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OPINIÓN

A la caza del cazatalentos

El arranque es brillante y cínico, durante un tiempo lo sigues con interés

Pero 'Headhunters' promete más de lo que ofrece, la olvidas pronto

Que los lectores de cualquier parte, incluidos los que perdieron esa bendita costumbre o aquellos que solo abren un libro si se lo han recomendado todos sus conocidos fiables y las insistentes reseñas de los periódicos, devoraran la trilogía de Millennium, ha logrado que todas las editoriales se empeñen en descubrir cada semana a nuevos o consolidados genios escandinavos especializados en novela policiaca o negra. Incluso resucitan a los exóticos pioneros, la muy estimable pareja formada por Maj Sjöwall y Per Wahlöö, cuyo inspector Martin Beck nos descubría durante los años sesenta y setenta que en la muy civilizada Suecia también habitaba el horror. Y, por supuesto, ese policía legal, penetrante, racional y apesadumbrado llamado Kurt Wallander, que creó el excelente creador de atmósferas Henning Mankell, se ganó nuestro perdurable interés y nuestro corazón sin necesidad de recurrir al marketing,mucho antes de que explotara la moda nórdica.

La sobredosis crea razonables prejuicios. He abandonado sin el menor sentido de culpa la lectura a las 30 o 40 páginas de más de un negrísimo autor o autora escandinavos que la publicidad declara como imprescindibles. Pero he llegado con placer hasta el final de Némesis y La estrella del diablo, dos novelas del escritor noruego Jo Nesbo, un señor que narra con inteligencia, mordacidad y estilo, protagonizadas por Harry Hole, un policía que retienes en la memoria. Este no aparece en otra novela de Nesbo titulada Headhunters, cuya lectura he postergado para acercarme antes a su adaptación cinematográfica, con la intención de llegar virgen a su suspense y de no establecer fatigosas comparaciones entre el libro y la película.

El arranque es brillante y cínico. Un tipo con apariencia y modales de yuppie agresivo y pragmático nos cuenta su sofisticada metodología para que un noruego como él, que solo mide 1,68, pueda disfrutar de una hermosísima, elegante, culta y sensual esposa de más de 1,80, mantener una mansión opulenta, llevar la existencia de un millonario. Su trabajo oficial es de cazatalentos, selecciona directivos para las grandes compañías. Si se limitara a eso, su interés cinematográfico corre el riesgo de ser mínimo. Pero este audaz señor no se limita a elegir cerebros empresariales, también les roba todo el arte costoso que acumulen en sus casas.

HEADHUNTERS

Dirección: Morten Tyldum.

Intérpretes: Aksel Hennie, Synnove Macody Lund, Nikolaj Coster-Waldau, Eivind Sander, Julie R. Olgaard.

Género: thriller. Noruega, 2011.

Duración: 100 minutos.

El director Morten Tyldum demuestra una notable personalidad visual y coloquial describiendo los retorcidos planes y la doble vida de alguien que parece conocer el precio de todo y la heterodoxa forma de poseerlo. Durante bastante tiempo sigues con interés las progresivas desventuras y el acorralamiento de este ladrón que creía controlar todos los mecanismos de su negocio y que va a toparse con alguien más tenebroso y maquiavélico que él, que pasará de cazador a presa, que creyéndose tan listo descubrirá con estupor y miedo que solo es un aficionado cuando se enfrenta a un auténtico depredador, alguien que no se limita a despojarle de todo lo que ama, sino que también va a matarlo. Pero hay bajones en el desarrollo de esta interesante historia, promete más de lo que ofrece, la olvidas pronto. Tampoco hay que quejarse demasiado ya que la cartelera está desolada. Headhunters no ofrece el cielo, pero se deja ver y oír.