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La película de la piratería en España

Hollywood advierte de que los niveles de descarga fraudulenta de filmes hace casi inviable su negocio - El sector del DVD ha perdido cerca del 60% de sus ingresos

La pesadilla de la piratería en España vivió ayer uno de sus peores días. Justo en la jornada en que la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, había convocado su reunión estrella de ministros europeos para debatir sobre el valor económico de la cosa cultural y así poner un broche de oro al foro convocado en Barcelona, un temblor de consecuencias imprevisibles se dejó sentir directamente llegado de Los Ángeles. De Hollywood, para más señas. Michael Lynton, todopoderoso director de Sony Entertainment, declaraba en el diario Los Angeles Times que España tenía muchas de las papeletas para convertirse tras Corea del Sur en el segundo país del mundo vetado por las grandes compañías distribuidoras de DVD de Hollywood a causa de la piratería rampante. "La gente en España está descargando películas en tal cantidad que está a punto de dejar de ser un mercado viable para nosotros". También se conocía ayer la redacción definitiva de la disposición de la Ley de Economía Sostenible, la llamada ley antidescargas, que introducía una modificación inesperada: la Comisión de Propiedad Intelectual, encargada de cerrar cautelarmente las webs que vulneren la propiedad intelectual, no podrá actuar de oficio y deberá esperar a que medie una denuncia de una productora, discográfica o entidad de gestión para tomar cartas en el asunto.

En el artículo del rotativo californiano, titulado En España la piratería es parte de la cultura, la publicación asegura que la descarga de películas por vías que vulneran la propiedad intelectual ha pasado de 132 a 350 millones de 2006 y 2008. El artículo, todo hay que decirlo, empieza así: "Picasso y los toros son pilares de la cultura española. La piratería, también".

Sea como sea, las cifras son, desde luego, elocuentes. Entre 2005 y 2009 el mercado del DVD ha perdido cerca de un 60% de sus ingresos: ha pasado de generar 430 millones de euros a 178 millones, según los datos de la Unión Videográfica Española (UVE). Calcula que de los 30.000 empleos directos que el sector generaba hace cinco años el 40% se han esfumado. Según datos del Ministerio de Cultura, en sólo cinco años (desde 2004) se han vendido 30 millones de unidades de DVD menos hasta dejar el total en 10 millones.

José Manuel Tourné, secretario general de UVE y director general de la Federación de la Protección Intelectual (o Federación Antipiratería), no duda de que el motivo es por las descargas por Internet. Mientras que en otros países el beneficio que se obtiene por la venta y el alquiler del DVD de una película representa la mitad del total, en España este dato se reduce por mucho. Según los cálculos de Joe Drake, de Lions Gate Internacional, citado en el artículo de Los Angeles Times, en España se obtiene entre tres y 10 veces menos dinero por este concepto que en Reino Unido o Alemania. La merma para los estudios es relevante: España era en 2005 el quinto mercado mundial en ventas de DVD tras EE UU, Japón, Francia, Alemania e Inglaterra. El año pasado, según estimaciones de UVE, España habría caído al octavo lugar, tras ser superada por Italia y el Benelux.

El problema es que llueve sobre mojado. La lucha contra la piratería figura en el primer lugar de las preocupaciones de la Administración de Obama en la agenda bilateral entre Estados Unidos y España, país que es sistemáticamente incluido en la llamada Lista 301 informe anual del Departamento de Comercio de EE UU. En él, se efectúa un balance de la situación de los derechos de propiedad intelectual en todo el mundo con el fin de confeccionar una lista de los países donde más se vulneran estos derechos.

Ante el inesperado revuelo causado por lo publicado en el otro extremo del mundo global, Ángeles González-Sinde, que había venido a hablar de armonía entre los países de la UE y de apoyo a las industrias culturales, tuvo que referirse a la piratería, tema tratado sólo de soslayo en el foro: "He leído el artículo de Los Angeles Times y somos conscientes de que las fuentes de financiación del cine se han tambaleado", declaró en Barcelona, según informa Catalina Serra. "Todo forma parte de esta reconversión industrial del sector que se está produciendo y que no tiene vuelta atrás. Pero está claro que la situación es preocupante y que necesitamos una normativa europea común para hacer frente a la piratería".

"La situación de la piratería en nuestro país es una vergüenza y que se haya llegado a este punto es lamentable", se lamentaba poco después Tourné. "Han cerrado más de la mitad de los videoclubes. Dado lo caro que es hacer cine, el productor necesita amortizar sus gastos tanto en cine como con el DVD y la venta a televisiones. Y eso que hay una gran demanda de cine: en un 70% los usuarios dicen que contratan ADSL para ver películas y series".

¿En qué se traduciría que un gran estudio se retire de España? ¿Significa que sus películas van a desaparecer de las tiendas? "Ahí cada compañía tendrá que tomar sus propias decisiones", dice Tourné. "Por lo general, se busca a otra empresa que distribuya sus productos y firma un contrato de mínimos garantizados, pero tal como están las cosas a ver quién encuentra a alguien interesado. El mercado ahora mismo no es atractivo para nadie".