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Bryce Echenique: de plagios y premios

En este texto, 12 intelectuales mexicanos critican la concesión del Premio FIL de Literatura 2012 al autor de ‘Un mundo para Julius’, y sus palabras en una reciente entrevista con EL PAÍS

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El escritor Alfredo Bryce Echenique, retratado en 2007, en Madrid.

Durante las últimas semanas hemos sido testigos en México de una polémica que ha tenido como epicentro el otorgamiento del Premio FIL (de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara) 2012 de Literatura a Alfredo Bryce Echenique. En esta polémica, que ha tenido repercusión internacional, han participado decenas de académicos, literatos, críticos literarios y periodistas (como se puede verificar en el blog http://premiofil2012.blogspot.mx/); además, contiene múltiples facetas y no pocas aristas. Por lo mismo, nos llama la atención la nota dedicada a esta controversia que publicó EL PAÍS en su edición impresa del martes 6 de noviembre; la entrevista tenía como título: “Hay algunos que quieren todos los premios para ellos… ¡Que se jodan!”.

En ella, Bryce afirmaba, entre otras cosas, que “nunca” ha plagiado y que ha sido absuelto “en seis o siete casos”. Los lectores tienen que saber que esto no es verdad. Hay cerca de 40 plagios de Bryce que han sido comprobados; por 16 de ellos ha sido multado y, por si quedara alguna duda, la multa ha sido confirmada hace menos de un mes por el organismo público peruano INDECOPI (Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual).

Los lectores interesados en la lista completa de los plagios de Bryce (descubiertos hasta la fecha) pueden acudir al blog de la revista mexicana Nexos que los ha enumerado y cotejado. Como se puede corroborar ahí, estamos ante hechos, no opiniones, pareceres o impresiones. Dejando de lado, por lo pronto, el primer “¡Que se jodan!” de la entrevista, Bryce afirma que sus críticos son unos “frustrados” que anhelan “todos los premios” y que actúan movidos por la “envidia” y la “maldad”. Además, los críticos del Premio FIL 2012 pertenecen, según Bryce, a “un grupo de extrema derecha”.

Este galardón de la Feria de Guadalajara sienta un pésimo precedente

Los doce académicos que suscribimos esta carta nos contamos entre los primeros y más firmes críticos del Premio FIL 2012 porque repudiamos el plagio, porque pensamos que los siete miembros del jurado que le concedieron el premio a Bryce cometieron una equivocación y porque hemos emitido varios comunicados argumentando nuestro desacuerdo. ¿Cómo se nos puede relacionar, con el más mínimo atisbo de seriedad, con la extrema derecha? Enemigos así solo existen en un mundo que Bryce Echenique se ha hecho a su medida para no hacerse responsable de nada: un mundo para Bryce.

En la nota se afirma que el panorama está dividido entre “la indiscutible calidad de la obra de ficción de Bryce” y “su obra periodística en entredicho”. Además, señala que Bryce se muestra “un poco triste”, pero al mismo tiempo “comprensivo” con el hecho de que el premio haya tenido que ser adelantado y entregado en su propia casa en Lima y no en México (como estaba previsto por los organizadores de la FIL) pues, se lamenta Bryce Echenique, ante el periodista, “allá me querían linchar”.

Esta manera de presentar las cosas es engañosa. El panorama en México no está “dividido” del modo sugerido. El rechazo en este país al otorgamiento del Premio FIL 2012 a Bryce Echenique y al jurado que tomó la decisión ha sido claramente mayoritario y ha sido argumentado, por nosotros y por muchos más, con múltiples razones. La nota en cuestión insiste en el tono “tranquilo, pausado y sin inmutarse” que emplea Bryce durante la entrevista, lo que contrasta con el segundo “¡Que se jodan!” que pronuncia el galardonado como colofón de sus declaraciones. Esta despedida retrata bien a Bryce Echenique.

El hecho de que un premio tan prestigiado como lo es el Premio FIL, un premio enmarcado en el contexto de la feria del libro más importante en habla hispana (la de Guadalajara), que está arropado por instituciones públicas mexicanas de primer nivel (como la Universidad de Guadalajara, el CONACULTA y el FCE) y que está dotado con 150.000 dólares (que en parte es dinero público), haya sido concedido a un autor que ha plagiado decenas de textos y que ha cobrado por ellos manda una señal que es negativa desde diversos puntos de vista. Enseguida, mencionamos algunos de los que nos parecen más importantes. Porque plantea una escisión inaceptable entre “la obra de creación” y “la obra periodística” de un autor; porque minimiza una práctica, el plagio, que no solo es indebida, sino también ilegal; porque esta práctica atenta contra el corazón de la actividad intelectual (sea académica o literaria); porque sienta un pésimo precedente en la medida en que este premio pretende reconocer el trabajo, el esfuerzo y la originalidad individuales y, finalmente, porque dicha entrega había constituido, hasta la fecha, el evento cumbre de una feria del libro que es visitada por miles de estudiantes mexicanos de todos los niveles educativos.

Esperamos que con los aspectos aquí mencionados se pueda tener una idea más completa de lo que estuvo y está en juego en la controversia generada por el otorgamiento y la entrega del Premio FIL 2012 a Alfredo Bryce Echenique. Una controversia que, si bien no evitó que el premio le fuera entregado, contiene y refleja una serie de valores, actitudes y preocupaciones que nos parecen de enorme relevancia para la vida académica, cultural y pública de nuestro país.

Responsable del texto: Roberto Breña. Junto a él lo firman Soledad Loaeza, Antonio Azuela, Ariadna Acevedo, Fernando Escalante, Mauricio Tenorio, Benjamín Arditi, Alfredo Ávila, Blanca Heredia, Ignacio Almada, Gerardo Esquivel y José Antonio Aguilar.

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