Podemos, la película

El cineasta lleva meses filmando actos de la formación y espera llegar hasta las generales

Primer mitin en Andalucía, en enero de 2015, del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias.

Pablo Iglesias ya tiene quien le filme. Desde hace unos meses, el director Fernando León de Aranoa (Madrid, 1968) rueda un documental sobre la formación política Podemos —con especial acento en su secretario general—, un trabajo que compagina estos días con la posproducción del que será su nuevo largometraje de ficción, titulado A perfect day.

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Fernando León, retratado en febrero de 2013.

A León de Aranoa, autor de películas como Familia, Los lunes al sol o Princesas y con varios documentales a sus espaldas, la idea de este retrato, en el que participa su propia empresa Reposado, le surgió ya hace tiempo: “Nace de la percepción, anterior al verano del año pasado, de que algo único estaba pasando en la escena política de nuestro país. De hecho la pregunta que nos hicimos entonces fue: ‘¿Estará contando alguien todo esto?’. Con esa premisa, la de contarlo, nos acercamos a ellos. Lo que me atrae como materia narrativa es la excepcionalidad del fenómeno: la irrupción de una formación política nueva que, sin presencia parlamentaria, le disputa el poder a los grandes partidos tradicionales. Y que se inventa a sí misma, se constituye a la vez que lo hace, lo que le añade todavía más interés, más tensión al relato. Como un barco que ya salió a navegar y todavía se construye”.

Eso ha llevado al cineasta a diversos actos de Podemos en varias comunidades autónomas: muchos periodistas descubrieron a Fernando León de Aranoa grabando a mediados de enero un encuentro en Sevilla de la eurodiputada de Podemos Teresa Rodríguez con el líder del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego Cañamero. La altura del director imposibilita que pase inadvertido.

Me atrae como materia narrativa la excepcionalidad del fenómeno”

Al cineasta le faltan horas del día para abarcar todos sus trabajos. “Parte de la dificultad de este proyecto ha sido compatibilizar sus primeros pasos con la finalización de A perfect day”, cuenta por correo electrónico el director, encerrado en un estudio de efectos visuales. A perfect day, que tiene como fecha de estreno el 28 de agosto, es un drama protagonizado por un grupo de cooperantes —interpretados por Tim Robbins, Benicio del Toro y Olga Kurylenko— que trata de sacar un cadáver de un pozo en los Balcanes.

La película sobre Podemos no será el primer documental de León de Aranoa, que ya en anteriores trabajos retrató al movimiento zapatista y al subcomandante Marcos en Caminantes (2001) y siguió a Joaquín Sabina en su gira Vinagre y rosas en Sabina (2011). Cuenta para hacerlo con la colaboración de Jordi Abusada, “cómplice en esos documentales”. El cineasta es cauto porque el proceso va a ser de largo recorrido, y aunque él o gente de su equipo ya estén grabando a los líderes de la formación política, el director asegura que se encuentran todavía recabando ideas. “El arco natural de la película nos llevará hasta la noche de las próximas elecciones generales [previsiblemente, en otoño], en la que puede ser la jornada electoral más interesante de los últimos años. Pero creo que debe trascenderlas, el interés de la película va más allá de su resultado, de lo que suceda en ellas”.

Como creador, Fernando León siempre ha sido permeable a un tono social que surge porque, según su propia definición, rueda las cosas y las personas que le atraen, muestra en pantalla lo que le interesa. Y en esa escala de valores no apuesta por el usar y tirar: “Esta no es una película de campaña, su naturaleza no es coyuntural. Pretende ser un filme político, que encuentre su valor a medio y largo plazo. Sobre la definición de un nuevo partido, que cuente ese momento irrepetible de su constitución, y asista a la definición, en apenas un año, de lo que será su ADN político, sus señas de identidad, su estructura. Por lo excepcional de su carácter y del momento que vivimos, creo que su registro es importante”. Por eso, su referente más cercano es Barack Obama: camino hacia el cambio (2009), que comprime en 110 minutos los 19 meses que las realizadoras Amy Rice y Alicia Sams siguieron a una figura ascendente del Partido Demócrata desde el inicio de las primarias hasta su elección presidencial. “Nuestro documental tiene que ver con esa película al menos en intenciones, en cuanto a que muestra la gestación de un proceso de gran intensidad política. Manejamos algunas otras referencias, como la primera parte de La batalla de Chile, de Patricio Guzmán, o Primary, de Robert Drew, sobre las primarias que ganó Kennedy dentro de su partido”.

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