Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Bernardo de Gálvez ya luce en el Senado de Estados Unidos

El español que ayudó en la conquista de Pensacola será ciudadano honorario de EE UU

Ampliar foto
Embajador de España en Washington con el senador Bob Menéndez.

Estados Unidos ha saldado su deuda con Bernardo de Gálvez. El militar español que colaboró con las 13 colonias norteamericanas en la conquista de Pensacola (Florida) y en su posterior independencia del Imperio británico está a punto de convertirse en ciudadano honorario de EE UU 231 años después de su hazaña. Desde este martes, además, la sala del Comité de Relaciones Exteriores del Senado cuenta con un retrato de Gálvez presentado apenas cuatro días después de que la Cámara aprobara su condecoración.

Gálvez, “héroe de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos que arriesgó su vida por la libertad de los estadounidenses", se ha convertido así en el octavo extranjero en recibir este reconocimiento. Es el primer hispano en unirse a la prestigiosa lista a la que ya pertenecen figuras históricas como el primer ministro británico Winston Churchill o la madre Teresa de Calcuta.

La ciudadanía honoraria se concede a través de una resolución de ley, que, en este caso, ha recibido el apoyo del presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, el demócrata Bob Menéndez. Tras recibir la aprobación de la Cámara de Representantes en el mes de julio, el Senado ratificó la condecoración a Gálvez el pasado 4 de diciembre. Solo falta la firma del presidente estadounidense, Barack Obama, para finalizar oficialmente el proceso.

“Me gustaría darle las gracias al senador Menéndez, como miembro del actual Congreso (...) Ha demostrado su estatura como líder y como defensor de la amistad entre dos países”, declaró este martes el embajador de España en Washington, Ramón Gil-Casares, durante la ceremonia de presentación del cuadro de Gálvez.

El embajador también reconoció los “incansables” esfuerzos de la ciudadana española, Teresa Valcarce, que hace más de un año descubrió que el Congreso Continental había encargado el primer retrato de Bernardo de Gálvez para colgarlo en la sala del Senado estadounidense y cuyos deseos se han cumplido ahora.

Gil-Casares aseguró, horas después de conocer la condecoración a Gálvez, que puede cambiar la imagen de España en EE UU y contribuir a su acercamiento al mundo hispano. “Estados Unidos hubiera sido independiente 20 años después si no fuera por Gálvez”, afirmó el embajador.

EE UU hubiera sido independiente 20 años después si no fuera por Gálvez

Ramón Gil-Casares, embajador de España en Washington

Tras su colaboración en la campaña para la reconquista de Florida en 1781, el Gobierno estadounidense encargó un retrato de Gálvez “para situarlo en la sala en la que se reúne el Congreso”. Así lo recogía la carta enviada por el presidente del Congreso Continental, Elias Boudinot, al secretario del militar español, Oliver Pollock, en 1783. El documento fue rescatado en 2009 por un investigador del Archivo de Indias y ha servido para demostrar la importancia de la figura de Gálvez en la historia estadounidense.

La ciudadanía honoraria del estatista español y la ceremonia de presentación del cuadro, obra del pintor malagueño Carlos Monserrate, ponen fin a una campaña de más de 20 meses en la que la embajada en Washington y varios organismos culturales españoles —como la Diputación de Málaga y la ciudad de Macharaviaya, pueblo natal de Gálvez— han impulsado una iniciativa con el objetivo de cambiar la imagen de España en el país.

“Hay una historia de España desconocida porque no se ha estudiado. Es importante que se sepa”, defendió el embajador. “Pero para nosotros es importante que se sepa también aquí”. Gil-Casares ha revalidado esfuerzos anteriores como la instauración de la primera estatua de Gálvez junto al Departamento de Estado en Washington de la mano de los reyes Juan Carlos y Sofía en 1976.

“Los países europeos que tuvieron un papel importante en la independencia de Estados Unidos ya contaban con un rostro reconocible”, afirmó el embajador en referencia a figuras como el marqués francés de Lafayette. “España no tenía ese rostro y ahora sí lo tiene”.