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El lenguaje de los SMS, mejor fuera de la televisión

El autor de la 'Guía práctica del español correcto' afirma que el nivel general es aceptable

"Nadie le pide a un telegrama la corrección que se le exige a una carta. Lo mismo debe hacerse con los mensajes de móvil", así aborda el profesor Florentino Paredes una de las cuestiones candentes del uso del castellano: el abreviado lenguaje de los SMS. Paredes ha presentado esta mañana en Madrid la 'Guía práctica del español correcto' junto a la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel. El autor ha subrayado que el problema con los SMS es su irrupción en la televisión, porque entonces su influencia se amplifica.

La guía presentada hoy traza un panorama detallado de los principales problemas en el uso de la lengua española sin olvidar los usos aceptados en todos los países hispanohablantes. "No soy muy negativo en cuanto al uso del español, que es bastante aceptable", consideró Paredes, consciente de que hay "modas y comportamientos sociales" en el lenguaje y un "relajamiento" en la enseñanza, donde cada vez se hacen menos dictados.

Esta guía es la tercera publicada de una serie en la que se incluyen la Ortografía práctica del español (ya en su segunda edición) y la Gramática práctica del español, y como detalló la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, es para que "la usemos todos". "Resuelve dudas que se nos suscitan a todos", señaló Caffarel. Una futura guía abordará los cambios que las nuevas herramientas tecnológicas han causado en el castellano. No sólo en los SMS, también en los llamados chats por Internet, correos electrónicos, etcétera, informa Javier Rodríguez Marcos.

La publicación del manual que ahora llega a las tiendas viene dada por el interés que hay en la calle por el correcto uso del idioma, sumado al del Instituto Cervantes por difundir el español, según detalló Alegría Gallardo, coordinadora de la guía. "Esta guía pretende favorecer el buen uso del idioma", apuntó sobre un texto de reducido tamaño, que sintetiza los contenidos y fácil de usar para solucionar qué es lo correcto y qué no.

La guía, en palabras de su autor, proporciona una solución a "casi todo", desde la correcta acentuación, a las palabras que admiten varias formas gráficas, la escritura de palabras compuestas (si van juntas o separadas) así como la escritura de números y fechas.

Laísmo, neologismos...

También presta atención a los aspectos morfológicos, deteniéndose en el género y número de los sustantivos, el laísmo, leísmo y loísmo, errores en la formación del plural, adjetivos, determinantes y pronombres o incorrecciones relacionadas con el régimen verbal. El dequeísmo y queísmo, anacolutos, silepsis, vulgarismos, extranjerismos, la redundancia, cacofonías, pobreza de vocabulario o neologismos y tópicos en el lenguaje también quedan recogidos en esta guía.

Paredes ha subrayado la "sobrecarga" que algunos hispanohablante introducen en la lengua al preferir vocablos largos cuando existen otros más concisos. Así, puso como ejemplo de sobrecarga los términos: "culpabilizar", por "culpar", "inicializar" por "iniciar".

Además de ser una obra "seria y rigurosa", su autor precisó que la guía incluye un apartado "de risas" para que el lector haga un alto en el camino y pueda sonreír al leer anuncios como "Pañales para niños desechables", "se venden medias para señoras de seda" o "piscinas de plástico para niños con tapón de seguridad".