El ataque a Sony ya es “un asunto grave de seguridad nacional”

La Casa Blanca estudia “una respuesta apropiada”

Cartel de "The Interview" retirado de un cine de Hollywood. Atlas / AFP

“El presidente considera que se trata de un grave asunto de seguridad nacional”, dijo ayer el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, sobre el ataque cibernético contra Sony Pictures Entertainment. Tanto que la administración Obama está estudiando “una respuesta apropiada”.

La compañía sufrió una filtración de cientos de miles de documentos a raíz de la producción del filme La entrevista, que muestra el asesinato del líder norcoreano Kim Jong-un de la forma más jocosa y sangrienta posible. Y las amenazas del autodenominado grupo Guardianes de la paz, conectado con el Gobierno norcoreano según fuentes del Departamento de Justicia de EE UU, de atentar contra los espectadores forzaron a los estudios a cancelar el estreno de la película de Seth Rogen y James Franco.

“Esto demuestra el poder de la comedia y el arte. Ahora resulta que Rogen y Franco son los activistas políticos más salvajes”, escribió Juliette Lewis en Twitter. Un resumen de una saga que ha dejado un sabor amargo en la industria de Hollywood. “Un triste día para la expresión artística”, resumió el actor Steve Carell de una jornada que pasará a los anales de Hollywood.

Paso a paso

24 de noviembre. Sony sufre un hackeo por parte de los autollamados Guardians of Peace.

1 de diciembre. Los piratas difunden películas y datos personales de actores y de empleados de Sony.

 4 de diciembre. Se van haciendo públicos varios de los documentos extraídos de su sistema informático. 

 5 de diciembre. Aparecen los sueldos de James Franco y Seth Rogen, entre otros.

11 de diciembre. Afloran algunos pseudónimos que los actores usan en los taxis o en los hoteles.

 16 de diciembre. Dos extrabajadores denuncian que Sony ya conocía sus puntos débiles ante un posible ciberataque.

17 de diciembre. Las principales exhibidoras de Estados Unidos cancelan el estreno de La entrevista y Sony decide aplazar sin fecha el estreno de la película ante las amenazas.

En las horas previas al anuncio de la cancelación del estreno, las principales cadenas de exhibición del país habían anunciado su intención de no proyectar la película debido a las amenazas. “El mundo se llenará de miedo. Recuerden el 11 de septiembre de 2001”, decía el último mensaje de un grupo que ha puesto a Sony contra las cuerdas.

“A la vista de la decisión de la mayoría de nuestros exhibidores de no proyectar La entrevista, hemos decidido no seguir adelante con el estreno en cines planeado para el 25 de diciembre”, dijo la compañía en un comunicado que describía la situación vivida como “un asalto criminal sin precedentes”. “Apoyamos a nuestros cineastas y su derecho a la libertad de expresión y estamos muy decepcionados con este resultado”, resumía el comunicado.

A partir del anuncio, los comentarios no han dejado de sucederse, en apoyo de la cinta y en condena por lo que el senador John McCain describe como la victoria de los malos. “Es un precedente turbador”, añadió el político quien aseguró que la decisión dará más poder “a los malos actores”. No se refería a Rogen o a Franco, ya candidato al Oscar por 127 horas, sino a los responsables del ataque cibernético. Aunque el portavoz de la Casa Blanca solo habló de un “actor sofisticado” como responsable del ataque, se filtró a los medios estadounidenses que Corea del Norte estaría detrás de la operación. Pyongyang siempre ha negado su vinculación aunque criticó el filme como “un acto de guerra”.

La cancelación le puede costar al estudio por encima de los 80 millones de euros, más del doble del presupuesto de La entrevista, dado que hay que contar los costos de distribución y promoción perdidos. Pero es peor su impacto en la comunidad creativa de Hollywood. Judd Apatow, hombre afín a los estudios Sony y que dio su primera oportunidad artística a Rogen y a Franco en la serie Freaks & Geeks, definió la decisión como una desgracia. “¿Retirarán cualquier película que reciba una amenaza?”, indicó el realizador en Twitter. Michael Moore fue más sarcástico: “Queridos hackers: ahora que dirigen Hollywood me gustaría que hubiera menos comedias románticas, menos películas de Michael Bay y nada de Transformers”. Jimmy Kimmel, uno de los presentadores más populares en EE UU, resumió la decisión como “un acto de cobardía”.

El guionista Aaron Sorkin, conocido por series como El ala oeste o The Newsroom, prefirió recordar la responsabilidad de los medios de comunicación. “Se han cumplido los deseos de los terroristas en parte gracias a la prensa”, dijo en referencia al continuo flujo de noticias derivadas del ataque cibernético que ha volcado a la red más de 30.000 documentos de información sensible.

Al costo de la cancelación hay que sumar los perjuicios económicos de esta filtración, que podría superar con facilidad los cerca de 140 millones de euros que le costó a Sony el ataque que en 2011 tumbó el servició online de Playstation y se hizo con los datos personales de casi 80 millones de usuarios. Además, son varios los proyectos cinematográficos cancelados como consecuencia de esta situación, como Pyongyang, basado en el cómic de Guy Delisle y que cuenta sus vivencias en Corea del Norte.

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