AUDIOVISUAL

Murcia privatiza la gestión de la televisión autonómica

Es la primera comunidad autónoma que se acoge a la reforma audiovisual impulsada por el Partido Popular

El PP cambió la ley para permitir la privatización de las televisiones autonómicas

En los peores años de la crisis, Murcia ha mantenido bajo mínimos su televisión autonómica, pero ahora, cuando el sector publicitario comienza a remontar, la comunidad se dispone a entregar su gestión al sector privado. El Gobierno que hasta principios de abril ha presidido Ramón Luis Valcárcel (PP) es el primero en aprovechar la ventana abierta tras la reforma de la Ley Audiovisual emprendida en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, que permite la privatización total o parcial de los canales autonómicos. Murcia ha convocado un concurso para adjudicar la “gestión indirecta” de la televisión pública, que abarca la emisión de programas —incluidos los informativos— y la comercialización de la publicidad. El ente regional se hará cargo de los costes del transporte y difusión de la señal.

Para este año, RTV Murcia tiene un presupuesto de 6,3 millones de euros, de los que casi la mitad corresponden a gastos de personal. Pero la comunidad quiere reactivar la televisión duplicando la subvención: destinará hasta 36 millones en los próximos tres años, según el anuncio publicado la semana pasada en el Boletín Oficial del Estado, aunque el valor estimado del contrato que saca a concurso asciende a 59,8 millones.

Murcia ya había firmado en anteriores etapas convenios con distintas productoras para la producción de programas. Ahora las que opten al codiciado convenio tendrán en sus manos prácticamente toda la gestión televisiva. Estarán obligadas a emitir, al menos, 16 horas diarias (desde las ocho de la mañana hasta las 12 de la noche) y un mínimo de 42 horas semanales serán de contenidos de servicio público (sin contar reposiciones). Tras la firma de la adjudicación, las emisiones comenzarán en dos meses.

Los formatos de ‘reality show’ no podrán ser subvencionados

Durante el tiempo de vigencia del contrato (desde mayo de 2014 hasta abril de 2017) se establecen cuatro partidas presupuestarias de 8, 12, 12 y 4 millones de euros, que corresponden a los cuatro ejercicios afectados. Los programas que elabore la empresa privada, según se especifica en el Pliego de prescripciones técnicas, deberán ser “un modelo de credibilidad e independencia”, además de respetar las garantías democráticas y estimular la participación ciudadana, fomentar la identidad de la región y promover la educación y la cultura.

Pese a proclamar la independencia, se establece que el ente fijará “las directrices” de los contenidos informativos y también de aquellos espacios que sean considerados de servicio público. Aunque, eso sí, se podrá consensuar con el adjudicatario “la mejor implementación” de tales directrices.

En los informativos, el aspecto más sensible de la cesión de la gestión, primarán las noticias locales y regionales (ocuparán al menos el 60% del tiempo). La parrilla incluirá un noticiero matinal (de, al menos, 30 minutos), uno de sobremesa (50 minutos), uno de tarde-noche (50 minutos) y dos avances y bloques de información meteorológica. Durante el fin de semana habrá dos ediciones de 45 minutos. Además, se incluirá cada siete días un espacio de una hora sobre la actividad de la Asamblea regional, un deportivo y un formato socio-cultural.

La parrilla se podrá completar con series, películas, documentales, telefilmes y formatos de telerrealidad. El pliego deja claro que los reality show no se considerarán programas de servicio público ni podrán financiarse a costa “de la compensación económica” que realizará la Comunidad de Murcia, a razón de 12 millones de euros al año. Pero, el ente se reserva el derecho a parar la producción y emisión de cualquier programa “en el momento en el que se considere oportuno” si el contenido no es el adecuado.

Quien se haga finalmente con el concurso asumirá además la comercialización de la publicidad. Pero con sus particulares restricciones. La Comunidad se reserva cinco minutos por hora para su propia propaganda en determinadas franjas. O, como dice el documento, para “anuncios y mensajes de comunicación oficial de las consejerías, organismos y empresas públicas del sector público regional”.

Folclore y religión

Los programas de “servicio público” que subvencionará la Comunidad de Murcia abarcan retransmisiones de eventos culturales, deportivos, políticos, folclóricos y religiosos. La empresa adjudicataria estará obligada a difundir un mínimo de 80 horas anuales de celebraciones variopintas.

No podrá esquivar la retransmisión de las campanadas de fin de año ni las fiestas de cartagineses y romanos, y tendrá que retransmitir efemérides regionales como el Bando de la Huerta, la Batalla de las Flores, los Caballos del Vino de Caravaca de la Cruz o los desfiles de carnavales que se sucedan en las principales localidades de la comunidad.

Entre los actos de carácter religioso de obligada cobertura figuran la cabalgata de los Reyes Magos y la Semana Santa. Y en el ámbito político, la empresa que se haga cargo de la gestión tendrá que retransmitir los actos del Día de la Región, los debates políticos desde la Asamblea murciana (sobre el estado de la nación, presupuestos y de investidura), que como mínimo alcanzarán 40 horas anuales. En el plano deportivo, habrá de emitir, al menos, dos eventos a la semana de equipos y deportistas regionales.

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