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La crisis acaba con la "utopía" de Chillida Leku

El museo guipuzcoano, por el que han pasado 810.000 visitantes en 10 años, cierra sus puertas acuciado por la crisis.- "El sistema cultural público está en crisis", sostiene el director de la candidatura donostiarra a capital cultural europea en 2016

Dos meses después del décimo aniversario del Museo Chillida-Leku, la "utopía" del escultor vasco Eduardo Chillida en Hernani (Guipúzcoa) se desvanece estrangulada por la crisis, que ha llevado a la familia del artista donostiarra a solicitar un expediente de regulación de empleo (ERE) - que afectará a los 23 empleados que actualmente trabajan en el centro- y a cerrar sus puertas a partir del próximo 1 de enero.

La clausura del centro, por el que han pasado 810.000 personas, mayoritariamente turistas, está motivada por la situación de "déficit recurrente que padece este museo que se ha visto agravada por la crisis económica", según un comunicado de la familia del escultor guipuzcoano, que ha sido quien ha gestionado el museo desde su inauguración en septiembre de 2000. Además, han recordado que la situación deficitaria del espacio es similar a la que padecen "la práctica totalidad de los museos de obra artística" por la coyuntura económica, que "ha disparado las cifras deficitarias a niveles insostenibles desde la perspectiva de una iniciativa privada".

Conversaciones "discretas"

Luis Chillida reclamaba hace dos meses a las autoridades que sólo "ir de la mano de las instituciones" permitirá garantizar su supervivencia. "Sacar adelante el proyecto de nuestro padre ha sido una locura muy bonita, pero nos preocupa cómo mantenerlo", reflexionaba Luis Chillida, uno de los ocho hijos del artista vasco. El museo, arriesgado por sus características (las exposiciones temporales son inexistentes), se encuentra en el caserío de Zabalaga, una ruina cuando Chillida compró la finca en 1983. La construcción de tipo tradicional del siglo XVI, que alberga gran parte de las obras, fue completamente remozada y también fue acondicionado el enorme parque circundante, 12 hectáreas de terreno donde se exponen unas 40 esculturas de gran tamaño.

La familia ha expresado su deseo de alcanzar un acuerdo "que respete las condiciones que considera imprescindibles para asegurar la continuidad del mismo como tal". En este sentido, el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, reclamó anteayer la constitución de una mesa interinstitucional "con carácter inmediato" para evitar el cierre de un museo. Todo ello, "sobre la base de un cambio de modelo de gestión". Por este motivo, Luis Chillida planteó la posibilidad de abrir el centro a exposiciones temporales de grandes creadores como la fórmula para garantizar su superviviencia, aunque para ello resultaba necesaria la construcción de un nuevo edificio. Pese a que el centro cerrará, el museo continuará con sus actividades paralelas, como la conservación del patrimonio artístico del autor o la realización de exposiciones "nacionales e internacionales".

Las reacciones no se han hecho esperar. La diputada de Cultura guipuzcoana, María Jesús Aramburu, ha lamentado haber conocido el anuncio del cierre por la prensa, pese a que "no ha sido un elemento novedoso". Asimismo, Aramburu ha indicado que las instituciones están "en relación" para encontrar una solución para uno de los museos más emblemáticos de Euskadi de manera "discreta". "Esperamos que el museo y la obra de Eduardo sigan presentes en nuestra vida social", ha concluido. Por su parte, el portavoz de la Diputación guipuzcoana, Enero Goia, ha señalado que el ente foral lleva cierto tiempo, "no ahora sino también antes de que se hicieran públicos los problemas", en contacto con la familia Chillida para "ver cuáles pueden ser las posibilidades que hagan que ese objetivo se cumpla, es decir, el poder garantizar que el museo siga teniendo sus puertas abiertas".

"El sistema cultural público está en crisis. Los ajustes presupuestarios han afectado a aquello que se supone inútil. Y la cultura es tan importante como hacer carreteras", ha señalado el director artístico de la candidatura de San Sebastián a capital cultural europea en 2016 en un día en el que esa llaga cultural a la que se refiere se acentúa. La gran mayoría de las iniciativas culturales en Guipúzcoa -Tabakalera, San Telmo, Photomuseum de Zarautz, Topic de Tolosa o las casas de cultura- están en un proceso de replanteamiento y reajuste. Algo especialmente preocupante en estas fechas, ya que la capital guipuzcoana conocerá la próxima primavera si es elegida capital cultural europea en 2016. "Se ha abierto una herida", ha lamentado su director artístico.