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Fallece el periodista y escritor Eduardo Chamorro

El novelista madrileño tenía 63 años.- Su viuda ha informado de que murió tras sobrellevar una penosa enfermedad

Eduardo Chamorro, hombre de letras nacido en 1946, falleció ayer en Madrid, a los 63 años, tras una larga enfermedad, ha informado su viuda. Los restos del finalista del premio Planeta en 1992 con La cruz de Santiago serán incinerados mañana en el cementerio madrileño de la Almudena, tras el funeral en el Tanatorio de la M-30.

Aunque el escritor nació en la capital española, estuvo siempre ligado personal y profesionalmente a Galicia, donde ha colaborado con el diario La Voz de Galicia . En ese medio publicó su último artículo el pasado viernes, titulado Al gusto de Rusia, sobre las relaciones diplomáticas entre el presidente Obama y sus homólogos rusos, el tándem Putin-Medvédev.

"Consumíamos cualquier sustancia prometedora que quedara a nuestro alcance. Cualquiera", escribió Chamorro en una obra sobre Juan Benet

Entre sus textos más divulgados constan el ensayo histórico El enano del rey o el político 25 años sin Franco, mientras que en narrativa publicó la novela de misterio Guantes de segunda mano. Chamorro fue de los primeros en estudiar la figura del ex presidente socialista Felipe González, un trabajo de investigación que quedó plasmado en la biografía Un hombre a la espera.

La marca 'benetiana'

Chamorro se movía en el círculo literario y afectivo de otro gran autor español: Juan Benet. En 2004, a propósito del homenaje que le organizaron sus amigos, el periodista José Andrés Rojo publicó en El País: "Once años después de su muerte, en enero de 1993, el escritor Juan Benet sigue tremendamente vivo. ¿Benetianos? 'Mas bien, todos somos benetines, aunque hay algunos benetones', comentó Eduardo Chamorro: 'Sarrión es un gran benetón, Pradera es un gran, gran benetón y Ferlosio, el recopón de benetón'. Recordó su enorme capacidad de trabajo que se sustentaba en 'tres principios fundamentales: saber beber lo suficiente (y saber pasarse también lo suficiente), levantarse siempre de la mesa con un poco de hambre y poder dormir en cualquier lugar y postura, incluso en medio de una tormenta, para estar impecable tras 10 o 15 minutos de descanso'".

La obra Juan Benet y el aliento del espíritu sobre las aguas refleja el afecto y la admiración que Chamorro sentía por el literato madrileño. En una crónica de mayo de 2001, en ocasión de la presentación del título, la redactora Amelia Castilla dejó sentado en El País: "Para describir personajes, atmósferas y situaciones, Chamorro se colocó en el papel del personaje que pasaba por ahí. 'No he pretendido escribir una biografía, ni tampoco elaborar una teoría global sobre la obra de Benet', aclaró. 'He contado aquellos contenidos de una amistad que pueden ser de interés para el lector de una obra que se basta a sí misma'". En un tramo del libro, Chamorro confiesa: "Es cierto que bebíamos bastante. Consumíamos cualquier sustancia prometedora que quedara a nuestro alcance. Cualquiera".

A estos antecedentes sobre Chamorro, el periódico La Voz de Galicia ha añadido el interés del escritor por el cine. Una pasión que compartió con el cineasta Rafael Azcona, con el que escribió el guión de Los desastres de la guerra, de Mario Camus.