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'IN MEMORIAM'

Javier Cambronero, impulsor de editores independientes

Desde la distribuidora UDL, impulsó las editoriales aglutinadas en torno al grupo Contexto, Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial de 2008

Javier Cambronero.
Javier Cambronero.

Javier Cambronero (1956-2013) nació en Madrid, pero siempre habló con cariño, casi con nostalgia, del pueblo salmantino de sus mayores, La Fuente de San Esteban. En muchas ocasiones lo imaginamos allí (y “lo” reímos con él) en un futuro amable y sin crisis: anciano y retirado de la vida mundana, es decir, editorial y libresca, con el sombrero de paja que solía lucir en las más tórridas Ferias del Libro de Madrid, fumando un puro y conversando, con su media sonrisa, sobre esto o aquello.

Sus temas de conversación eran muchos, pero en los momentos de confianza y afecto le gustaba hablar de sus hijas (Olalla, Blanca), de su padre, de su exmujer (Virginia), de algunos de sus amigos en la distribuidora UDL, de la que fue cofundador y director comercial hasta su muerte… A pesar de que conocía a casi todos en el sector editorial español, su mundo era muy familiar, y de esa familia también nos dejaba formar parte, de cuando en cuando, a nosotros, los ya no tan jóvenes editores, aquellos a los que siempre alentó, desde el primer día. Se alegraba con nosotros, se quejaba con nosotros.

Es difícil entender eso que suele llamarse “panorama de la nueva edición independiente española” (nos referimos a estos últimos 10 años) sin la figura de Cambronero. Todo lo que aprendió en Trilce, en Panamericana, en Akal, en Ediciones B, en Grijalbo, en Melisa… lo puso, con su habitual generosidad e inteligencia, al servicio de los nuevos editores. Sus consejos no valían oro, sino que eran oro, en palabras de Albert Camus.

Fue justo y lúcido en el presente,

pero hablaba en términos de futuro

Fue Camus también quien escribió, con tanta exactitud como dureza, que a partir de un momento un hombre es más responsable de lo que parece de su propia vida, de su propio presente. Javier Cambronero fue justo y lúcido en el presente, pero con nosotros hablaba casi siempre en términos de futuro. Defendía la tradición, la buena tradición, el pasado, de nuestro trabajo pero también la prospectiva que encerraba: es decir, cómo cada libro era herramienta de futuro: consuelo aquí, amistad allá, revolución también, y solaz, placer, para el cuerpo y el espíritu. En este tiempo y en el venidero. Al contrario que aquéllos que cada poco sienten y expresan su nostalgia del pasado y piensan que la cultura se extinguirá con ellos, creía en una feliz y renovadora idea de la juventud.

De izquierdas (“de la verdadera izquierda, claro”) y del Real Madrid (“por supuesto”), algo sobre lo que bromeaban unos u otros (los editores conservadores, los editores culés), fue tan responsable de que existiera Contexto, este grupo que reúne a las editoriales Libros del Asteroide, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso, como nosotros mismos. Al contrario que en otros ámbitos y empresas, siempre abogó por la camaradería, por la honestidad con los demás, por el respeto a los que eran algo más que compañeros; y nos empujó, solo puede decirse así, al encuentro, al viaje en grupo, al intercambio de información y experiencias. Cuando el Ministerio de Cultura nos concedió en 2008 el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial fue él quien mejor transmitió la noticia a sus compañeros de UDL y a todos los libreros con los que se topó: aquel premio era el premio a un nuevo momento, a una actitud, a una generación entera, y no solo a nuestros propios sellos.

Siempre abogó por la camaradería,

por la honestidad con los demás

La otra tarde, cuando lo visitamos en su casa de San Sebastián de los Reyes, recuperamos un momento al Javier, ya para siempre Javier, que, como en esa imagen de la Biblia, nos presentó y nos reunió. El encuentro comenzó como solía, ligero y bromista. “Primero”, dijo, “un cotilleo”. Apenas podía respirar ya. Al saber, temprano, de su muerte dos días después, no pudimos sino llorar, literalmente, tanta pérdida. No había palabras, ni habrá, para expresarla… Nunca, nunca, podremos olvidarlo.

Firmado por los editores del Grupo Contexto: Luis Solano (Asteroide); Enrique Redel (Impedimenta); Diego Moreno (Nórdica); Paca Flores y Julián Rodríguez (Periférica), y Santiago Tobón (Sexto Piso).