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Guille Milkyway: “Cuando Chet Baker canta, te acaricia y te susurra”

Al frente de La Casa Azul, su música convence al gran público pero también a otro más escogido

Este verano actúa en los festivales Contempopránea, Low Cost, Santander Music Festival y Sonorama

El músico es un artista integral que canta, toca, compone y produce
El músico es un artista integral que canta, toca, compone y produce

Guille Milkyway no es un músico al uso. En la última década se ha ganado, a golpe de esfuerzo y un márketing cuanto menos peculiar, el respeto de todo el mundo: desde el público mainstream que fagocitó con ansia su campaña para MTV con el spot de Amo a Laura hasta un sector más exigente, el llamado indie, entre el que ha cosechado un éxito unánime con una propuesta, la de La Casa Azul, que le debe más a la música negra y al disco que al rock alternativo. Y no, tampoco nos olvidamos del Goya por la canción de la película Yo También.

Su gusto por lo añejo se palpa en lo musical pero también en lo visual. Para dar a conocer su proyecto personal, La Casa Azul, se rodeó de una banda de pega al más puro estilo de los Monkees y consiguió engañar a un público que se creyó esa fachada naïf de globos y colores. Pero detrás de todo eso había algo mucho más serio controlado por un solo cerebro: el suyo.

Su obsesión por dominar todos los puntos del proceso le ha llevado también a encargarse de las labores de producción de sus discos y para otros músicos. Un disco con la factura de Guille Milkyway es lo más parecido a un trabajo artesanal que se puede encontrar en la música española contemporánea.

Durante las próximas fechas lo más sencillo para dar con él es asistir a algún festival. Tocará en el Contempopránea el 20 de julio en Alburquerque, el Low Cost en Benidorm el 28, el Santander Music Festival el 3 de agosto y Sonorama, en Burgos, el 10.

En esta primera entrega de Hoy Pincho para ti, que tendrá continuidad durante todo el verano con artistas nacionales e internacionales, pedimos a Guille que comparta con los lectores diez canciones que le hayan marcado durante su vida.

1. Mama Cass Elliot - Make your own kind of music. Diría que es mi canción favorita de toda la historia de la música. Un canto épico, emocionante y sin paliativos al pensamiento divergente. Una preciosidad compuesta por Barry Mann y Cynthia Weil cantada por la incomparable Mama Cass. Durante una época compraba copias y copias del LP original para regalar a mis amigos y hacerles felices. Porque eso es lo que hace esta canción: hacerte feliz por un breve instante.

2. Paul Williams - Do you really have a heart?. Es mi canción preferida de uno de mis discos favoritos de la historia, el Someday man de uno de mis letristas favoritos de la historia, Paul Williams. Un personaje fascinante. La canción tiene un desarrollo inigualable, ese estribillo que dobla el tempo de la estrofa, continuos cambios de tonalidad y a pesar de estas semi-rarezas dentro de una canción pop, el resultado es inapelable.

3. Chet Baker - Time after time. Increíble cómo canta Chet Baker en el Chet Baker Sings del 56. Se llega a escuchar la vibración de la cinta del micro. Para mí resulta la canción más reconfortante de la Historia. Te acaricia, te susurra, te emociona y te conmueve.

4. Disco Ruido - Mrs. Love. Esta canción resulta tan adictiva, tantísimo, que se ha terminado convirtiendo en una de mis canciones favoritas de los últimos años. Realmente es el You know my name (look up the number) de los Beatles, una novelty song de Lennon, reconvertida en un ejercicio divertido y brillantísimo de POP en mayúsculas no apto para dogmáticos, puristas u ortodoxos.

5. The Paris Sisters - See that boy. La tragedia del desamor adolescente. Desgarradora y apasionante. Amarga y épica. Arrebatadora.

6. Jackson Sisters - Boy, you're dynamite. Una auténtica bomba de relojería. Un grupo de hermanas de esos obscure de soul y disco, con un único disco homónimo del 76. Se llamaban Jackson, como los Jackson de toda la vida, pero no tenían nada que ver con ellos. Sexual y encantadoramente dulce.

7. Freewheel - Sweet swedish winter. Un grupo sueco medianamente desconocido de los 90, relacionados con el florecimiento de los Tambourine Studios de Malmö. Su único disco es una joyita que respira McCartney por todas partes, magníficamente producido y lleno de canciones encantadoras. Esta es una pequeña recoletería folk con un videoclip igual de recoleto.

8. Claudis - Com mais de 30. Rotunda adaptación del clásico de Marcos Valle de esta sub-valorada cantante brasileña. Bajo funk, guitarras fuzz, piano bossa y esa letra encantadoramente ácida de Valle. También es de las adictivas. Todos sus álbumes lo son.

9. Frank Sinatra - The train. Preciosa canción que se encuentra dentro del mayor fracaso comercial de la carrera de Sinatra, su disco del 70 Watertown, un capricho personal suyo. Después de escuchar el The Genuine Imitation Life Gazette de los Four Seasons (otro estruendoso fracaso comercial) Sinatra pidió a Bob Gaudio y Jack Holmes que le compusieran y produjeran este maravilloso disco. Dos discos brillantísimos (el de Sinatra y el de los Four Seasons), conceptuales y costumbristas al mismo tiempo. Dos grandes ejercicios de virtuosismo pop, profundos, complejos y únicos.

10. Colin Blunstone - Her song. Estremecedora. Con esta lloro cada vez que la escucho irremediablemente. No se puede escribir algo tan bonito… simplemente no es posible. No sé cómo pudo ocurrir…