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Hollywood se indigna ante la cancelación de ‘La entrevista’

Las principales exhibidoras de EE UU se negaron a estrenar la parodia sobre Corea del Norte ante las amenazas de otro “11-S”

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Un empleado retira los carteles de 'La entrevista' de un cine de Atlanta. AP

“Un triste día para la expresión artística”. Así resumió este miércoles el actor y humorista Steve Carell una jornada que pasará a los anales de Hollywood. El día en el que Sony Pictures Entertainment, uno de los mayores estudios de cine del mundo, canceló el estreno de la película La Entrevista, una comedia sobre un intento de asesinato del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un. Fue una decisión sin precedentes en respuesta a las amenazas de un grupo de hackers, supuestamente ligados a Pyongyang, que advirtió de consecuencias a los cines que proyectaran la película que dirige y protagoniza el actor Seth Rogen.

El filme tenía previsto su estreno en EE UU para el próximo 25 de diciembre, una de las fechas de mayor auge en las salas cinematográficas de este país. Sin embargo, la película, que también protagoniza James Franco, lleva en el candelero desde el pasado noviembre, cuando se convirtió en el centro de los ataques de un grupo autodenominado Guardianes de la paz que se infiltró en el sistema informático de los estudios Sony supuestamente en represalia por haber producido esta cinta. Fuentes del Gobierno estadounidense filtraron este miércoles informaciones a los medios culpando al Gobierno norcoreano de este ataque informático masivo.

En las horas previas al anuncio de la cancelación del estreno, las tres principales cadenas de exhibición del país (Regal, AMC y Cinemark) habían anunciado su intención de no proyectar la película debido a estas amenazas y habían pedido a Sony que retrasara el estreno. “El mundo se llenará de miedo. Recuerden el 11 de septiembre de 2001”, decía el último mensaje del grupo Guardianes de la paz.

“A la vista de la decisión de la mayoría de nuestros exhibidores de no proyectar la película La Entrevista, hemos decidido no seguir adelante con el estreno en cines planeado para el 25 de diciembre”, dijo la compañía en un comunicado. “Sony Pictures ha sido víctima de un asalto criminal sin precedentes contra nuestros empleados, nuestros clientes y nuestros negocios. Estamos muy tristes con este descarado intento de suprimir la distribución de una película. Apoyamos a nuestros cineastas y su derecho a la libertad de expresión y estamos muy decepcionados con este resultado", destacó.

Una portavoz de Sony aseguró que la multinacional no tiene planeado el estreno de esta cinta, cuyo presupuesto se calcula cercano a los 35 millones de euros, en ningún formato, ni en salas comerciales de cine ni en vídeo bajo demanda como habían indicado numerosos comentaristas.

Sin embargo, la decisión ha creado una ola de consternación en Hollywood, incluso entre aquellos artistas cuyas conversaciones privadas pueden estar entre los cientos de miles de documentos robados de la red informática de Sony.

Las palabras de Carell encontraron el apoyo de Judd Apatow, también conocido como el 'rey de la comedia', un hombre afín a los estudios Sony y que dio su primera oportunidad artística tanto a Rogen como a Franco en la serie Freaks & Geeks. “Es una desgracia que los cines no proyecten La Entrevista. ¿Retirarán cualquier película que reciba una amenaza?”, indicó el realizador en su cuenta de Twitter.

Según Mia Farrow, la cancelación supone “que los malos salen ganando”. Michael Moore fue todavía más directo en su mensaje, dirigido a los Guardianes de la paz, aunque como siempre manteniendo el sarcasmo. “Queridos hackers: ahora que dirigen Hollywood me gustaría que hubiera menos comedias románticas, menos películas de Michael Bay y nada de Transformers”, pidió. Jimmy Kimmel, en la actualidad uno de los presentadores más populares en Estados Unidos, resumió la decisión de los estudios Sony como “un acto de cobardía” mientras que el guionista Aaron Sorkin, conocido por series como El ala oeste o The Newsroom divulgó un comunicado algo más serio recordando la responsabilidad de los medios de comunicación en esta decisión: “Se han cumplido los deseos de los terroristas en parte gracias a que los miembros de la prensa estadounidense decidieron distraerse con los cotilleos en lugar de informar de una historia de consecuencias inconmensurables que se estaba desarrollando delante de sus ojos”.

Irónicamente en una entrevista previa a la decisión de Sony emitida en la cadena de televisión ABC, el presidente estadounidense Barack Obama animó al público a ir al cine. “Por ahora mi recomendación es, vayan al cine”, dijo. El líder estadounidense también aseguró que su administración se está tomando muy en serio la situación que vive Sony tras ser víctima un ataque informático masivo desde el 24 de noviembre.

Las supuestas represalias por haber producido La Entrevista dejaron inutilizados sistemas críticos de la compañía durante días y volcaron en Internet más de 30.000 documentos de información sensible. Entre ellos hay archivos de correo de los directivos con conversaciones embarazosas, documentación financiera sensible de la compañía, así como de sus empleados y socios, y hasta películas enteras que han sido distribuidas ilegalmente en la red.

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