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Un claustro rodeado de silencio

Técnicos de la Generalitat entrarán hoy por primera vez en la finca de Palamós

Los propietarios aseguran que siempre dudaron de la autenticidad de la pieza

Imagen procedente del Archivo Municipal de Palamós sobre el montaje del claustro románico en la finca Mas del Vent, en 1959.
Imagen procedente del Archivo Municipal de Palamós sobre el montaje del claustro románico en la finca Mas del Vent, en 1959.

El gran escritor Josep Pla pasó una velada en Mas del Vent, la finca de Palamós que conserva el claustro de estilo románico, posiblemente del siglo XII, ahora redescubierto. Pla recogió la jornada, una tarde noche entre 1961 y 1962, en uno de sus libros más famosos, el Cuaderno gris, donde describió, con la precisión que acostumbraba, lo que veía. Pero no apuntó ni una sola palabra del enorme claustro que sin duda tuvo que ver, al menos durante unas horas. El silencio ha marcado la presencia de más de seis décadas de este claustro en tierras de Girona, junto al Mediterráneo.

Así ha sido desde su viaje, a finales de la década de los años 50, desde el interior de España. Y así ha sido hasta anoche, cuando tras el revuelo causado por la publicación de la historia, Explotaciones Agrícolas dio al fin explicaciones. Mediante un comunicado, la empresa que gestiona la finca aclaró que el conjunto fue adquirido por Hans Engelhorn, antepasado de Kurt, actual propietario, en virtud de un contrato de compraventa celebrado el 23 de julio de 1958.

Esas fechas coinciden con las apuntadas por el especialista Gerardo Boto, quien, alertado por una fotografía publicada en la revista AD, empezó a estudiar el caso. Según la nota, el claustro, “la autenticidad del cual siempre ha puesto en duda la propiedad, se encontraba desmontado en un almacén de Madrid cuando se compró”. La nota asegura que “la propiedad nunca ha ocultado la información sobre el origen, que se encuentra depositada a disposición pública en el Archivo Municipal de Palamós y ofrece al Departamento de Cultura de la Generalitat la posibilidad de iniciar un nuevo estudio que permita analizar e investigar la procedencia y el valor histórico del claustro”.

La Generalitat tiene inventariada como Bien Cultural la vivienda y la torre adosada al edificio principal del Mas del Vent. En la ficha en la que se describe el bien, nada se dice del claustro, pese a que en la foto que la acompaña, realizada en septiembre de 1962 por Pere Català Roca se cuela, en una de las esquinas, la estructura de aspecto medieval. Lo mismo ocurre con el inventario del Ayuntamiento de Palamós. El Plan Especial de Protección del Patrimonio de la localidad gerundense cuenta con 88 elementos protegidos, no solo bienes inmuebles, como masías, faros o iglesias, sino también árboles centenarios. Pero no el claustro. En la ficha sobre Mas del Vent, revisada en 2008, tras describir los elementos de la masía apunta que “en las futuras intervenciones se ha de visitar el edificio para analizar el valor del claustro románico presumiblemente transportado hace unos 30 años”.

Tres días después de la primera publicación de EL PAÍS sobre el tema, y dos desde que la Generalitat de Cataluña puso en conocimiento de la fiscalía de Girona el caso y envió al juzgado territorial una solicitud para acceder a Mas del Vent, los técnicos de patrimonio de la Generalitat podrán, por primera vez, comprobar de primera mano las características de esta aparente joya románica. “Los técnicos evaluarán el estado del claustro para hacer un informe y catalogarlo”, asegura la Generalitat.

Mañana será el turno de los medios de comunicación, que podrán tomar notas y captar imágenes. Tanto acceso total es nuevo. Si no, pregunten a Albert Piqué, técnico de una consultoría que controlaba los cultivos ecológicos, entre 2004 y 2008, plantados junto al claustro. “Iba una vez por semana para ver cómo iban los cultivos. Tenía instrucciones de los responsables de Explotaciones Agrícolas y Forestales Brugarol S. A. de no tomar imágenes del claustro. No debían de querer problemas, aunque podía ser un simple tema de discreción”, asegura Piqué. Esa misma advertencia la recibieron albañiles y proveedores que trabajaron durante la reforma de la vivienda, que comenzó durante esos años.

Hacia un dictamen de los expertos

El espectacular claustro de estilo románico destapado por el profesor Gerardo Boto en Mas del Vent es, por el momento, eso: un claustro de estilo románico. Solo el dictamen definitivo de los técnicos de la Dirección General de Patrimonio de la Generalitat, que accederán al conjunto hoy mismo tras haberlo exigido por vía judicial, podrá cambiar esa nomenclatura por la de claustro románico... lo que, evidentemente, no es igual. En cualquier caso, el hallazgo expuesto por Boto en las jornadas celebradas en barcelona bajo el título Arte fugitivo lleva tres días protagonizando informativos de radio y televisión, teletipos de agencia y páginas de prensa española e internacional. También lleva tres días —desde que este diario dio cuenta de la noticia— suscitando el interés de instituciones públicas y partidos políticos. En el primer capítulo cabe subrayar el interés del Ministerio de Educación y Cultura por la cuestión. Hoy mismo, el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, se entrevistará con el profesor Boto en Madrid para conocer más detalles del claustro de Palamós. En torno al caso, el propio ministro José Ignacio Wert ya ha declarado: “El Ministerio investigará y determinará la autenticidad o no autenticidad y tomará las decisiones que en orden al cumplimiento del marco legal vigente en materia de patrimonio correspondan”.

Además del Ministerio y de la Generalitat, también la Junta de Castilla y León se ha interesado por el claustro. No se olvide que algunos expertos han situado en las provincias de Burgos o Segovia la posible procedencia de la obra. El Partido Castellano (PCAS) incluso ha reclamado a la Junta de Castilla y León que actúe de oficio ante la Generalitat de Cataluña para que técnicos de la Consejería de Cultura visiten el claustro.

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