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Entrevista:DAVID CARABÉN, líder del grupo Mishima

"La aventura es la vida y el orden te ayuda a entenderla"

La banda de pop catalana Mishima lanza su quinto disco

Su quinto disco, Ordre i aventura, acaba de salir al mercado y, pese a editarse en catalán, está ya en su primera semana en el número 38 de la lista de los más vendidos de España. Aunque en un momento de crisis de ventas eso no dice mucho, es significativo de la fuerza con la que Mishima, el grupo que lidera David Carabén, está tomando en el entorno del pop catalán. Se verá esta noche en el concierto Escena BCN, en el Sant Jordi Club, y el 2 de junio en el Apolo, donde presentarán oficialmente el nuevo trabajo.

La cuestión es que en un disco que quiere ser inmediato ?"me gustaría que sus canciones se escuchasen planchando, aunque no llego a imaginármelo", dice Carabén? abundan reflexiones que sugieren el paso del tiempo. "Cuando hablo de creer pienso en la espiritualidad atea", afirma Carabén. "No estoy bautizado, pero pienso que quizá estaría bien que hubiese otra cosa que le diese un sentido a todo esto. Sin darme cuenta, por aquí viene el título del disco; la aventura es la vida: no te enteras de cómo va y el orden te ayuda a entenderla. Es la obra de arte la que ordena los significados y te permite entender la lección que has de extraer de cada cosa. No es que el orden sea negativo... lo busco para entender las cosas, organizo los significados gracias al orden. En mi caso, trabajando las letras y los sonidos busco un cierto orden", reitera.

En Ordre i aventura, Carabén se ocupa de temas cotidianos y también universales. "Como los hijos, las preocupaciones espirituales y otras cuestiones que me llevan a leer libros de divulgación hace poco impensables, como Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson. Me veo leyéndolo un día y pienso que me irá bien si mi hijo me pregunta qué es la tierra. Al final acabas escribiendo sobre cosas así", comenta.

Pasa de los 35, en sus letras, lo dicho, habla de temas maduros, pero aun así Carabén reconoce que no había percibido el perfil generacional de su música, un aspecto este que explica mediante una cita del cineasta Philippe Garrel: "Él decía que había tardado en darse cuenta de que la gente va al cine al acabar el día, una vez cumplidas las obligaciones, y de que dentro de ese contexto su cine era autodestructivo. Él había tardado en darse cuenta de ello, porque darse cuenta de lo que uno mismo hace no resulta tan fácil. Incluso el significado de nuestros discos lo percibo a toro pasado. Eso, en el mejor de los casos".

Asume, finalmente, su generación. "Me he convertido en un treintañero porque ya me ha tocado vivir la muerte de mi padre y ya he tenido hijos", comenta. Todos estos sentimientos son analizados con ayuda de su grupo. Lo necesita. "En grupo me atrevo a decir cosas que a mí mismo no me diría, es como si te estuvieses psicoanalizando por medio del grupo", asegura. "Tal como ya se ha dicho, el pop te habla de cosas que a nadie más otorgarías potestad para decir, cosas del tipo de cómo amar, cómo tratar a una pareja, cómo seducir... esto no se lo permitirías decir a casi nadie y menos a tus padres. Lo cierto es que el pop te ayuda a afrontar tus sentimientos", reconoce.

Todos estos sentimientos se expresan por medio de canciones con delicadas líneas de teclado (L'olor de la nit) o que pueden evocar tanto a Phil Spector (Tot torna a començar) como las líneas de guitarra de Tears For Fears (Com abans). La cuestión central, en palabras del propio Carabén, es: "Los 'para siempre' tienen que convivir con lo cotidiano". Aunque parece irreconciliable ese "para siempre" con los diarios líos domésticos.