Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

La huida políticamente correcta de Huckleberry Finn con el 'esclavo' Jim

Una editorial estadounidense publica una polémica versión del libro de Mark Twain que omite el término 'nigger' ('negrata', 'negro')

"La diferencia entre la palabra casi correcta y la palabra correcta es realmente un asunto importante - es como la diferencia entre una luciérnaga y un rayo". Hace más de un siglo que Mark Twain (1835 - 1910) escribió estas palabras en una carta. Y hace ya 126 años desde que Twain publicara Las aventuras de Huckleberry Finn. Desde entonces han sido cientos las ediciones de las aventuras de este niño que huye de su padre en un viaje por el río Misisipi junto a un esclavo negro que busca su libertad: una reflexión sobre la sociedad estadounidense de la segunda mitad del siglo XIX llena de humor e ironía. Hasta ahora todas las publicaciones habían respetado el original, pero una editorial estadounidense va a sacar a principios de 2011 una nueva edición que se puede calificar de "políticamente correcta".

En 219 ocasiones aparece en el texto la palabra "nigger " ("negrata" sería la traducción literal; en España se tradujo como "negro"). Una palabra hoy en día peyorativa que al profesor de inglés Alan Gribben, de 69 años, responsable de esta nueva edición, le parecía ofensiva y racista. Y la ha sustituido por "esclavo". La editorial NewSouth Books tiene prevista una primera tirada de 7.500 ejemplares en febrero, incluyendo en el mismo tomo otro libro del autor, Las aventuras de Tom Sawyer, donde ya aparece el personaje de Huckleberry Finn (y la palabra "nigger", aunque no tanto).

Gribben, profesor en la Universidad Auburn (Alabama), propuso la edición retocada el pasado verano después de pasar varias décadas leyendo a sus alumnos el libro cambiando el epíteto racial sobre la marcha. La palabra "injun" la forma ofensiva de denominar a los nativos norteamericanos, también será cambiada por "indio".

"No estoy de ninguna manera expurgando a Mark Twain", ha dicho Gribben a la revista Publisher Weekly. "Las críticas sociales agudas están ahí. El humor está intacto. Simplemente tuve la idea de alejarnos de la obsesión con esta palabra, y dejar que las historias se mantengan por sí mismas". "Las razas son importante en las tramas de estos libros. Es una cuestión de cómo expresarlo en el siglo XXI", ha dicho el profesor.

Gribben ha expresado su pesar porque el libro ya no se lee en las escuelas, algo que achaca a palabras como "nigger", y dice que esta nueva versión estará dirigida a gente joven y lectores en general, no académicos. "Mi hija fue a un colegio público y una de sus mejores amigas era afroamericana. Odiaba este libro, apenas podía leerlo", ha dicho Gribben.

"Es una pena que una sola palabra sea una barrera entre una experiencia de lectura maravillosa y un montón de lectores", ha dicho Gribben. La noticia de la publicación de esta versión retocada ha creado gran polémica en los foros y redes sociales como Twitter. La editorial y el profesor Gribben han sido acusados de "censores" y de alterar un clásico de la literatura.

Este cambio respecto al original es todo lo contrario a la publicación, el pasado mes de noviembre, de la autobiografía de Mark Twain, editada sin censuras ni correciones. Sin diferencias entre luciérnagas y rayos.