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De Baztán a conquistar medio mundo

Dolores Redondo cuenta cómo se gestó el éxito de su trilogía policiaca

Ha vendido 600.000 ejemplares, será traducida a 32 idiomas y llegará al cine

La escritora Dolores Redondo posa en la galería de tiro de la Policia Foral  en la comisaría de Pamplona durante un ejercicio de tiro.
La escritora Dolores Redondo posa en la galería de tiro de la Policia Foral en la comisaría de Pamplona durante un ejercicio de tiro. EL PAÍS

La salida del tren marca el inicio de la lectura de la viajera que va en el asiento al otro lado del pasillo. Durante las casi tres horas que dura el trayecto entre Madrid y Pamplona, no la interrumpe; está tan inmersa en la historia que decide cerrar el libro solo cuando suena el anuncio de la llegada a la estación. El título: El guardián invisible(Destino) de Dolores Redondo (San Sebastián, 1969). Dicen que las brujas no existen pero en las cuevas de Zugarramurdi, en el valle del Baztán, saben algo de esto. En el andén de la estación se encuentra la autora del libro que leía la viajera, a la que la vida le dio un giro absoluto cuando los editores de Destino decidieron apostar por ella tras una primera lectura de su trabajo en 2012. La autora había logrado ensamblar con frescura una historia en la que se mezclaban temas como la mitología, el matriarcado, la investigación policial y el crimen.

 

Otros 'best sellers'

La catedral del mar (Grijalbo) de Ildefonso Falcones ha vendido 7 millones de ejemplares en 43 idiomas en 40 países. Antena3 realizará una miniserie en inglés que se rodará en Barcelona.

El tiempo entre costuras (Temas de hoy) de María Dueñas. Se ha traducido a más de una treintena de idiomas .En 2014 se estrenó una serie de televisión de 11 capítulos que fue seguida cada uno de ellos por 5 millones de personas.

La sombra del viento (Planeta) de Carlos Ruiz Zafón ha llegado a vender más de 10 millones de ejemplares.

La cena secreta (Planeta) de Javier Sierra se coló entre la lista de los diez más vendidos del The New York Times. La preproducción de la película está paralizada.

¿Qué había en El guardián invisible para lanzar 15.000 ejemplares de un novel cuando lo normal son 2.000 en la primera edición? “Tenía personalidad y una serie de elementos singulares como el uso de la mitología vasco navarra, el pasado de los personajes, el ámbito geográfico en el que se desarrolla, las técnicas más avanzadas de investigación criminal y una escritura brillante”, responde contundente Emili Rosales, director editorial. El salto internacional de esta autora se produjo meses más tarde en la Feria de Fráncfort cuando editoriales de otros cinco países compraron los derechos del libro —Alemania, Francia, Italia, Holanda y Brasil—. “Cuando me lo contaron me pellizcaba para saber si estaba soñando o el correo que me habían enviado era real”. El primero de los libros se editó en 2013 y en dos años la trilogía completa estaba en manos de los lectores.

Nadie conocía a esta autora que durante años, en su casa de Cientruénigo (Navarra), robando horas a la noche o mientras sus hijos estaban en el colegio y su trabajo le permitía —estudió Derecho y montó un pequeño restaurante en San Sebastián— decidió escribir una trilogía que situaba el valle del Baztán en el mundo. “No me enfrento jamás al folio en blanco. No sé qué es esa sensación de vértigo que dicen algunos porque para cuando me pongo a escribir ya tengo todo el proyecto construido, los personajes, los lugares, la historia” cuenta sentada en la misma silla en la que Amaia Salazar, inspectora de la Policía Foral de Navarra, se reúne con el juez Markina en el restaurante Rodero de Pamplona para hablar de los casos que están investigando. Ambos son personajes creados en su imaginación para sus novelas aunque cobrarán vida, al menos cinematográfica, a partir de 2016. Peter Nadermann, productor de la saga Millenium, basada en la obra del escritor sueco Stieg Larsson, compró los derechos para llevarla al cine en cuanto se percató del éxito de ventas. Su idea es rodarla en inglés en el valle del Baztán, donde actualmente existe una ruta que recorre los lugares de paseo de Amaia Salazar, la casa familiar, la comisaría e incluso la pastelería Malkorra en la que además de los famosos pastelitos txantxigorri elaboran unas placas de chocolate con almendras de tres kilos que venden en porciones.

La trilogía del Baztán ha vendido hasta el momento alrededor de 600.000 ejemplares. El guardián invisible lleva 29 ediciones; Legado en los huesos, 12 y Ofrenda en la tormenta, 7. Un total de 32 editoriales internacionales han traducido el primero de los libros a 28 lenguas. Diez de ellas lanzarán El guardián invisible a lo largo de este año. La edición inglesa saldrá el 23 de abril en el Reino Unido y Australia, y en 2016 en Estados Unidos.

Con esta obra de 1.500 páginas en total, Redondo quería hablar de mitología, de personajes que viven en un universo muy especial, de otros mundos culturales, del matriarcado.

La chispa que encajó todo el puzzle que la escritora tenía en la cabeza fue la información que apareció en un periódico en la que se hablaba de la investigación del asesinato de Ainara, una bebé que murió a manos de una secta en los años ochenta del siglo pasado. Los padres ofrecieron a la hija en sacrificio a su comunidad. Se consumó con el asesinato de la niña que fue enterrada en el caserío de Lesaka (Navarra) en el que vivía la secta.

Dolores Redondo lo tenía todo para que el mundo que había fabulado quedase reflejado en su ordenador: fichas con todos los elementos y características de los personajes, datos sobre los lugares en los que se desarrollaba la acción y los crímenes que se producían en las novelas. Eligió a una mujer, la inspectora Amaia Salazar, como responsable de las investigaciones porque, entre otras circunstancias, en ese cuerpo policial no hay ninguna mujer que se dedique a ese trabajo entre sus 1.083 agentes. La Policía Foral, creada como tal hace medio siglo, posee siete comisarias, una de ellas en Elizondo a la que Salazar tiene que trasladarse para poder investigar los crímenes. La colaboración de este cuerpo policial con ella ha sido absoluta. “He tenido que preguntar desde la cantidad de explosivo que se necesitaba para hacer una voladura, el tipo de arma, las balas de las que tenía que hablar... Información que desconocía y de la que no podía escribir sin estar perfectamente documentada. Los errores en determinadas cosas se detectan enseguida y soy una persona muy minuciosa”, explica la escritora mientras recorremos la sala de tiro de la Policía Foral de Pamplona. ¿Por qué ubicar la historia en el Baztán? “Contaba con todos los elementos necesarios para recrear el ambiente de mis historias, era perfecto. Las casas son espectaculares y el bosque tiene algo de mágico, especial, misterioso...”.

Ahora ya no tiene que robarle horas a la noche para poder escribir, todos saben en su casa que cuando está en el cuarto de trabajo el silencio debe ser total. Ella está metida en su mundo ya sea el Baztán o Nueva Zelanda, país al que viajará en verano para descubrirles a los habitantes del otro lado del mundo cómo es el valle por el que transita su fantasía.