Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Superman ya no quiere ser estadounidense

El superhéroe anuncia en su último número la intención de renunciar a la ciudadanía de EE UU

Tira del número 900 en la que Superman ha anunciado su intención de renunciar a la ciudadanía estadounidense.
Tira del número 900 en la que Superman ha anunciado su intención de renunciar a la ciudadanía estadounidense. REUTERS

Sorpresa en el universo del cómic. Superman, uno de los superhéroes por antonomasia de Estados Unidos, quiere renunciar a su nacionalidad. En el último número del habitante que vino de Krypton para salvarnos de todos los males, El Hombre de Acero dice: "Pretendo hablar en las Naciones Unidas e informarles de que renuncio a mi ciudadanía". El argumento de Superman es que está "cansado" de que sus acciones benefactoras "se interpreten como instrumentos de la política" de Washington. ¡Cáspita!, que diría Mortadelo.

Las declaraciones que hace el superhéroe de la editorial DC Comics en su número 900, publicado el miércoles, ya han motivado las reacciones airadas de algunos medios conservadores de su país. Así, en el The Weekly Standard se asegura que es "la mayor tontería que DC Comics podía hacer". Otro aspecto más interesante del anuncio lo ha destacado The Hollywood Reporter, que sospecha que la verdadera intención de esta amenaza es vender más en el mercado internacional ante la caída de seguidores.

En el cómic, Superman es recriminado por haber estado en Irán en una manifestación contra el presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, y su reacción es amenazar con dejar de ser ciudadano de los Estados Unidos de América. Lo que aún no sabemos es si cumple con sus intenciones, si se marchará a otro país, si será un apátrida o, como bromeaban sus seguidores en Internet, el de la capa roja y las mallas será un sin papeles.

Emblema de los valores

Superman, creado en 1938 por Jerry Siegel y Joe Schuster, se convirtió casi desde su llegada a la Tierra procedente de Krypton en un emblema de los valores estadounidenses, como también se desprende de los colores que viste, rojo y azul. Así ocurrió, por ejemplo, en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando posó con el escudo de las barras y estrellas y un águila en su brazo.

La editorial DC Comics ya ha salido al paso del revuelo para aclarar que su idea es que las aventuras del hijo de Jor-El tengan un "enfoque global", aunque esto no signifique que deje de estar comprometido con el país donde aterrizó su nave cuando su padre decidió sacarlo de Krypton antes de que el planeta extraterrestre estallara en mil pedazos.

Superman volverá al cine próximamente. Curiosamente el guionista de la película Man of Steel, David S. Goyer, es el mismo autor de este número 900 que tanto revuelo está levantando.