Cifras y letras impagadas

Los ganadores desde el año 2011 no han cobrado aún sus premios, algunos de hasta 8.000 euros. La productora está en concurso de acreedores

Fotograma del programa Cifras y Letras.

En junio de 2011 Pablo Cuervo, un arquitecto técnico de Oviedo, se llevó una gran alegría. Ganó 5.800 euros en Cifras y letras, uno de los concursos más veteranos de la televisión, que se refugia desde hace una década en la parrilla de las autonómicas. Los programas en los que participó se emitieron en Telemadrid en julio de 2011 y desde entonces sigue a la espera de cobrar su premio. A Cuervo se le dan bien la aritmética y el léxico, pero se ve atrapado en una ecuación en la que conviven la crisis audiovisual, la quiebra de la productora y sus derechos.

Su caso no es el único. De hecho, Cuervo es tan solo el que más tiempo lleva esperando su dinero de una lista que afecta, según sus estimaciones a unas 50 personas. “Hay gente a la que le deben hasta 8.000 euros, a los que menos unos 400 euros”, explica este ovetense que forma parte de la plataforma con la que están empezando a organizarse los afectados para reclamar sus premios. Cuervo advierte de que están dispuestos a llegar a la vía judicial si es necesario.

La empresa debía asumir por contrato el pago a los concursantes

Mediante la movilización por internet Cuervo conoció a Conchi Rojas, a la que le deben 1.200 euros o a Francisco José Torrecilla, que espera recibir los 6.004 euros que consiguió en varios programas. Su experiencia es similar: la productora Vamos a ver TV les da largas y Canal Sur y Telemadrid, dos de las tres autonómicas para las que se producía el programa —a pesar de que se emita en muchas más—, tampoco les dan solución. Desde hace meses, Telemadrid, por ejemplo, solo emite reposiciones. Mientras, los afectados se encuentran a la altura de la red en una pista de tenis en la que productora y cadenas se pasan la pelota entre ellos.

Vamos a ver Tv está desde hace tres semanas en concurso voluntario de acreedores. El abogado que está gestionando el proceso explica que la trampa para la productora fue pactar con las autonómicas que la productora pagara los premios, algo poco habitual en el mundillo. “Si las cadenas dejan de pagar a la productora ésta no puede pagar a su vez a los concursantes”, explica el abogado, quien indica que la productora también tiene deudas pendientes por otro de sus programas, El duelo.

Al entrar en un proceso judicial los afectados están cada vez más lejos de cobrar. “Hay que liquidar los activos de la empresa y de ahí repartirlo entre los acreedores”, asegura el abogado. Los concursantes lo ven todo negro: “Vamos a ser los últimos en cobrar, si cobramos”, se lamenta Cuervo.

Telemadrid y Canal Sur no reconocen tenmer deudas con la productora

La televisión gallega (TVG) clausuró el programa hace dos meses sin que haya afectados por impago. Por su parte, fuentes de Canal Sur y Telemadrid afirman que han abonado a la productora todo el importe de su contrato y no tienen ningún tipo de deuda con ella. Sin embargo, la productora afirma que son los impagos de las autonómicas los que han forzado la deuda con los concursantes y el concurso de acreedores. De hecho, han denunciado ante la justicia a algunas de las cadenas, Canal Sur entre ellas. El abogado reconoce que desde que están liquidando han empezado a cobrar.

Conchi Rojas apunta a otro de los problemas. Es toda una veterana de los concursos, ha participado en Saber y ganar, Alta tensión y Pasapalabra, y confiesa que nunca ha tenido problemas para acceder a su premio. “El problema”, cuenta, “es que cuando firmas el contrato con éste y otros concursos no te dan una copia del documento, por eso ahora no tenemos ningún papel que acredite el contrato o la deuda, solo podemos aferrarnos a la emisión de los programas”.

Cuervo sigue esperando. Es autónomo y dice que le vendría muy bien ese dinero. “Aunque solo sea para cubrir los gastos que tuve para venir al casting y a las grabaciones”. Pero para los concursantes es tan molesta la deuda como una sensación que comparten: “están jugando con nosotros”, sentencia Torrecilla.