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De YouTube al Guggenheim

Presentados los 25 vídeos finalistas del concurso YouTube Play organizado por el Museo Guggenheim de Nueva York

De YouTube al Guggenheim
JERRY LEVITHAN

Cuando el museo Guggenheim anunció hace cuatro meses la primera convocatoria de la bienal Youtube Play, las premisas de una propuesta abierta tanto a profesionales como a neófitos del vídeo parecían difusas. "El objetivo último es descubrir qué se está haciendo ahí fuera y ver si la base tecnológica de algo como Youtube, las redes sociales y estas nuevas formas de distribución online están contribuyendo a transformar el tipo de propuestas que hacen los artistas, afectan al producto creativo o incluso si Internet está generando nuevas formas de arte". Así lo explicaba a este diario Nancy Spector, subcomisaria de arte contemporáneo de la Fundación Guggenheim entonces.

Pues bien, 23.000 videos más tarde (de menos de 10 minutos), y después de que un equipo de comisarios del museo redujera su número a 125, un jurado compuesto por sospechosos demasiado habituales en las ligas de la imagen y la modernidad oficial como Laurie Anderson, Takashi Murakami o Shirin Neshat han seleccionado los 25 mejores, presentados la pasada noche en Nueva York con honores más propios de un descubrimiento para curar el cáncer que de videos hechos (bien hechos) por jóvenes que dominan los lenguajes visuales de hoy y con toda naturalidad cuelgan sus creaciones en youtube en busca de audiencia.

El resultado final de esta convocatoria, que no deja de reflejar el intento casi desesperado de las instituciones tradicionales por acercarse como sea y a costa de lo que sea a audiencias más jóvenes, es un 'megamix' visual heterodoxo pero poco revolucionario que también podría haberse titulado 'festival de cortometrajes Guggenheim'. De hecho, algunos de ellos fueron precisamente películas que llegaron incluso a acariciar el oscar, como el corto animado I met the Walrus, de Jerry Levithan.

Este filme de 2007 (la convocatoria estaba abierta a trabajos con hasta dos años de vida) es una fascinante película de animación realizada sobre el sonido de la entrevista real que un fan de John Lennon de 14 años (el propio Levithan) le hizo al cantante tras colarse en su hotel en Toronto en 1969 y en el que Lennon habla sobre la responsabilidad de la gente en como funciona el mundo. Por algo se quedó a las puertas del Oscar. Pero su talento y el del animador Josh Raskin ya lo habían descubierto hace dos años en la Academia de Hollywood cuando les escogieron como candidatos.

La animación abunda entre los finalistas, aunque no hay nada en sus propuestas que un adicto a los festivales de cine no pueda encontrar en esos foros. This aborted Earth: the quest begins , por ejemplo, es una película de animación de Michael Banowetz y Noah Sodano que precisamente ahora compite en un festival en Los Angeles y que recuerda peligrosamente a las animaciones que hacían los Monty Python en los años setenta. Deuce, en cambio, de la estadounidense Monica Cook, es la entrada de esta artista que habitualmente pinta y dibuja en el mundo de la animación tradicional con una desasosegante historia que mezcla la realidad y los sueños de dos personajes animados por ella fotograma a fotograma.

Esa quizás sea la única seña común a la mayoría de estos trabajos: el juego constante entre realidad y ficción, tanto en propuestas extremas como Post Newtonianism, del neoyorquino Josh Bricker, en la que las imágenes de las guerras del siglo XXI -donde la sangre y los muertos se han sustituido por explosiones e imágenes de videojuego- se combinan precisamente con imágenes y sonidos de videojuego en una pantalla dividida en dos en la que es imposible discernir qué parte es realidad y qué parte es ficción.

En ese sentido destaca el trabajo del australiano Keith Loutit, cuya serie Bathtube es bien conocida entre los adictos a navegar por Youtube. A la bienal presentó Bathtube IV, donde continua utilizando la técnica que le ha hecho famoso : toma miles de fotografías de paisajes cercanos a él -Sidney y alrededores- con cámaras de gran formato y jugando con los enfoques consigue crear un efecto de miniaturización, acentuado por la velocidad a la que se proyectan las imágenes. "Yo era un fotógrafo aficionado pero gracias a Youtube la gente me ha tomado en serio y ahora puedo trabajar en esto" aseguró en entrevista telefónica a este diario. Su caso es sin duda uno de los más 'youtube' de entre los seleccionados. "A mí me animó a seguir la gente que veía mis videos y me decía que eran buenos" asegura un fotógrafo que antes se ganó la vida haciendo trabajos variopintos y actualmente está dando la vuelta al mundo con un proyecto titulado 'Small World' y que consiste en retratar múltiples lugares del planeta y 'miniaturizarlos'. "Hasta ahora mi obra había tenido la validación del público. Ahora tiene también la del mundo del arte" comentaba satisfecho antes de la presentación oficial.

También han recibido 'el aprobado artístico' creadores como los sudafricanos Die Antwoord, todo un fenómeno viral en sí mismos -su video Enter the Ninja es tan conocido como los de ese otro fenómeno viral llamado Ok Go -. El fotógrafo sudáfricano Sean Metelerkamp, autor de aquel video, es el que ahora se lleva los parabienes artísticos con este otro video en el que se mezcla música y documental sobre la banda.