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Obituario

Joaquim Benite, renovador de la escena portuguesa

El director luso destacó por llevar la obra de Saramago al teatro

Joaquim Benite  José Frade
Joaquim Benite / José Frade

El director escénico Joaquim Benite, director del Teatro Municipal de Almada y del Festival de esta localidad, falleció el pasado día 5 a los 69 años a causa de una serie de complicaciones respiratorias motivadas por una neumonía.

Nacido en Lisboa en 1943, el fundador de la Compañía de Teatro de Almada preparaba en sus últimos momentos de vida el estreno absoluto en Portugal de Timón de Atenas, lo que iba a suponer su regreso a la actividad escénica de la que llevaba un periodo retirado por motivos de salud. Se da la circunstancia de que Timón de Atenas, obra que siempre se adjudica a Shakespeare aunque la edición de Oxford señala que fue un trabajo conjunto con Thomas Middleton, fue la que eligió Benite para enfrentarse al teatro romano emeritense, donde la dirigió en el Festival de Mérida en 2008, cuando la puso en pie con el actor José Pedro Carrión como protagonista, quien por entonces señaló que trabajar con Benite era toda una experiencia: “Lucha mucho por su trabajo, derrocha inteligencia para organizar el espectáculo y hacerlo lo mejor posible, todo con el objetivo de que el público sienta que los que hacemos este trabajo lo amamos y que los padres que vengan piensen que, si los niños estudiaran teatro y no se les hurtara este bien común, tendríamos mejores ciudadanos y mejores personas”.

Benite, que ya había transitado en varias ocasiones por los textos de Shakespeare, no entendía que esa obra, con la que abrió Peter Brook su teatro de Les Bouffes du Nord en París, se representara tan poco. “Me parece de una gran actualidad, nos hace reflexionar, no sobre la condición humana, que eso siempre se da en Shakespeare, sino sobre un problema que es de terrible actualidad como es el hecho de considerar el dinero como valor primordial en nuestra sociedad”, señaló entonces el director.

Portugal y Europa pierden, con la desaparición de Benite, a uno de sus más prestigiosos directores, ligado desde hace décadas al movimiento de renovación del teatro portugués, que se produjo en el país vecino antes y después de la Revolución de los Claveles en 1974.

Benite comenzó su actividad profesional a los 20 años como periodista en el diario República. Posteriormente formó parte de la redacción del Diário de Lisboa y llegó a ser jefe de redacción de los diarios O século y O diário. En los años sesenta del pasado siglo sus grandes conocimientos sobre las artes escénicas lo convirtieron en crítico de teatro en el Diário de Lisboa y en diversas revistas y publicaciones. En 1971 funda el Grupo de Campolide y se convierte en director teatral con la puesta en escena de O avançado centro morreu ao amanhecer, de Agustin Cuzzani. Un año después obtiene el Premio de la Crítica al mejor espectáculo de teatro amador con la pieza Aventuras do grande D. Quixote de la Mancha e do gordo Sancho Pança, de António José da Silva.

En 1976 y en el Teatro da Trindade, su compañía se convierte en profesional y en 1978 el grupo se instala en Almada, ciudad que ya nunca abandonó y que logró convertir en uno de los principales focos teatrales de Portugal, cuyo exponente máximo terminó siendo el Festival de Almada, creado en 1984 y cuya trigésima edición preparaba con mimo Benite antes de fallecer. Con más de un centenar de espectáculos dirigidos, Joaquim Benite fue responsable del estreno en el teatro de José Saramago, del que representó A noite (1979) y Que farei com este livro? (1980 y 2007). Sus autores preferidos para llevar al escenario fueron Shakespeare, Molière, Brecht, Lorca, Bulgakov, Camus, Adamov, Gogol, Beckett, Albee, Neruda, Thomas Bernhard, Sanchis Sinisterra, Antonio Skármeta, Pushkin, Peter Schaffer, Marguerite Duras, O'Neill, Marivaux, Feydeau y Gil Vicente, entre otros muchos. También puso en pie varias óperas como A clemência de Tito, de Mozart (2008). Todos ellos constituyeron trabajos por los que fue premiado en varias ocasiones.