los sitios piratas se financian con anuncios. Y quieren, por tanto, que se ejecute la ley sin contemplaciones, tal y como sucede en otros países como Francia, Italia, Reino Unido o Alemania. “En esos países, el consumo cultural es un apoyo a su Producto Interior Bruto”, señaló la directora de la Coalición.

Cine

Es el sector más afectado. El 38% de todos los accesos a contenidos ilegales pasan por las películas. Según cálculos del informe, el volumen de filmes al que se accedió ilegalmente fue de 877 millones, cuyo valor en el mercado alcanzaría los 6.139 millones. A la hora de preguntar por qué se piratea cine, el Observatorio encuentra como una de las principales causas que “la película ya no se emitía y no había posibilidad de comprarla”. Pero Iñigo Palau, director de la Unidad de Negocio de GfK, afirmaba ayer que esta motivación no se correspondía con la disponibilidad de las cintas en formato físico en las tiendas, tanto en DVD como Blu-Ray.

Series

Por primera vez, las series, como los partidos de fútbol, entran en los datos referentes a la piratería. Su porcentaje de accesos online es el segundo más alto, tras el cine, con un 26% del total. El estudio calcula 1.033 millones de capítulos reproducidos o descargados ilegalmente.

Música

El valor de la industria musical sería otro muy distinto sin el saqueo digital. Es el tercer sector más afectado pero el que más pierde en el mercado en términos de crecimiento porque podría aumentar su valor industrial hasta un 239%. Aunque el músico Jorge Otero, líder de Stormy Mondays, grupo de rock que llegó a liderar una campaña a favor de la piratería de sus discos, reconoce que “Internet es una oportunidad” y no ve como enemigos a los usuarios que consumen en términos ilegales.

Libros

Los contenidos más pirateados son las novedades, haciendo especial hincapié en los best-sellers de cada año. En este sentido, el valor de la industria editorial se hubiese elevado un 12% sin la existencia del pillaje digital. El informe contabiliza 335 millones de accesos ilegales a libros en Internet.

Videojuegos

Los accesos ilegítimos a lo largo de 2014 alcanzaron los 240 millones, lo que supone el 11% del total recogido por el informe.

Fútbol

Los datos del deporte rey en España han entrado también en el informe. Durante 2014, se visualizaron ilegalmente 139 millones de partidos de fútbol en más de 1,8 millones de hogares españoles. El valor del mercado de dichas retransmisiones supera los 509 millones de euros.

¿Por qué se piratea?

No pago por un contenido si puedo acceder sin coste: 61%.

Yo pago mi conexión a Internet: 51%.

Ya no emitían la película y no había posibilidad de comprarla: 48%.

Rapidez y facilidad de acceso: 46%.

Pirateo ahora más por la subida del IVA: un 39%.

No pago por un contenido que posiblemente luego no me guste: 39%.

Ya estoy pagando por la televisión de pago: un 33%.

Por estar al día de lo que sale: 31%.

No pago porque los contenidos son efímeros y caducan pronto: 27%.

Lo hace todo el mundo: 25%.

Almacenamiento de contenidos: 25%.

El original y la copia tienen la misma calidad: 22%.

No puedo esperar a que salga al mercado: 21%.

No hay consecuencias legales para el que piratea, no pasa nada: 19%.

No estoy haciendo daño a nadie: 19%.

Por transgredir: 10%.

Fuente: Observatorio de la piratería para 2014.

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