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Muere el editor y mecenas Germán Sánchez Ruipérez

Fue el creador del Grupo Anaya e impulsó recientemente la creación de la Casa del Lector

Germán Sánchez Ruipérez. EFE

El editor Germán Sánchez Ruipérez, creador del Grupo Anaya, murió esta última madrugada en la República Dominicana, donde pasaba unos días de descanso, comunicó en Madrid su familia. Nació en Peñaranda de Bracamonte, Salamanca, en septiembre de 1926.

Germán Sánchez Ruipérez comenzó siendo librero en Salamanca, en el negocio familiar. Autodidacta, decidió dejar los estudios y dedicarse a “una vocación precoz”, la de editar, como destacó en un homenaje que se le tributó en Madrid su amigo de toda la vida, Fernando Lázaro Carreter, ya fallecido también.

Esa vocación primeriza le llevó a buscar el mejor asesoramiento posible para crear primero su editorial, Anaya, que tendría ramificaciones educativas en seguida, y que luego sería el lugar en el que desembocó la Alianza Editorial de Ortega Spottorno y otras editoriales literarias de ámbito general. Ese asesoramiento se lo dio en Londres el mítico director inglés Sir Stanley Unwin.

Anaya fue fundada por Sánchez Ruipérez en 1958. Años después, consolidado su grupo, Sánchez Ruipérez desarrolló una gran labor en la financiación de proyectos dedicados al fomento de la lectura y al análisis de los comportamientos culturales de la sociedad española e iberoamericana, apoyado en colaboradores como Antonio Basanta y Felicidad Orquín. Una de sus preocupaciones fue el desarrollo de la cultura del libro infantil. Fue también anfitrión de varios premios al fomento de la lectura y a la excelencia profesional de profesores o escritores.

El último proyecto de su fundación, creada en 1981, es la Casa del Lector, que está próxima a inaugurarse en el espacio del Matadero, en Madrid, y que dirigirá el exministro de Cultura César Antonio Molina.

Sánchez Ruipérez creó un periódico, El Sol, que tuvo una vida efímera (duró dos años, desde 1990); ya no tuvo otras tentaciones profesionales en el campo de la comunicación.

Fernando Lázaro Carreter fue uno de sus grandes amigos y colaboradores; sus manuales literarios fueron, en sus inicios, el sustento editorial del que vivió Anaya. Sobre su figura dijo el académico que a “aquella precocidad” de su vocación, Germán Sánchez Ruipérez unió “la intensidad con la que se aplicaría a servirla… Nada ha escapado a su designio de mediar entre el público y la cultura en su sentido más amplio: arte, historia, filosofía, derecho, ciencia, tecnología… Creo que al adquirir Alianza”, prosiguió Lázaro, “experimentó uno de los mayores gozos profesionales”.

En los últimos años el fundador de Anaya fue despojándose de los distintos sellos que adquirió, incluido Alianza, y vendió el sello fundacional, para quedarse tan solo al frente de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez cuyos objetivos culturales se siguen centrando en su obsesión, la difusión de la lectura, a la que sirve ya La Casa del Lector.

Estaba casado con Ofelia Grande desde 1953. Su sobrina nieta, Ofelia Grande, es la directora de Siruela, editorial que combina las dos vocaciones de Germán, la literatura de adultos y un buen catálogo de literatura infantil.

La familia en Madrid aún no ha comunicado la fecha y otras circunstancias del velatorio del editor fallecido.