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Una enciclopedia irónica

El escritor Jean-Yves Jouannais prosigue con su gran libro bélico, que nunca terminará

Preguntarse si Francia está en guerra, en opinión del primer ministro, Valls, tiene “poca importancia”, porque los recientes ataques yihadistas no ofrecen otra salida. Pero se trata, dice Valls, de un combate contra el yihadismo y el islamismo radical, no contra una religión, no contra el islam ni los musulmanes.

Mientras tanto, en ese mismo París, el escritor Jean-Yves Jouannais prosigue con su Enciclopedia de las guerras. Se trata de un ciclo de conferencias escenificadas que viene dando desde 2008 en una sala del Centro Pompidou. Sesión tras sesión, teatraliza el proceso de escritura de un libro inmenso, una gran enciclopedia bélica que iría de La Ilíada a la II Guerra Mundial y que, por su propio carácter ilimitado, nunca terminará.

Jouannais lleva ya siete años acumulando para sus conferencias, para su magno proyecto irónico, todo lo que encuentra por ahí que hable de guerras: novelas, tratados, ensayos… Se halla atrapado en la dinámica de un tremendo libro del que sabe que sólo le separará la muerte. Y uno diría que sus charlas recuerdan a aquel proyecto inacabable de Macedonio Fernández, su Museo de la novela de la eterna.

A Jouannais le conozco desde enero del 99. Nunca nos hemos visto, pero nuestra correspondencia, siempre por correo ordinario, nos ha convertido en amigos fraternales y, además, en cómplices de la secreta invención de conocidos escritores que todo el mundo cree reales.

Crítico de arte y antiguo redactor jefe de Art Press, Jouannais perteneció en los noventa al grupo literario de vanguardia radical que fundó la Revue perpendiculaire. Allí escribían Houellebecq, Valérie Mréjen, Christophe Kihm y otros, pero todo acabó en enfrentamientos dialécticos y en la disgregación del grupo después de haber sido vapuleado Houellebecq por “derechista”.

Jouannais es autor de libros tan originales como Artistas sin obras (Acantilado) y de ese curiosísimo tratado de castellología litoral que es Les barrages de sable (Grasset, 2014), su última perla.

No hace mucho, vendió su biblioteca personal para comprar libros de guerra que necesita para continuar con su Enciclopedia frente al público. Se trata de un gesto conmovedor que tiene un punto de locura, que él desmiente cuando cita Bouvard y Pécuchet, aquella novela de Flaubert que Borges dijo que ocurría en la eternidad: esa historia en la que dos copistas se abisman en la agronomía, la química, la alquimia, la moral, la geología, la medicina, la museología, el espiritismo, el amor, la astronomía… sin ver recompensados nunca sus esfuerzos. Cita Jouannais ese libro para decir que le resulta raro que en ningún momento los dos copistas no se adentraran también en el campo de la guerra y trataran de estudiar la poliorcética, el arte de atacar y defender las plazas fuertes.

“De algún modo, todos los meses en este escenario, voy escribiendo el capítulo ausente de la novela inacabada de Flaubert”, dijo Jouannais el pasado jueves en su abarrotada sala del Pompidou, en medio del clima extraño de guerra que altera la ciudad.