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Vengadoras en un mundo de hombres

G. Willow Wilson y Marguerite Bennett escriben el equipo estrella de Marvel, solo con superheroínas

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Primera portada de A-Force, Los Vengadores femeninos, de Jim Cheung.

Pese al éxito de la novela juvenil con firma femenina, en el mundo del cómic las mujeres son todavía minoría. Marvel, la primera editorial estadounidense en cuanto a ventas, tenía en noviembre 611 autores acreditados. Solo 66 eran mujeres (un 10% de toda la plantilla). Pero las tornas parecen estar cambiado. Desde mayo, la empresa suma dos nombres a una de sus mayores franquicias. G. Willow Wilson y Marguerite Bennett se harán cargo de A-Force, un equipo de Los Vengadores exclusivamente protagonizada por mujeres que sustituirá al "oficial" durante un tiempo. Sin el Capitán América, Thor, ni Iron Man.

La propia Willow Wilson, periodista y novelista de 32 años convertida al Islam en su juventud, lo anunció el pasado viernes. "Vivirán en una especie de paraíso femenino dentro del mundo de batalla que cobija el evento Secret Wars", prometía. Si bien este es un paso para que la industria del cómic siga abriéndose al público femenino, una vez más, las escritoras se conforman con una serie protagonizada íntegramente por superheroínas, mientras que los escritores pueden escribir ambos sexos indistintamente. Los Vengadores, por ejemplo, nunca han sido escritos de manera mensual por una mujer, y tampoco La Patrulla X, Spiderman, Batman o Superman.

Mujer, musulmán y escritora de cómics

Singularity (Singularidad), la nueva personaje sin género de 'A-Force'.

La ascensión de G. Willow Wilson en Marvel ha sido meteórica. Después de escribir varios títulos secundarios e independientes, en febrero de 2014 saltó a los titulares por firmar la primera serie de Marvel protagonizada por una superheroína musulmana, basada en sus conflictos de adolescencia. Ms. Marvel se convirtió al momento en un éxito de culto. Las ventas del título, jovial y clásico, se dispararon especialmente en el terreno digital, una de las asignaturas todavía pendientes de las grandes editoriales estadounidenses. Pero su triunfo no solo venía avalado por aquella publicidad gratuita. La joven protagonista, Kamala Khan, era fresca y divertida. Representaba a toda una generación como no lo había hecho nadie desde que Spiderman estaba en el instituto. Solo un año después, se habla de que Khan podría ser una de la protagonista del film Los Inhumanos, que Marvel estrenará en 2018.

Este inesperado éxito, le llevó a principios de año a ser la primera mujer (junto a su editora Sana Amanat) en atender la reunión bianual de creadores donde Marvel decide las pautas de su futuro inmediato. Algo parecía estarse fraguando cuando Willow Wilson heredó la serie secundaria X-men, protagonizada en exclusiva por mutantes femeninos, durante cinco números. Se notaba que alguien confiaba en ella para cosas mayores. Desde diciembre, se volvió autora en exclusiva.

A-force es su verdadera prueba de fuego en la industria, y, quizás abre la posibilidad de que, algún día, alguna mujer pueda hacerse de manera oficial con un equipo mixto. Un pequeño paso que rompa con antiguos tópicos, y que podría demostrar que ellas no deberían ser solo capaces de escribir a personas de su mismo sexo.

A-Force es el último paso en una larga campaña de Disney/Marvel por tratar de captar a las lectoras de cómics, e intentar trasladar la misma fórmula al mundo del cine, donde las películas de superheroínas, pese al aluvión del género, se hacen esperar. Marvel planea en 2019 lanzar la película Capitana Marvel, compitiendo así con Wonder Woman, que DC comics lanzará en 2017 como la primera gran película protagonizada por una heroína. "Estamos teniendo discusiones interesantes sobre el género en los cómics, sobre cómo volver los cómics inclusivos sin alinear a los seguidores más veteranos. Tenemos que resolver preguntas que llevan décadas abiertas en la industria". Así explica Willow Wilson, una de las grandes representantes de esta "nueva diversidad", donde, sin embargo, no parece que existan los hombres.

Desde que Disney compró Marvel, la editorial ha convertido en uno de sus retos hacerse con ese codiciado público femenino que ha lanzado a las listas de más vendidas sagas literarias como Los Juegos del Hambre. La compañía tiene entre sus cabeceras más de 12 títulos protagonizados por heroínas. Todas, eso sí, honrosas secundarias como Spider-Woman, La Chica Ardilla, la Thor femenina o incluso la Princesa Leia de Star Wars (cuyo primer número ha vendido más de 200.000 copias). Todas ellas (salvo Leia) parece que estarán de una u otra manera presentes en el nuevo equipo que liderará Hulka, junto con Dazzler (la mutante e icono de la canción), la reina Inhumana Medusa y Singularidad, un nuevo personaje sin género de nacimiento que aprenderá las diferencias entre sexos al compartir sus aventuras con las humanas.

Detrás de las viñetas, sin embargo, esta cifra récord se diluye. Las escritoras de la Casa de las Ideas se cuentan con los dedos de una mano: Kelly Sue DeConnick está a los mandos de Capitana Marvel (que en 2019 saltará a la gran pantalla); la guionista Nicole Perlman escribe las aventuras en solitario de Gamora, una de las protagonistas a las que cedió su voz en la película Guardianes de la Galaxia, y Kathryn Immonen es la responsable de Agente Carter, basada en la nueva serie de televisión de Marvel. El problema es todavía mayor entre los dibujantes. "En la industria parece que las lectoras pueden identificarse tanto con los héroes y las heroínas, mientras que los lectores no están acostumbrados a sentirse caracterizado por una mujer protagonista", aseguraba hace unos meses la exitosa dibujante gallega Emma Ríos, que ha tenido que saltar al cómic independiente para triunfar, hace unos meses. Será Jorge Molina quien dibuje A-Force. Con mujeres en los guiones, la esperanza es que los retratos eviten las posturas eróticas y trajes minimalistas con los que fueron retratadas durante años las voluptuosas mujeronas.

Para encontrarse con una decisión editorial con la que Marvel dio las llaves a una mujer de una serie de primer grado —protagonizada por un hombre— hay que remontarse a 1986, cuando Ann Nocenti heredó el título mensual del abogado ciego Daredevil, que salpimentó con argumentos sobre el feminismo, el racismo y la lucha contra las nucleares. En DC, la otra gran editorial de superhéroes, la historia de la paridad no es muy diferente. Salvo por la excepción de Gail Simone, que escribió durante dos años una exitosa etapa en Wonder Woman. No consiguió salir, aun así, de ese estigma que sigue diciendo hoy que las mujeres deben escribir a mujeres. Nunca llegó a graduarse para escribir las cabeceras principales de Superman o Batman.