Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Conflictos vecinales en la casa Curutchet

Daniel Aráoz y Andrés Duprat presentan 'El hombre de al lado', un filme argentino que fue candidato al Goya como mejor película de habla hispana

La familia, al igual que los vecinos, no se eligen. Y, ¿quién no ha tenido problemas alguna vez en su vida con alguno? Andrés Duprat los tuvo, y su experiencia, al menos, le sirvió para tejer la trama de su segunda película. El guionista que vive en el barrio bonaerense de El Congreso, tuvo un encontronazo con su vecino cuando éste abrió una ventana ilegal. Su existencia se transformó en una "pesadilla" explica Duprat en una rueda de prensa en Casa América en Madrid.

La habilidad de una persona para aprovechar una situación mezquina y así poner fin a una convivencia molesta son valores que aborda la cinta, que se estrena este viernes en España. La película ha participado en festivales del que destaca Sundance, donde ganó el premio a la mejor película, y además fue candidata al Goya como mejor película de habla hispana.

Los problemas entre vecinos son uno de los ejes de la película, por esta razón, el tercer protagonista de la película es la casa. Todas las escenas se desarrollan en un único espacio, el edificio Curutchet que Le Corbusier diseñó en 1948 en La Plata. El gusto del guionista por el arte no es casual. Duprat ha trabajado como comisario desde muy joven. A los 26 años dirigió el museo municipal de su ciudad natal, Bahía Blanca. Además estudió el edificio donde se rodó la película durante varios años para elaborar su tesis. Leonardo, un refinado arquitecto interpretado por Rafael Spregelburd, vive en una paradoja: no le gusta su realidad y, por tanto, no quiere exponer su intimidad a los ojos de los otros. Sin embargo, habita una casa que el arquitecto diseña para ser contemplada desde fuera, pero el personaje principal no puede evitar la mirada ajena.

Al actor Daniel Aráoz (Córdoba, 1962) lo que más le sedujo de Víctor (el vendedor de coches que altera la existencia de Leonardo) es la franqueza del personaje "es un tipo que vive libremente, sin ninguna cualidad intelectual". Respecto al reparto, los directores, Mariano Cohn y Gastón Duprat, tuvieron claro desde el principio quiénes iban a protagonizar la película. Necesitaban dos profesionales completamente antagónicos y, por eso, pensaron en Spregelburd, de 41 años (que tiene una larga trayectoria en el mundo de la televisión) y en Aráoz, curtido en los circuitos teatrales.

Duprat aclara: "No podría elegir entre el cine o el arte ya que son disciplinas muy distintas". Y sobre su película advierte que no es un drama como a los que nos tiene habituados el cine latinoamericano: "Esta es una historia universal aunque está rodada en la ciudad argentina de La Plata podría darse en Berlín, París o Los Ángeles".