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El poder de las flores

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Un fotograma de 'Loreak'.

“¿Por qué no puede haber una película solo sobre flores? (...). Yo quería madurar como guionista, quería hacer algo sencillo, enseñarle a la gente lo increíbles que son las flores”, decía con voz entrecortada y sudores fríos Charlie Kaufman, por boca de Nicolas Cage, en Adaptation (El ladrón de orquideas). Y, sin embargo, no lo lograba. Ante la imposible adaptación de un libro sobre flores, acudió a sí mismo, al terror del creador y, luego, a una parodia metalingüística sobre la escritura de guiones. Una maravilla, sí, pero no consiguió hacer su ansiada película sobre flores. Algo que han logrado Jon Garaño y Jose Mari Goenaga en la redonda Loreak.Una obra sobre la fuerza de las flores: sobre su poder estabilizador, y también sobre su poder desestabilizador. Suena complejo, pero es muy sencillo. Puede parecer sencillo, pero es muy complejo.

LOREAK

Dirección: Jon Garaño, Jose Mari Goenaga.

Intérpretes: Nagore Aramburu, Itziar Aizpuru, Itziar Ituño.

Género: drama. España, 2014.

Duración: 99 minutos

En la película, rodada en euskera, todo se mueve alrededor de esa energía, la de regalar un ramo, la de que te regalen un ramo, la de poner un ramo, la de cuidar el ramo: su estructura, magnífica, sus cambios en los puntos de vista, las relaciones entre personajes, el estado interior de cada uno de ellos. Dos planos con mucho aire, uno por arriba, sobre su cabeza, con la protagonista casi con el cuello cortado, otro en un autobús, con la mujer en el extremo derecho de la pantalla, muestran en el inicio del relato a un ser a la deriva. El encuadre como metáfora técnica de un estado de opresión. Y a partir de ahí, las relaciones cruzadas, ayudadas por la elegante puesta en escena de Garaño y Goenaga, y por la partitura de Pascal Gaigne, conforman una hermosa película repleta de sutiles paralelismos entre los personajes, como la menopausia y el deseo de tener hijos, o el concepto de la herida abierta: la de las flores, necesaria para que se mantengan vivas, y también las del cadáver en la Facultad de Medicina.

Éxito de crítica y público en el Festival de San Sebastián, éxito posterior en el Festival de Londres, supone un gran salto adelante en la filmografía de Garaño y Goenaga, notables cortometrajistas, valientes debutantes en el largometraje con 80 egunean (2010). Loreak, una película sobre flores. A Charlie Kaufman le encantaría.

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