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El orgullo de hacer cine latino

Los premios Platino, que se celebraron el pasado sábado en Panamá, aspiran a convertirse en los Oscar de las cinematografías en español y portugués

Javier Cámara y Jorge Sanz escoltan a Loreto Peralta en la entrega de premios Platino.
Javier Cámara y Jorge Sanz escoltan a Loreto Peralta en la entrega de premios Platino. EFE

Era como una potente ola subterránea que pujaba por salir a la superficie. Mezcla de hechizo y decisión, el cine iberoamericano ha cruzado los dedos en una gran fiesta con la celebración de la gala de la primera edición de los Premios Platino, que pretenden convertirse en toda una ventana abierta al público del mundo entero. Representantes de la industria de los 22 países —todos los latinoamericanos más España, Brasil y Portugal— convocados en la Ciudad de Panamá en la noche del sábado (madrugada del domingo en España) esperanzados con esta aventura que puede empezar a hacer saltar las fronteras a películas hoy encerradas en sus países.

El orgullo por lo latino fue la nota común en el escenario del teatro Anayansi, en una gala muy musical presentada por la actriz mexicana Alessandra Rosaldo y el periodista y comunicador colombiano Juan Carlos Arciniegas, en la que Iberoamérica se rindió ante Gloria, la película chilena del realizador Sebastián Lelio, con tres premios: película, guion y actriz para Paulina García. Los cineastas españoles no tuvieron éxito, a excepción de Diego Galán, Platino al mejor documental Con la pata quebrada. Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, candidata a cuatro galardones y una de las favoritas de la noche, se fue de vacío. Otra favorita, con cinco nominaciones, Wakolda. El médico alemán, de Lucía Puenzo, se alzó con el Platino a la mejor coproducción. El premio de honor fue para la actriz brasileña Sonia Braga, recibida por los 2.500 asistentes a la ceremonia puestos en pie.

El triunfo de Gloria, esa indagación en la vida amorosa de una mujer madura, empezó ya con el premio al mejor guion para Sebastián Lelio. Paulina García, mejor actriz, y que ya recogió el Oso de Plata en el Festival de Berlín, recordó a sus compatriotas afectados por los terremotos en Chile.

El palmarés

Película: Gloria,de Sebastián Lelio (Chile)
Director: Amat Escalante por Heli (México)
Guion: Gloria (Chile)
Actor: Eugenio Derbez por No se aceptan devoluciones (México)
Actriz: Paulina García Gloria
Documental: Con la pata quebrada, de Diego Galán (España).
Animación: Futbolín,de Campanella (Argentina / España).
Música: Emilio Kauderer por Futbolín

Dos fueron los galardones obtenidos por Futbolín, mejor película de animación y música original. El productor Gastón Gorali describió el filme hispano-argentino dirigido por Juan José Campanella como una heroicidad. “Necesitamos 47 psicoterapeutas, 1.650 dosis de klorazepán, nacieron 16 bebés y hubo cero suicidios”, aseguró antes de proclamar la necesidad “latina” de no ponerse límites. El mexicano Amat Escalante se alzó con el premio a mejor director por Heli, retrato despiadado, violento y salvaje de las consecuencias sociales del narcotráfico. El galardón al mejor actor fue para el mexicano Eugenio Derbez, que se ha puesto por primera vez detrás de la cámara para dirigirse en No se aceptan devoluciones, el mayor éxito en español en EE UU, desbancando a El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro.

El sábado se certificó que en el cine iberoamericano hay talento, creatividad y muchas ganas. Y también un debate en torno a esas fronteras industriales y emocionales que impiden el viaje a historias que comparten tantas cosas y tan poderosas como el idioma común y los estragos de la piratería. Los más importantes festivales de cine se rifan sus películas y las colman de premios, pero luego no llegan a las salas de cine. Los Platino nacen para luchar por la promoción de esa cinematografía aplastada por el tsunami de Hollywood. “No hay una distribuidora de cine iberoamericano, canales y televisiones que trabajen en esa dirección, ni normalidad en los estrenos, una cotidianidad que vaya generando público”, aseguraba poco antes de la gala el español David Trueba, para quien los premios son siempre un atajo para conseguir un efecto. Opinión parecida mostraba Sebastián Lelio, para quien es complicado encontrar huecos en la maquinaria estadounidense de ese negocio gigante que es la distribución. Todos confían en que estos premios, creados a imagen de los Oscar, contribuyan a la promoción del cine iberoamericano. “No tenemos por qué avergonzarnos de imitar lo mejor de Hollywood. Nuestro cine no corre peligro por espectacularizarlo”, añadía Lelio.

El chileno Sebastián Leilo, junto a la actriz Paulina García, regoce el premio a mejor película por 'Gloria'. ampliar foto
El chileno Sebastián Leilo, junto a la actriz Paulina García, regoce el premio a mejor película por 'Gloria'. EFE

Los Platino, promovidos por EGEDA, entidad de gestión del audiovisual español presidida por Enrique Cerezo, y FIPCA (Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos) se han estrenado con nueve premios y una estatuilla en forma de voluptuosa mujer diseñada por Javier Mariscal. El sistema de votación de estos galardones, germen de una futura Academia de Cine Iberoamericana, comienza con una criba realizada por las propias Academias nacionales e Institutos de Cine de cada uno de los países (de entre los 700 títulos estrenados en salas en 2013) y continúa con la decisión de un jurado independiente formado por 18 destacadas personalidades de la industria y las artes cinematográficas.

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