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El ‘fantasma’ de Pablo Picasso

Una pintura de un hombre con tres anillos y corbata ha sido descubierta en 'La habitación azul'

Imágenes en las que se ve 'La habitación azul' pintura de Pablo Picasso y el misterio hombre descubierto bajo la pintura. pulsa en la foto
Imágenes en las que se ve 'La habitación azul' pintura de Pablo Picasso y el misterio hombre descubierto bajo la pintura.

Tras el cuadro La habitación azul de Pablo Picasso se escondía un secreto que ha tardado 113 años en salir a la luz. Un equipo de investigadores ha descubierto un rostro debajo de la obra, realizada en 1901 y propiedad de la Colección Phillips en Washington. Se trata de un hombre barbudo que lleva una pajarita, apoya su cara en una mano y tiene tres anillos en sus dedos. Ahora el gran misterio es resolver su identidad, descubrir al fantasma de esta pintura oculta.

Desde hace varias décadas los investigadores sospechaban, por desórdenes en las pinceladas, que algo se escondía tras la superfície de La habitación azul, que el pintor malagueño (1881-1973) realizó en los inicios de su carrera pictórica cuando vivía en París. La obra se integra en una serie en la que, a través del predominio del color azul, Picasso expresaba la desesperación, soledad y tristeza que sentía en ese momento de su vida.

En los años 90 se descubrió, mediantes rayos X, que había algo borroso en la pintura, pero no fue hasta 2008, gracias a técnicas de rayos infrarrojos, que se determinó que esa imagen difusa resultaba ser el rostro de una persona pintado verticalmente, perpendicular a la orientación horizontal del cuadro. En los últimos seis años expertos de la Colección Phillips, la Galería Nacional de Arte, el museo Winterthur de Delaware y la Universidad de Cornell han trabajado conjuntamente en obtener una imagen más clara del rostro oculto, que se pintó antes de La habitación azul.

Delft university of technology.
Delft university of technology.

Pese a que la investigación llevaba varios años en curso, el descubrimiento no fue anunciado hasta el lunes. “Es realmente uno de esos momentos que hace especial lo que haces”, dijo a la agencia AP Patricia Favero, conservadora del museo de Washington que se hizo con la obra en 1927. “Y la segunda reacción fue ¿Bueno y quién es? Aún estamos trabajando en responder esa cuestión”. Según los investigadores, la identidad del retratado podría ser la del mercante de arte Ambrose Villard, que acogió la primera exposición de Picasso en 1901 en París. Sin embargo, no hay documentos ni pistas que permitan, por ahora, verificar si se trata de esa persona.

Lo que parece claro es que Picasso optó por reutilizar el lienzo por motivos económicos. “Cuando tenía una idea, tenía que llevarla a cabo. No podía permitirse adquirir un nuevo lienzo cada vez que tenía una idea. Algunas veces trabajaba en cartones porque los lienzos eran mucho más caros”, apuntó Susan Behrends Frank, comisaria de la Colección Phillips.

No es la primera vez que se descubre una imagen oculta en una pintura del artista español. El museo de Cleveland destapó que La vida, de 1903, había estado rehecha de un modo significativo y el Guggenheim de Nueva York que debajo de Mujer planchando, de 1904, había un rostro de un hombre con bigote. La habitación azul está actualmente exponiéndose en Corea del Sur y seguirá en ese país hasta principios de 2015. La Colección Philips no tiene previsto mostrar la pintura hasta 2017 en el marco de una retrospectiva sobre Picasso.

La aplicación de rayos infrarrojos en obras de arte ha permitido descubrir pinturas ocultas bajo las telas de otros artistas célebres. En 2011, el Rijksmuseum de Ámsterdam descubrió una obra oculta de Goya, pintada por él mismo, bajo el Retrato de Ramón Satué (1823). La figura encontrada fue pintada entre 1809 y 1813. El hallazgo fue posible por la aplicación de una nueva técnica que combina rayos X y fluorescencia, desarrollada conjuntamente por las universidades de Ámberes (Bélgica) y la Universidad Técnica de Delft, en Holanda.

Los descubrimientos de palimpsestos bajo los óleos están siendo una constante durante los últimos años. Otro incontestable de la pintura, el holandés Rembrandt, escondía un retrato bajo una de sus obras maestras, Old Man in Military Costume (1630-1631) expuesto en el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles, fue hallado a finales de enero de 2013. En el forro del cuadro Branch Hill Pond: Hampstead (1828) de John Constable, los expertos del Victoria & Albert Museum  descubrieron en noviembre del año pasado otra estampa, la de un cielo nublado sobre un bosque. Y uno de los últimos descubrimientos ha sido el retrato de una joven y bella mujer bajo The Last of Old Westminster (1862) de James McNeill Whistler, la sirvienta y modelo del autor Jo Hiffernan.

Probablemente el maestro holandés Vincent van Gogh fue uno de los pintores que más reutilizó sus telas. Los expertos calculan que al menos un tercio de sus pinturas esconden otras detrás. En 2008, un equipo de científicos belgas y holandeses descubrieron una pintura de Van Gogh oculta bajo otro cuadro durante 121 años. Mediante un haz de rayos X generado por un acelerador de partículas, los investigadores reconstruyeron el retrato de una campesina, pintado hacia 1885 por el autor de Los girasoles y tapado bajo la pintura Parche de hierba. La imagen muestra un sorprendente parecido con una serie de sombríos retratos que realizó el artista en la ciudad holandesa de Nuenen, donde compuso Los comedores de patatas, terminada en 1885 y considerada como su primera gran obra.

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