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Periódicos que ya son historia

Cultura digitaliza 2.000 cabeceras impresas en España desde el siglo XVIII

Antes de que la Revolución francesa extendiera el ideal de la igualdad, ya pululaba por Salamanca una periodista que reivindicaba el derecho de las mujeres a publicar. En un artículo escrito el 16 de marzo de 1777, Escolástica Hurtado, Girón y Silva de Pico proclama desde las páginas de La pensatriz salmantina: "Fuerte cosa es que las prensas sólo han de sudar debaxo de las pelucas! Como si los Abanicos no fueran capaces de hacerlas gemir con ayre y darles una buena mano de molde. No hay forma de meter en la cabeza a los sombreros que las piochas también tienen sus luces y sus pensamientos altos" (sic). La pensatriz salmantina fue una de de las dos únicas publicaciones destinadas a mujeres que se imprimieron durante el siglo XVIII.

Es también la cabecera más antigua que se puede consultar en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, creada por el Ministerio de Cultura para permitir el acceso libre y universal a los periódicos que han contado el día a día de España desde el XVIII en adelante. Hasta la fecha se pueden consultar unas 2.000 publicaciones, que permiten el acceso a 4.300.000 páginas digitalizadas, que se hallaban dispersas por diferentes bibliotecas públicas e instituciones.

Recuperar periódicos en peligro

De momento hay prensa editada en 45 provincias. Cultura ha firmado varios convenios con entidades como ateneos, asociaciones de la prensa, fundaciones o periódicos en curso para digitalizar sus colecciones e incorporarlas a la biblioteca. "Lo prioritario es recuperar aquellos periódicos que están en peligro de muerte, aunque la idea final es que estén todos", explicó hoy el ministro de Cultura, César Antonio Molina, durante la presentación de la biblioteca en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, una de las que participa en el proyecto.

Molina destacó que la iniciativa facilita la labor de investigadores y, sobre todo, "democratiza el acceso a materiales que hasta ahora estaban reservados a unos pocos". La biblioteca se puede consultar en cualquiera de las tres lenguas estatales, además del inglés.

Entre las cabeceras hay ejemplares de prensa católica, como La Cruz; sindical como A voz do pobo; o de arte y ciencia, como La física moderna. También se incluye una gran colección hemerográfica de la prensa clandestina con la reproducción de unas 90.000 páginas del archivo del Partido Comunista de España (PCE), que corresponde al periodo que va entre 1932 y 1976. Son materiales editados en España, Argelia, Colombia, Francia, México, Rusia o Marruecos, entre otros países.