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Gaudí vuelve a brillar en Bellesguard

La cruz modernista vuelve a su lugar original tras invertir 600.000 euros en su restauración

El jardín de la Torre de Bellesguard construida por Antoni Gaudí a principios del siglo XX permanece abierto a todas las personas que quieran visitarlo, pero la mayoría de los que suben a esta parte de la ciudad para admirar la obra del arquitecto son turistas. Este miércoles tuvieron premio. Pudieron ver y fotografiar cómo una enorme grúa elevaba a más de 30 metros de altura la cruz de cuatro caras y cinco toneladas creada por Gaudí para coronar este edificio modernista tras permanecer un año en tierra. En mayo de 2008 los dueños de la vivienda y los responsables municipales de patrimonio decidieron que era mejor bajarla y proceder a reparar las fisuras y deformaciones observados en su estructura.

"El problema no ha sido que Antoni Gaudí la diseñara mal, sino el agotamiento de los materiales", decía Ramon García-Bragado, teniente de alcalde de urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, mientras observaba cómo oscilaba la cruz en el aire. García-Bragado también descartó que las explosiones realizadas en 2008 para construir una tubería de agua que atravesará Collserola influyeran en el deterioro de la estructura, tal y como en algún momento se había sugerido. "Ya se habían observado problemas en octubre y noviembre de 2007", zanjó el responsable municipal.

A lo largo de este año se ha restaurado la cruz, se ha consolidado la base que la aguantaba y se ha reforzado la estructura "arriesgada" de la torre, que según los técnicos era el origen del problema.

Durante el ascenso el remate brillaba por el sol de la mañana. Las piezas del trencadis de vidrio blanco y rojo deterioradas han sido sustituidas y sometidas a una limpieza que les ha devuelto su aspecto original. Mientras, la bandera catalana de la base ha recuperado su color tras la restauración de 1985 que coloreó cada una de las piezas para eliminar la pintura gris que la ocultó al acabar la guerra civil. Ayer contrastaba el blanco del cristal limpio con el color oscuro de piedra de la fachada de la casa.

Arriba los operarios controlaban que la cruz encajara perfectamente en la torre. Para asegurarse habían colocado una barra de acero de ocho metros de largo perforando las dos estructuras y evitar futuros problemas de estabilidad. "Una operación compleja y delicada debido a las dimensiones y el peso de la cruz", según García-Bragado.

Los trabajos han tenido un presupuesto de 600.000 euros que han pagado a partes iguales la familia Guilera, los propietarios de la casa, la Generalitat y el Ayuntamiento.

La Torre de Bellesguard fue construida por Gaudí donde estuvo el palacio de Martín el Humano, rey de la Corona de Aragón, durante el siglo XV. El edificio, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, recuerda por su aspecto y forma vertical un castillo con almenas.