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El disperso destino de las monedas españolas de la colección Huntington

De las 38.000 piezas españolas, 10.000 se han cedido a la Sociedad Numismática Americana, un lote de 1.000 se subastará el próximo martes en Madrid y, del resto, se desconoce su paradero

Moneda del Rey Hermenegildo (579-584)
Moneda del Rey Hermenegildo (579-584)

Cuando la casa Sotheby’s de Nueva York subastó el pasado 8 de marzo las 38.000 monedas que integran la colección Huntington, los peores augurios sobre la dispersión de sus piezas por medio mundo se hicieron realidad. Más de tres meses después, sin embrago, se conoce a dónde han ido a parar algunas de ellas. Un donante anónimo ha cedido temporalmente 10.000 monedas a la Sociedad Numismática Americana (ANS por sus siglas en inglés). Otras 1.000 se sacarán a subasta el próximo martes en Madrid por Jesús Vico, S.A.

Hasta su venta, la colección constituía la mayor recopilación extranjera de monedas españolas. A lo largo de su vida, el filántropo Archer Milton Huntington reunió en 38.000 piezas toda la historia de España, desde el siglo V antes de Cristo hasta el XX. Acuciada económicamente ante la imposibilidad de atraer patrocinadores, la Hispanic Society of America (HSA) -fundada por Huntington en 1904 y propietaria de la colección-, decidió subastarla para obtener fondos con los que mantener otras de las obras valiosas que posee, Goyas, Velázquez y Grecos, entre ellas. Aunque la HSA exigió a Sotheby’s que el el lote se vendiera completo a un mismo postor, no estableció la obligación de que el tesoro numismático se mantuviera unido tras la adquisición. La subasta se realizó a sobre cerrado. Las monedas fueron adjudicadas a un consorcio del que se ignora la identidad de sus integrantes y por una cantidad, también desconocida.

A lo largo de su vida, el filántropo Archer Milton Huntington reunió en 38.000 piezas toda la historia de España, desde el siglo V antes de Cristo hasta el XX

“La colección estaba tasada en unos 25 millones de dólares y me han llegado rumores de que el consorcio la adquirió por más de 26”, explica en conversación telefónica, Ute Wartenberg, directora ejecutiva de la ANS, que, sin embargo, no quiere revelar el valor de las 10.000 monedas que acaban de ser donadas a la institución. Wartenberg está pletórica por haber recuperado parte las 38.000 piezas. “El señor Huntington las cedió a la ANS y nunca pensamos que pudiéramos perderlas, porque nunca imaginamos que la fueran a vender”.

La ANS perdió en los tribunales su batalla por impedir la subasta, pero, gracias a un benefactor anónimo, hoy vuelve a tener en su poder parte de la colección. “Se ha establecido una cesión por 49 años y, a diferencia del acuerdo anterior con la HSA, en el que no podíamos mostrar al público las piezas, ahora sí estamos autorizados”. Si cumplen con las nuevas condiciones -la sala de exhibiciones de la ANS es muy pequeña-, además de los investigadores, los visitantes podrán disfrutar, entre otras, de 1.004 monedas visigodas, ”la colección más grande del mundo de piezas españolas acuñadas durante ese período y, sin duda, el mayor tesoro de nuestro préstamo”, puntualiza Wartenberg. Además de esas monedas, entre las 10.000 cedidas, se encuentran 3.000 piezas romanas de plata y bronce, alrededor de 2.000 celtíberas y unas 4.000 acuñadas entre los siglos V y XV.

El rastro continúa en Madrid

El rastro de las 38.000 monedas no termina en Nueva York. Al otro lado del Atlántico, en el hotel Wellington de Madrid, se subastará el próximo martes, el primero de una serie de tres lotes de piezas de la colección, propiedad de José Vico S.A. La casa, especializada en numismática, ha desvelado que fue uno de los integrantes del consorcio que adquirió la colección Huntington. “Pusimos el dinero y la distribución de las piezas y la cantidad se acordó después”, explica uno de los responsables de José Vico S.A., en conversación telefónica.

Moneda del Rey Leovigildo (575-586).
Moneda del Rey Leovigildo (575-586).

“Nosotros nos interesamos por las que se acuñaron exclusivamente en la España peninsular”, indica el mismo representante. El lote que saldrá a la venta el martes consta de 1.000 monedas, cada una con su propio precio de salida. “Esperamos que el Estado se presente a la puja porque hay piezas que forman parte de nuestro patrimonio y merecerían estar en algún museo”, explica. A la espera de comprobar si la Administración Pública asiste a la subasta, Wartenberg ya ha consultado el catálogo. “Por si la ANS puede hacerse con alguna”, explica.

En octubre y noviembre, José Vico S.A. subastará los otros dos lotes de la colección Huntington. Su representante no ha aclarado de cuántas piezas se compone casa uno de ellos. Con estas ventas se desperdiga, todavía más, el destino de la colección que con tanto tesón recopiló el heredero del magnate de los ferrocarriles, Collis Huntington, a lo largo de su vida. A la espera de más subastas o de nuevos anuncios de benefactores anónimos, el rastro del 50 Excelentes -una pieza de oro acuñada durante el reinado de los Reyes Católicos, que está considerada una de las joyas numismáticas más valiosas- o de las 400 monedas romanas -algunas troqueladas bajo el mandato de Julio César- que integraban, entre otras muchas, la colección Huntington puede haberse perdido para siempre.

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