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Dardos contra Wert en la alfombra roja

El mundo del cine muestra su rechazo a la ausencia del ministro de Cultura en los Goya

El realizador J. A. Bayona achaca la decisión del político a una cuestión de "imagen"

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El director Juan Antonio Bayona en su llegada a la gala de los Goya. Getty

Pitidos fuera, quejas dentro. La suma es un arranque de la 28ª edición de los Goya muy movido y con poco espacio para el cine. En el exterior del Hotel Auditorium de Madrid unos 200 empleados de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada han protestado con gritos y pancartas contra el cierre de la fábrica, previsto para el 28 de febrero. A su lado, también se ha manifestado, y de hecho se ha solidarizado con los trabajadores de Coca-Cola, la plataforma Stop Desahucios. Completaba el trío de protestas el colectivo de figurantes, que un año más acudía a la gala para reivindicar su rol en el cine.

En la alfombra roja, dentro del hotel, no había pitidos pero sí polémicas. Con un único protagonista, ausente: el ministro de Cultura, Educación y Deporte, José Ignacio Wert, que no acudió a la gala debido, según la versión oficial, a una cita mañana a primera hora con el ministro británico de Universidades. Actores, directores, nominados y estrellas, todos en definitiva, tenían palabras más o menos duras para Wert y su decisión de no presentarse esta noche. La noticia cayó como una bomba el pasado jueves y amenaza con copar la ceremonia. Si entonces Manuel Martín Cuenca (Caníbal) soltaba un "si no quiere venir que no venga" y Antonio de la Torre afirmaba que "como ministro [Wert] tiene que estar a las duras y a las maduras", esta noche el director Juan Antonio Bayona ha tomado el relevo diciendo que "la ausencia de Wert es la constatación de una brecha entre el cine y el gobierno".

El realizador ha señalado antes de la ceremonia de los premios Goya que, en su opinión, la ausencia de Wert se debe a "una serie de eventos en los que la imagen del ministro no salido todo lo bien parada que él hubiera querido", y no a una reunión con el responsable británico de educación superior, como aseguró el Gobierno. El director de Lo imposible ha insistido, sin embargo, en que "más allá de estas cuestiones concretas tenemos que solucionar esto entre todos. "Es una confrontación que debemos de arreglar entre todos porque el más perjudicado es el cine", ha añadido el director.

Así como prácticamente todos creían que la razón real de su ausencia ha sido el miedo a pitidos y abucheos, como en la última edición de los premios Forqué. “Me parece increíble. La incomodidad va con el cargo”, sostenía Ana Belén. “No sé en cuantos países de Europa y EE UU el ministro de una industria hace tal acto de inferencia hacia la misma industria que representa. Es una chulería, pero es una chulería consciente”, aseguraba a propósito de Wert el actor Javier Bardem, que ha acudido a la gala acompañado de su madre. Su opinión, en el fondo, es la que se iba repitiendo de un protagonista a otro, entre los que desfilaban por la alfombra roja.

“Más que la inasistencia de hoy me preocupa la inasistencia del ministerio de Cultura en toda la legislatura. El cine no es lo que ellos creen que es; es mucha gente, es muy plural, hay gente de izquierdas y de derechas. Somos una industria que da trabajo, riqueza y visión exterior”, defendía David Trueba, que opta a mejor director por Vivir es fácil con los ojos cerrados, que también compite por mejor película. Más prudente se mostraba el presentador de la gala, Manel Fuentes: “El cine es mucho más importante que una presencia o una ausencia”.

Más duro ha sido Eduard Fernández, candidato a mejor actor por Todas las mujeres,que ha recordado que "el cine es de todos los españoles, también de los votantes del PP". En la misma línea, Marta Etura ha señalado que el desplante de José Ignacio Wert "es un reflejo de lo poco que se cuida a la industria en este país". Sumado a las declaraciones del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que cuestionaba la calidad del cine español, son, para la actriz, "dos hechos simbólicos del poco cuidado que el Gobierno tiene hacia la industria". "¿En qué país ocurre esto?", se ha preguntado Etura.

Eduardo Noriega, por su parte ha resaltado que los abucheos y pitadas que reciben los funcionarios públicos "van con el cargo". "Espero, sin embargo, que esta ausencia no sea la protagonista de la gala", ha asegurado Noriega. El actor Hugo Silva ha opinado también sobre la decisión del ministro: "Es muy triste que no esté, no hay que alegrarse de esto, es el máximo responsable de Cultura y debería estar. El cine también puede ser un medio de riqueza y vive un momento creativo muy bueno".

Para Rodrigo Sorogoyen, candidato a mejor director novel por Stockholm, la ausencia de Wert "es una falta de respeto y una prueba más de lo que hay. No me sorprende, y me fastidia porque ya ni me indigna". José Coronado cree que es una "pena" que sea el primer año en que no hay un ministro de Cultura". "No tenemos que hacer sangre sino centrarnos en lo que es esta noche", ha subrayado.

Las mismas respuestas contra Wert se sucedían en la alfombra roja. Y la misma acogida recibían todos los protagonistas que entraban por la puerta principal del hotel. Imposible escuchar los “guapo” y “guapa” que suelen acompañar la llegada de las estrellas. Los extras que suelen ser contratados para exaltar a los protagonistas sí estaban. Pero no se les oía.

Lo que había eran pitidos, coros contra Coca-Cola y gritos de “lo llaman democracia y no lo es”. Los manifestantes aseguraban que no tienen nada contra el cine español, sino que tan solo han escogido esta cita, como otras, para dar visibilidad a sus protestas. “Pedimos cualquier otra salida, y que la planta no cierre”, explicaba Raúl Sánchez, empleado de Coca-Cola en Fuenlabrada de 33 años, una niña de cuatro meses y una mujer en el paro. Junto con él, cientos de compañeros lucen chalecos rojos que rezan: “Coca-Cola. Ni cierres ni despidos”.

Las protestas fuera y dentro del hotel tenían un hilo conductor: Juan Diego Botto. El actor mostraba una pegatina de la plataforma Stop Desahucios que le había sido entregada por los manifestantes. “Me llamó hace unos días una amiga, una mujer mayor que se llama Feli. Me avisó de que vendrían y me dijo que, si por alguna razón extraña ganaba, hablara de ellos”, añadía el intérprete. Botto, nominado a mejor actor de reparto por Ismael, criticaba también la ausencia de Wert: “Es una pena. Es un funcionario público y le pagamos para que vele por la cultura. Es su trabajo estar aquí. Y más triste aún me parece que alguien tema a un atajo de cómicos”.

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