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Diez perlas de Amenábar

El director, acompañado de sus actores, presenta en Madrid su película 'Ágora' y habla de religión, la situación de la mujer y su manera de hacer cine

Esta mañana se ha presentado en la Biblioteca Nacional la última película del director Alejandro Amenábar, Ágora. El entorno no podía ser más propicio ya que la superproducción de 50 millones de euros ambientada en el siglo IV d. C. cuenta la vida de la astrónoma egipcia Hipatia y la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Junto al director estaban los actores Rachel Weisz, Oscar Isaac y Max Minghella y el productor Fernando Bovaira. Amenábar ha hablado sobre su manera de hacer cine y su visión de la religión y la situación de la mujer:

- "Esta noche no he podido dormir. Siempre duermo como un bebé excepto en los rodajes, en los que trabajo de día y no duermo de noche. Pero, por encima de los nervios, el trabajo de cuatro años ya está acabado"

- "Hipatia fue martirizada por un grupo de cristianos. No por todos. Yo quería denunciar a la gente que se desentiende de la razón para defender sus ideas con la fuerza"

- "El mundo no ha cambiado tanto y se sigue lapidando a la gente, como mostramos en la película con el personaje de Hipatia. Las mujeres han mejorado sus condiciones aunque hay sitios donde las tratan como en el siglo IV a.d.C"

- "¿Cómo busco a los actores? Intento encontrar lo que es perfecto para cada personaje y ellos (Rachel - Weisz, Max Minghella y Oscar Isaac) encajaban. Rachel tiene luz y talento y le ha aportado a Hipatia honestidad."

- "La técnica es un vehículo, lo digital ayuda pero si sólo usas digital te quedan planos asépticos e imposibles. Nunca hicimos movimientos imposibles con la cámara"

- "En el cine siempre tiene que haber hueco y dinero para los pequeños proyectos sin embargo nunca se nos tiene que olvidar su componente comercial"

- "Cualquier tiempo pasado fue peor. Claro que vivimos una etapa de cambio e incertidumbre, pero procuro que haya siempre un halo de esperanza al final de mis películas"

- "Nunca grito en los rodajes... Bueno, sí. Una vez grité en Abre los ojos pero porque sonó un móvil"

- "Rodar en inglés fue una decisión muy fácil. Como dice Umberto Eco 'el latín del siglo XX es el inglés'. Mel Gibson rodó La Pasión de Cristo en arameo. Para mi reparto iba a suponer un gran estrés filmar en griego clásico, latín y copto, así que elegimos es inglés como lengua convencional. Además con un presupuesto así no se puede hacer de otra manera"

- "En un principio el cine político no me interesa como creador. Ahora que repaso mi carrera sí que me doy cuenta de que algo de política hay en mis películas pero no es mi leit motiv y mi siguiente proyecto no ira por ahí. En realidad mi siguiente proyecto es irme de vacaciones".