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“Mi mayor inspiración es la vida”

Elegida mejor cocinera del mundo, Helena Rizzo dice que no le importan los premios

El lado bueno es la atracción de un público diferente del que frecuenta su restaurante

Su restaurante en São Paulo, el Maní, ya fue elegido uno de los 50 mejores del mundo por la revista Restaurant. Ahora, Helena Rizzo, de 35 años, chef del Maní -junto a su marido Daniel Redondo- ha sido nombrada mejor cocinera con el título Veuve Clicquot Best Female Chef. A pesar de la repercusión de la noticia, Rizzo dice no darle importancia. "No soy y nunca he pretendido ser la mejor chef del mundo. Además, ese es un juicio difícil de hacer", dice. "No pienso mucho en ello. El año pasado entramos en la lista de los 50 mejores restaurantes y fue muy bueno , pero, sinceramente, no me preocupo demasiado por nuestra posición en el ránking".

No obstante, Rizzo admite que figurar en estas listas ayuda a atraer otra clientela para el restaurante, establecido en el exclusivo barrio paulista de Jardins. "Es muy bueno recibir gente nueva y de otras partes del mundo", comenta.

No soy y nunca he pretendido ser la mejor chef del mundo

De la cocina del Maní salen platos creativos que invitan a la boca y a la vista. Las creaciones de Rizzo son elaboradas basándose a menudo en ingredientes brasileños, y resultan en combinaciones inusitadas. "Creo que la gente es consciente de nuestra gran diversidad de ingredientes increíbles, como la mandioca, la jabuticaba, algunos tipos de harinas, judías y maracuyás. Tenemos una cocina nativa y genuina, influenciada por nuestra rica historia, cultura y territorio", dice la chef.

Rizzo define su cocina como una "conexión de nuestras historias, nuestro pasado, con el presente, lo cotidiano". Por ello, no se espante al encontrar un menú hecho con platos que recuerdan a la comida de la abuela, como el arroz de pollo con planta de quiabo, pasando por la excentricidad de una sopa fría de jabuticaba (un fruto) con gamba en el vapor de cachaza y picles (verduras conservadas en vinagre) de coliflor; mejilla de buey con tuétano y puré de taioba (una planta) y un sorbete de yema de huevo con espuma de coco para acabar.

Cuando se le pregunta quién le inspira, Rizzo deja la respuesta en el aire: "Hay tantas personas que me inspiran... Pero creo que la mayor inspiración es la propia vida".

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