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El cine, devorado por Internet

Juan Carlos Tous recibió apoyos y críticas tras advertir del poco tiempo que le queda al cine para salvarse durante el III encuentro anual de FAPAE en Madrid.

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert (2i), conversa con el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE), Pedro Pérez (2d), en presencia del titular de la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores (EGEDA), Enrique Cerezo (d) y del presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Enrique González Macho (i)
El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert (2i), conversa con el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE), Pedro Pérez (2d), en presencia del titular de la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores (EGEDA), Enrique Cerezo (d) y del presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Enrique González Macho (i) EFE

Durante el III Encuentro anual de FAPAE, celebrado en la Academia del Cine de Madrid ayer, al que acudieron casi todos los productores audiovisuales españoles, una voz clamó por la necesidad de que el cine espabile antes de que el negocio se hunda. Juan Carlos Tous, CEO de la web de descargas legales Filmin, que agrupa a pequeños y medianos distribuidores y contiene lo mejor del cine de autor europeo y estadounidense, advirtió del poco tiempo que queda para salvar al sector. Su intervención levantó ampollas y también encendidos apoyos. Puede leer el discurso a continuación.

¡Espabilemos!

Juan Carlos Tous, CEO de la empresa de video Cameo y de la web Filmin

Nuestro mercado de Home Video en los últimos 5 años ha decrecido cerca de un 65%, y sigue perdiendo volumen año tras año. Tan solo en este último año ha caído un nuevo 18%. Mientras las ventas del DVD no dejan de hundirse y el formato de alta definición Blu-ray a diferencia de otros países no acaba de despegar, todos somos conscientes que Internet ha irrumpido con fuerza.

A nadie escapa que la principal causa de esta pérdida del mercado del cine doméstico es paralela a la implantación de Internet en los hogares. La facilidad de acceso a contenidos de forma gratuita con una estrategia muy acertada por parte de los operadores de banda ancha ha propiciado el declive del consumo de cine en los hogares españoles de forma legal, reduciéndose de forma alarmante los ingresos que esta ventana de explotación aportaba a los productores.

Afortunadamente, vemos que conviviendo con el DVD, van apareciendo formas legales de visionado de cine en casa a través de Internet aumentando así la oferta doméstica y satisfaciendo la necesidad de muchos nuevos espectadores que deciden ver cine en nuevas TV conectadas, ordenadores, tabletas y otros dispositivos móviles. El cine Español no escapa a este nuevo escenario. Todo lo contrario, los recientes premios Goya, y gracias a alguna iniciativa privada, han sido un perfecto test para evaluar el interés por ver cine español en Internet.

Ante esto, nuestra misión debe ser convertir este nuevo hábito de consumo de cine a través de Internet en un mercado que permita generar un retorno económico a los productores y poder así, mantener y hacer crecer nuestra industria cinematográfica.

Gran parte de lo que hasta hace unos años aportaba el video a las cuentas de resultados de cualquier producción ha de venir ahora de Internet y eso nos obliga a ponernos a trabajar de forma inmediata. Debemos construir entre todos un nuevo modelo de mercado acorde a la revolución que Internet nos presenta. Paralelamente a las instituciones que deben velar por aplicar leyes que permitan el desarrollo de nuestra industria y luchar contra aquellos que apropiándose de lo ajeno perjudican el desarrollo de nuestro cine, deberíamos sentarnos todos, operadores, productores, exhibidores, distribuidores de cine, video y de Internet para entre todos adecuar el modelo actual a un nuevo modelo de distribución acorde a los tiempos de actuales, los tiempos de Internet.

A mi entender, debemos cambiar las actuales ventanas de explotación rígidas y anacrónicas por otras más dinámicas y flexibles de acuerdo al potencial de cada título. ¿Por qué hoy el cine español debe esperar 3 meses para su explotación doméstica en DVD cuando un título extranjero puede ofrecerse tan pronto como el distribuidor lo considere? ¿Por qué un título no se puede ofrecer en Internet cuando ya ha desaparecido de las sala de cine? Bloquear contenidos, no exponerlos, es hacer un flaco favor a nuestra industria y una muy buena campaña de marketing para los modelos parasitarios de Internet.

No podemos bloquear nuestras películas como respuesta a determinados intereses, debemos ponerlas a disposición del público, en las mejores condiciones de calidad, de precio, y en el máximo número de portales y ofertas de Internet. Solo nosotros, desde la industria, podremos dejar entrar a Internet en la cadena de valor de la distribución de nuestro cine. Si no lo hacemos nosotros, lo harán otros, ajenos a nuestra industria, y nuestro cine quedará relegado a un segundo plano.

No podemos cerrar los ojos o mirar para otro lado. Asistimos a un mercado cinematográfico que pierde espectadores año tras año, Un mercado dónde los videoclubes desaparecen y las audiencia de nuestro cine en TV y los espacios de venta de videos se reducen. Debemos abrir los ojos y ver que solo una ventana crece: Internet

Debemos reconocerlo, Internet presenta un nuevo modelo donde el espectador quiere elegir, el cuándo, dónde y el como verlo. Nos toca a nosotros adaptarnos. El espectador lo ha decidido y nos lo está pidiendo a gritos. Con las nuevas y emergentes ofertas legales en Internet, hemos comprobado cómo la gente está dispuesta a pagar un precio razonable por disfrutar de nuestro cine en casa y solo nosotros desde la industria podemos satisfacer esta demanda.

Por último y sin ánimo de parecer reiterativo, creo que demos dar pasos hacia este nuevo mercado que Internet nos depara. Hablemos, compartamos ventanas y seamos capaces, de presentar al espectador un nuevo modelo acorde a los tiempos que vivimos. Solo así conseguiremos que Internet produzca riqueza a los legítimos propietarios de los contenidos.

La oportunidad la tenemos nosotros.

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