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El corazón culto de Castilla

La localidad vallisoletana de Urueña, única Villa del Libro de España, ofrece una alternativa diferente de turismo

La muralla que rodea la localidad vallisoletana de Urueña, situada a unos 55 kilómetros al noroeste de la capital, se distingue desde la autovía A-6. No todos los que circulan por allí saben, sin embargo, que aquellos muros que se alzan en medio de los campos de cereales no solo protegen las casas de los 225 vecinos empadronados en el pueblo. Aquellas paredes de piedra guardan también grandes cantidades de cultura en los tomos que descansan dentro de las diez librerías que hay en la localidad. Urueña, a la que el poeta Antonio Colinas definió como "el centro del centro de Castilla", es la primera y, de momento, única Villa del Libro - población que hace una especial promoción de la lectura- que hay en España. Existen casi 30 más en todo el mundo.

"Joaquín Díaz es quien dio el gran impulso a Urueña. La Villa del Libro está aquí en buena parte gracias a él porque había construido ya una base en torno a la cultura", explica Jesús Alcaraván, que abrió la primera librería de la localidad en 1992. Jesús habla con admiración del músico y folclorista que construyó su Centro Etnográfico en Urueña en 1989 con ayuda de la Diputación. No es el único que destaca la labor de Díaz. La gran mayoría de los libreros de la localidad señalan al folclorista como la clave de lo que es Urueña hoy. Pedro Merino, director de la Villa del Libro, explica que la presencia de Joaquín Díaz hizo que se detuviera "el proceso de despoblamiento y deterioro" que se había iniciado en los años 60. El Centro Etnográfico fue el inicio de todo lo que vino después y que aporta a Urueña un valor cultural añadido al margen de los libros: el museo de las campanas , único en España, el del Gramófono y el Museo Luis Delgado de Músicas del Mundo . El 15 de marzo de 2007 se inauguró oficialmente la Villa del Libro.

Joaquín Díaz asegura, sin embargo, que no tuvo nada que ver en que Urueña se convirtiera en Villa del Libro, ya que fue "una decisión de la Diputación". Sí reconoce, en cualquier caso, que pudo influir el "hecho de que la villa ya fuera visitada por mucha gente y que atrajese a un tipo de visitante especial, más cercano al viajero romántico que al turista desocupado".

Libros especiales

Urueña sigue conservando, en buena parte, ese aire especial y romántico que Joaquín Díaz atribuye a sus primeros visitantes. Sus calles y sus casas están impregnadas del aire medieval que pocas localidades conservan ya. Su muralla, acabada en siglo XIII, es la mejor conservada de la provincia de Valladolid y, además, tiene una vista privilegiada de la llanura de tierra de campos y de la iglesia de la Anunciada, de estilo románico lombardo. Su castillo, levantado en el siglo XI, no se puede visitar porque aún alberga el cementerio municipal. La historia que guardan las calles de la localidad está detallada en sus placas, en las que se explica el porqué de cada nombre.

Las diez librerías de Urueña no escapan a ese aspecto distinto y romántico. Siete de ellas están construidas sobre la propia muralla y allí no se encuentran los superventas del momento, sino libros curiosos, distintos, descatalogados. En la localidad existe, además, la única asociación de España dedicada a la caligrafía, Alcuino. Por todo ello, Pedro Mencía, director de la Villa del Libro, destaca que Urueña es la única localidad de España en la que se puede adquirir un libro singular, pues los calígrafos de Alcuino pueden "escribir una dedicatoria con el tipo de letra que se desee" y encuadernarlo luego en el taller de encuadernación tradicional de la localidad. "El libro que el visitante se lleva de Urueña puede acabar teniendo un valor muy superior al inicial", concluye Mencía.

Urueña y el papel

"La idea ha sido muy buena por las posibilidades que tiene para ser sede de la cultura literaria", señala José Antonio Largo, de la librería La Boutique del Cuento. "Potencia lo que tradicionalmente ha sido Valladolid en la lengua y, además, está cerca de Salamanca, un claro referente cultural", asegura. La librera Pilar Verdú va más allá y ve a Urueña como una forma distinta de vivir la literatura. "Lo que te da la Villa no te lo ofrecerá jamás el libro electrónico. El silencio, el pálpito de la Villa, está muy lejos de eso. Esto es un salto hacia atrás, pero solo para lo bueno. Con el tiempo se convertirá en el reducto del libro de papel". De momento, el número de visitantes ha pasado de los 15.000 anuales que recibía Urueña antes de ser Villa del Libro a los 75.000 de ahora.

Los turistas que decidan acercarse este verano a la localidad se encontrarán, además de los establecimientos habituales, los cursos y exposiciones que se desarrollan en estos meses en el Espacio para la Lectura, la Escritura y sus Aplicaciones , un centro que pasará a llamarse 'Miguel Delibes' próximamente. Hasta el 31 de octubre se podrá visitar una exposición del artista plástico y editor José Noriega. Del 13 al 15 de agosto, el 21 del mismo mes y del 2 al 5 de septiembre se impartirán cursos de caligrafía, sea cual sea el nivel de conocimiento del público. Además, se acaban de publicar las bases de un Concurso de Creación Literaria en modalidad de novela con un premio de 15.000 euros y la edición de 1.500 ejemplares.

El folclorista Joaquín Díaz cree, a pesar de todo, que el proyecto de la Villa de Libro llevará a Urueña más "inconvenientes que ventajas" con el tiempo. "Llevo mucho tiempo defendiendo un crecimiento sostenible y una sociedad más equilibrada y este no es el sistema", explica. "Creo en la palabra y en la fuerza de la voz como medio de comunicación, pero eso debe salir de dentro y, por tanto, no ser artificial. Ahora todo se mide en números de personas y no en lo que sienten o en qué buscan". Joaquín Díaz ya dejó constancia de su opinión en la inauguración de la Villa del Libro, cuando reivindicó "la soledad y el silencio como generadores de la atmósfera imprescindible para la meditación". El director de la Villa del Libro asegura, en cualquier caso, que la intención del proyecto no es que "el pueblo pierda lo esencial y característico que tiene".

Esas peculiaridades se conocerán más fácilmente dentro de poco, cuando se instale en la A-6 un letrero que identifique a Urueña como Villa del Libro. Mientras, su muralla seguirá ocultando a los conductores los más de 100.000 libros que hay tras ella.

Otras Villas del Libro en el mundo

Una Villa del Libro es una iniciativa que consiste en la instalación de librerías y negocios de artes gráficas en un pueblo o ciudad. Existe una organización (la IOB), que agrupa a las pricipales. Algunas de las más importantes del mundo son:

-Hay-on-Wye (Reino Unido)

-Wigtown (Reino Unido)

-Montolieu (Francia)

-Cuisery (Francia)

-Montmorillon (Francia)

-Charité-sur-Loire (Francia)

-Fontenoy-la-Joûte (Francia)

-Bécherel (Francia)

-Montereggio (Italia)

-Redu (Bélgica)

-Bredevoort (Holanda)

-St-Pierre-de-Clages (Suiza)

-Wünsdorf (Alemania)

-Vianden (Luxemburgo)

-Tuedrestand (Noruega)

-Haerland (Noruega)

-Mellösa (Suecia)

-Sysmo (Finlandia)

-Stillwater (Estados Unidos)

-Sydney (Canadá)

-Bundanoon (Australia)

-Kampung Buku (Malasia)

-Jinbo y Kenbuchi (Japón)

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