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Franco, ¡presente!... en libros amigos

Stanley G. Payne y Jesús Palacios firman la última biografía sobre el dictador

Su figura decae como filón editorial, excepto en obras con retratos benévolos

Obra de Eduardo Arroyo para EL PAÍS en 2000.

A punto de cumplirse 39 años de su muerte, una nueva biografía, firmada por Stanley G. Payne y Jesús Palacios en la editorial Espasa, se adentra en la figura de Franco. Desde que la democracia dio rienda suelta a las editoriales, el dictador ha sido un gran reclamo para vender libros de distinta naturaleza, desde los hagiográficos a los rigurosos, que alcanzaron sus años de gloria entre 2000 y 2009. En esa década se publicaron 160 obras que incluían la palabra Franco en su título, aunque fuese para hablar de otra cosa (Ramón Tamames tituló su obra sobre Primo de Rivera: Ni Mussolini ni Franco: la dictadura de Primo de Rivera y su tiempo). “Creo que ha habido una sobreoferta, donde el libro malo ha ocupado el mismo espacio que el libro bueno en la mesa de novedades y al final lo hemos quemado. Yo noto la saturación en la caída de ventas y en la bajada de la calidad de los originales que me llegan”, expone Carmen Esteban, responsable de la editorial Crítica, que ha mimado especialmente en su catálogo la historia de España en el siglo XX.

El auge fue lógico. Tres décadas después de la muerte los historiadores habían culminado numerosas investigaciones que arrojaban más luz sobre el régimen. Además, en 2007 se aprobó la Ley de la Memoria Histórica, corolario político a toda una corriente ciudadana interesada en la recuperación y el descubrimiento del pasado cercano. Pero el apetito parece saciado. “Creo que el personaje está ya suficientemente tratado y que no merece la pena salvo que venga de un fuera de serie”, indica Carlos Pascual, editor de Marcial Pons.

Los 10 más vendidos desde 2008

El sector editorial es opaco. No hay cifras sobre ventas fiables al cien por cien, pero las estadísticas de la consultora Nielsen aportan cierta claridad sobre el comportamiento del mercado editorial. Estos son los datos que registra sobre ventas de libros que abordan la figura de Franco o su régimen desde 2008.

Franco, mi padre. Memorias de Carmen Franco (La esfera de los libros). Jesús Palacios y Stanley G. Payne. 33.627 ejemplares.

Franco confidencial (Destino). Pilar Eyre. 23.337

Franco para antifranquistas (Altera). Pío Moa. 10.040

La naturaleza de Franco (La esfera de los libros). Francisco Franco Martínez-Bordiú. 9.456

Historia del franquismo (Planeta). César Vidal. 6.190

Franco: caudillo de España (Debolsillo). Paul Preston. 5.961

Franco y Hitler (La esfera de los libros). Stanley G. Payne. 5.545

La conspiración del general Franco (Crítica). Ángel Viñas. 5.238

La vida privada de Franco: confesiones del monaguillo del palacio del Pardo (Almuzara). Juan Cobos Arévalo. 4.522

El mito de la cruzada de Franco (Debolsillo). Herbert R. Southworth. 3.256

En los últimos cinco años, los títulos sobre Franco se han reducido drásticamente (27 obras, según datos de la consultora Nielsen a los que ha accedido este diario). Los que triunfan son libros benévolos con el dictador, bien porque ofrecen revisiones de la Historia complacientes con el personaje, bien porque son nostálgicos retratos familiares. De hecho, el libro más vendido desde 2008 han sido las memorias de Carmen Franco escritas por Jesús Palacios y Stanley G. Payne: Franco, mi padre. El firmado por su nieto Francisco Franco Martínez-Bordiú, La naturaleza de Franco. Cuando mi abuelo era persona, se colocó también entre los más solicitados, aunque las tiradas actuales son más modestas.

“Como es evidente, Franco es un personaje fundamental en la historia de España, pero creo que hay personajes contemporáneos con más atractivo comercial como el rey Juan Carlos. Puede tener interés si se hace un ensayo serio y completo, pero no se lo veo si se trata de un libro menor de cotilleos”, plantea Miguel Aguilar, editor de Debate, que confía en publicar una versión actualizada de la biografía que firmó el hispanista Paul Preston en 1994. Esta es la obra que varios editores (Carlos Pascual, Carmen Esteban o María Cifuentes, de Galaxia Gutenberg, que también destaca la escrita por Juan Pablo Fusi) citan como el estudio más exhaustivo, aunque salió antes del aluvión de investigaciones históricas sobre la represión del régimen.

Entre 2000 y 2009 se publicaron 160 obras. Desde entonces, sólo 27

Stanley G. Payne, su último biógrafo y catedrático emérito de Historia en la Universidad de Wisconsin-Madison, considera que “nunca” habrá una biografía definitiva de alguien como Franco, aunque defiende la suya como “la más objetiva y auténtica hasta la fecha”. Tacha de “hagiografías” las de Ricardo de la Cierva y Luis Suárez, el historiador que desató la gran polvareda sobre el Diccionario Biográfico Español como redactor de una reseña donde se negaba a retratarle como un dictador, pero también la de Preston. “Tenía mejor forma como biografía profesional, aunque era igualmente parcial”, explica por correo electrónico.

El ensayo de Payne y Palacios se presenta como “una obra ajena a las convicciones partidistas, tanto de los franquistas como de los antifranquistas”, pero algunos de sus planteamientos se acercan al revisionismo. “La insurrección y la Guerra Civil fueron provocadas deliberadamente por la izquierda, y habrían tenido lugar igualmente con la participación de Franco o sin ella”, afirman en sus conclusiones. “Debe tenerse en cuenta que fue el Frente Popular, y no Franco, el que creó unas condiciones de guerra civil haciendo un uso arbitrario del poder en 1936”, añaden. Por correo, el hispanista expone que el Gobierno republicano tuvo una responsabilidad similar a la de los militares sublevados en el inicio de la guerra.

En su comparación histórica sobre la corrupción, Payne y Palacios dejan bien parada la etapa franquista: “Después de los años cuarenta no se produjo nada equiparable a la masiva y directa corrupción de los gobiernos socialistas o de centro derecha. Y esto viene siendo así porque en la España formalmente democrática desde 1977 se ha instalado un sistema de corrupción sin límite que afecta a todas sus instituciones”. En el libro, que manejó documentación del archivo de la Fundación Francisco Franco (también accesible en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca), se concluye que Franco “podría considerarse no solo el gobernante individual más poderoso de la historia de España, sino también el modernizador definitivo de su país y el líder que alcanzó mayor éxito de todos los aspirantes a las ‘dictaduras de desarrollo’ del siglo XX”.