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Los recortes amenazan al festival Punto de Vista

Una carta abierta del director pide al gobierno de Navarra que no liquide una de las citas ineludibles del cine de vanguardia en España

El festival de cine documental Punto de Vista, un certamen que desde hace ocho años se celebraba cada mes de febrero en Pamplona y que en los últimos tiempos había logrado convertirse en una de las citas más interesantes del cine de vanguardia, dentro y fuera de España, se precipita a su fin tras el anuncio del gobierno de Navarra de recortar en un 8% sus gastos. De esos recortes, un 16% corresponderían al departamento de Cultura. De esta manera la tijera apunta al INAAC (Instituto Navarro de las Artes y las Ciencias Audiovisuales), del que depende el festival de cine, cuyo presupuesto ronda los 300.000 euros. "Hemos intentado ofrecer alternativas, que el festival fuese bianual; celebrar, al menos, la edición que ya tenemos casi lista para 2012. Pero nada, el pasado jueves recibí la llamada. Me comunicaban el fin", afirma Josetxo Cerdán, director del encuentro.

Punta de Vista sería la víctima de un ajuste que echa por tierra un trabajo que ha logrado empujar, entre otras, proyectos tan interesantes como el del colectivo Los Hijos, el del cineasta Ben Russell o el premio Jean Vigo, respaldado por la propia familia del cineasta. A la vanguardia de los festivales del mundo dedicados a la no ficción, incluso el festival Flaherty (quizá el más importante dedicado al documental, celebrado en EE UU) había invitado para el próximo mes de junio al director de Punto de Vista como programador para apoyar internacionalmente el trabajo hecho en Pamplona. Koldo Lasa, director del INAAC, señalaba ayer que hasta que la noticia no se haga oficial (todo apunta que será en el consejo de Gobierno del próximo miércoles) su departamento no entrará a valorar las consecuencias. "Estoy, como todos, a la espera".

Cerdán ha redactado una carta abierta en la que denuncia, entre otras cosas, que la decisión tomada por UPN despilfarra lo que su equipo ya se ha gastado en preparar la cita de 2012, una 8º edición que ya tenía inscripciones para 500 películas. "La programación está cerrada en un 90%. Tenemos incluso cartel y el anuncio para las salas. Por no hablar de un programa de búsqueda de financiación privada que se había puesto en marcha a principio del verano y parecía que podía empezar a dar frutos en breve. Todo eso es un esfuerzo personal, profesional y económico que ahora se pierde irremediablemente. Eso, en un momento donde se nos dice que priman las políticas de austeridad", apunta Cerdán en su carta abierta.

Gracias al festival, Pamplona se estaba convirtiendo en centro de peregrinaje de cineastas y críticos que compartían una visión sobre el cine, una sensibilidad generacional común que había encontrado un lugar donde crecer. En esos círculos la noticia ha caído como una bomba. "No es posible. Es el mejor festival de cine de vanguardia", señala incrédula la programadora de uno de los centros culturales más importantes de Madrid.

"Habíamos conseguido dejar atrás una etiqueta de elitista que nos había perseguido de manera injusta: inteligente sí, elitista no", dice Cerdan, quien apunta el protagonismo que el certamen había tomado en los foros derevistas como Art Forum, Cahiers du Cinema o Senses of Cinema, atentas a una programación que cada año daba alguna sorpresa de un cine mínimo en presupuestos, rozando lo artesanal, pero con apuestas de lenguaje llenas de aliento fresco. "Y todo ello con un presupuesto total que era hasta tres y cuatro veces menor que algunos de los otros festivales españoles con los que Punto de Vista se comparaba habitualmente en cuanto a calidad".

Por todo esto, UPN parecía reconocer ese lugar en la vanguardia cinematográfica de su festival. "En su programa electoral de mayo, afirmaba que Punto de Vista es, o tenía que ser, el 'programa de referencia' en el área de cine del actual Gobierno de Navarra. Dichos programas de referencia eran una serie de iniciativas propias a los que era 'preciso dotarles de una mayor financiación para incrementar su actividad y promoción' (Muévete por Navarra. Programa electoral Unión del Pueblo Navarro 2011-2015, pág. 41)", cita el director, que remata su misiva con las desesperadas preguntas de quien ve caer un esfuerzo que empezaba a dar importantes frutos: "¿Dónde quedan hoy esas promesas electorales? ¿Dónde la defensa de una actividad cultural de reconocido prestigio dentro y fuera de Navarra y España? ¿Dónde el compromiso con un público navarro que el festival ha ido consolidando a lo largo de sus siete ediciones? ¿Dónde, por último, el compromiso con todo un conjunto de profesionales que hicieron posible eso a lo largo de todos estos años y un equipo que lleva trabajando cuatro meses en la nueva edición y ya ha adquirido compromisos con directores de lugares tan diferentes como Alemania, Malasia o Estados Unidos?"