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El cineasta chino Zhang Yimou se ve envuelto en un caso de sobornos

El escándalo se debe a un anuncio promocional de los ferrocarriles nacionales en el que presuntamente colaboró y se adjudicó a una productora mediante sobornos

El director Zhang Yimou durante la 60ª edición del Festival de Cine de Berlín, en 2010.
El director Zhang Yimou durante la 60ª edición del Festival de Cine de Berlín, en 2010.

Zhang Yimou, el más popular e internacional de los directores de cine chinos, recibió 2,5 millones de yuanes (319.700 euros al cambio actual) por su trabajo en la elaboración de un vídeo promocional de cinco minutos del Ministerio de los Ferrocarriles, que ha provocado la ira del público y ha desencadenado una investigación por corrupción contra una pareja de funcionarios del ministerio, según ha publicado el diario de Pekín Información Económica. Al menos siete millones de yuanes (895.300 euros), de un presupuesto total de la película de 18,5 millones (2,37 millones de euros), fueron utilizados para sobornos, según el periódico, que cita fuentes de la productora del vídeo, Beijing Xinshike Film and Culture Development Group.

El escándalo ha saltado después de que el departamento nacional de Auditorías cuestionase el mes pasado la obra por su baja calidad y su alto coste, y por no haberse adjudicado su realización mediante el preceptivo concurso público.

“El vídeo promocional no ha logrado producir el efecto deseado… y urgimos al ministerio a que profundice las investigaciones en el problema”, asegura en su informe el departamento de auditorías, según la prensa local. El corto fue realizado entre 2009 y 2010 para resaltar los avances del sistema ferroviario chino en las últimas décadas, y en los títulos de crédito figuraba como director Zhang Yimou.

El autor de películas como Sorgo rojo (1987), Héroe (2002) y La maldición de la flor dorada (2006) aseguró a principios de julio por medio de una asistente, Pang Liwei, que había “aceptado hacer algunas sugerencias”, pero no actuar como director ni que su nombre figurase como tal. Según Pang, el ministerio aceptó estos términos, y Zhang “no tomó parte en ningún momento en el rodaje y solo hizo sugerencias durante la preproducción”.

“No vimos la versión final hasta que un día en 2011 un amigo me dijo que el nombre de Zhang Yimou figuraba escrito claramente como director en los créditos. Tras preguntar a la productora, el Ministerio de los Ferrocarriles prometió que retiraría su nombre tan pronto como fuera posible. Para nuestra decepción, no cumplieron su promesa”. El vídeo fue proyectado en la apertura del XVII Congreso Mundial de Alta Velocidad en Pekín en 2010.

La película, que pasó prácticamente desapercibida en su día, ha provocado ahora respuestas airadas en Internet, donde varios usuarios la han calificado de “basura” y han cuestionado su coste. Respecto a los emolumentos recibidos por Zhang Yimou, Pang ha afirmado: “Es la paga que un director como él debe recibir. Cobramos lo mismo para otras películas publicitarias y pagamos los impuestos”. Los 2,5 millones de yuanes recibidos son al neto de los impuestos.

Poco después de ser hechos públicos los resultados de la auditoría, las autoridades han puesto en marcha una investigación contra Liu Riuyang, subdirector de la unidad vehículos de la Oficina de Transportes del Ministerio de los Ferrocarriles, y su esposa, Chen Yihan. Chen era una alta responsable del departamento de publicidad en el ministerio antes de ser promocionada a subsecretaria general del departamento de cultura.

Tras estallar el escándalo, el director chino se ha mostrado de acuerdo con las críticas sobre la mediocridad del vídeo y ha explicado que el ministerio quería destacar los logros de los ferrocarriles principalmente mediante una narración por voz, en lugar de imágenes e historias. También ha insistido que no se enteró que la producción había costado 18,5 millones de yuanes y que había habido corrupción hasta más tarde. “Me quedé muy sorprendido. No sabía nada de esto. Y estaba fuera de mi control. Pero creo que debería reflexionar sobre lo ocurrido. Cuando tenga que hacer frente a situaciones similares en el futuro, investigaré más para hacerme una idea de la situación”, ha señalado en una entrevista a la agencia oficial Xinhua.

¿Extendió Zhang Yimou la mano para cobrar y miró hacia otro lado? “El ministerio debería investigar más y dar detalles al público sobre su relación [del ministerio] con la productora. Si se descubre que la compañía sobornó a funcionarios para hacerse con el contrato del vídeo, la paga de Zhang sería también ilegal”, señala Liu Zilong, un abogado citado por el diario de Hong Kong South China Morning Post.

Zhang Yimou, de 60 años, es uno de los artistas mimados por el régimen. Tras haber provocado la ira de las autoridades con sus excelentes primeras películas, dio un giro a su carrera para embarcarse en superproducciones efectistas, buscando un público internacional ansioso por saborear la cultura tradicional china. Se erigió así en el director estrella del Gobierno -hasta el punto que le fue encargada la realización de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008- y en el ariete de la campaña de internacionalización orquestada por el Partido Comunista Chino para promocionar el cine y la cultura oficiales en el extranjero y competir con las grandes superproducciones de Hollywood. Las obras recientes de Zhang Yimou son desdeñadas en los círculos intelectuales chinos, donde algunos escritores llaman al director “el encargado de encender los fuegos artificiales del Gobierno”.