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Archivada la muerte de Morente

El juzgado confirma que los ocho médicos que trataron al cantaor actuaron de buena fe y no cometieron ningún delito

El cantaor Enrique Morente
El cantaor Enrique Morente

La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado la decisión de un Juzgado de la capital de archivar la causa seguida contra ocho profesionales de la clínica La Luz que trataron al cantaor Enrique Morente, que falleció el 13 de diciembre de 2010 en este centro madrileño. La Sección número 29 de la Audiencia adopta esta decisión en un auto en el que desestima los recursos de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVIENSA) y de Aurora Carbonell, viuda de Enrique Morente, contra dicha decisión adoptada por el Juzgado de Instrucción número 52 de Madrid el pasado 10 de mayo.

Por su parte, La Luz ha emitido un comunicado en el que destaca que la resolución de la Audiencia, "contra la que no cabe recurso, despeja cualquier duda sobre el buen hacer de la clínica y de los profesionales que trataron a Enrique Morente", de cuya muerte hoy se cumplen tres años.

La Audiencia fundamenta que "el motivo del sobreseimiento de las diligencias es la falta de justificación de la perpetración del delito que dio lugar a la formación de la causa".

Añade que se trata de un procedimiento judicial complejo en el que durante dos años y medio se han llevado a cabo múltiples diligencias de investigación, entre ellas las declaraciones de nueve imputados, respecto a uno de los cuales, un doctor, ya se acordó el sobreseimiento en 2011.

El tribunal recuerda que Morente murió el 13 de diciembre de 2010 en la clínica, en la que llevaba ingresado desde el día 2 de ese mes para un estudio preoperatorio para una posterior intervención quirúrgica, habiendo sido diagnosticado de carcinoma de esófago, que se practicó el 4 de diciembre de 2010 y en la que intervino como cirujano jefe uno de los imputados.

Añade que tras esta primera operación, que se desarrolló sin complicaciones quirúrgicas y anestésicas, el paciente pasó a la unidad de cuidados intensivos en la que fue atendido por médicos, desarrollándose el postoperatorio con normalidad.

Relata que "sobre la 1 horas del 6 de diciembre se produjo un repentino empeoramiento de la situación del paciente, con fuerte dolor torácico-abdominal izquierdo, bajada de tensión y cierta distensión abdominal", momento en el que fue atendido por un intensivista, otro de los imputados, que avisó sobre las 2 al cirujano jefe.

Este optó por someterle a una segunda intervención quirúrgica que se practicó aproximadamente a las 03:30 horas, al inicio de la cual el paciente presentó una fibrilación ventricular con ausencia de pulso y caída de parámetros vitales, por lo que se iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar por el anestesista, con recuperación rápida de sus constantes hasta el final de la cirugía.

El paciente pasó sobre las 06:30 horas a la unidad de cuidados intensivos, donde permaneció hasta su fallecimiento el día 13 sobre las 16:40 horas por un deterioro multiorgánico.

Para la Audiencia, de las pruebas "periciales practicadas queda evidente la falta de relación de causalidad entre el fallecimiento del paciente y la falta de información de los tratamientos alternativos con infracción de 'lex artis" alguna, por lo que ninguna infracción en el ámbito penal se estima producida".

Además, señala que tras el empeoramiento de Enrique Morente consta que el cirujano jefe llegó en un plazo razonable desde que fue avisado, "sin que tuviera obligación de permanecer en el hospital"