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Veinte años en un cajón, en memoria de Umbral

La presentación de 'Carta a mi mujer', escrito en los ochenta, se convierte en un cálido homenaje al escritor que nunca lo vio publicado

La presentación de Carta a mi mujer, el libro que Francisco Umbral escribió hace más de veinte años y que por diferentes razones no llegó a ver publicado, se ha convertido este jueves en un cálido homenaje al escritor, que, en palabras de su viuda, María España, "puso lo mejor y lo más hondo de su persona" en esta obra.

"Umbral ha sido un ser único, al que yo quise y quiero, y que escribió este libro como homenaje a mí", decía María España con emoción contenida, al resumir sus impresiones sobre este libro. El ministro de Cultura, César Antonio Molina, lo ha definido como "un testamento vital y literario y una sobrecogedora despedida a lo largo del tiempo".

Publicado por Planeta, Carta a mi mujer es "una crónica interior o una confesión intimista" que, según Molina, produce en el lector "un asombro" similar al de Mortal y rosa, considerada por algunos críticos como una de las obras más importantes de la segunda mitad del siglo XX.

Como contaba hoy María España, Umbral escribió Carta a mi mujer entre 1985 y 1986, "aunque parece escrito el año pasado". Poco antes de su muerte, el 28 de agosto de 2007, el escritor le pidió a su mujer que le pasara el manuscrito al ordenador, pero ella sólo pudo "copiar 13 ó 14 páginas" porque tuvo que dejarlo para ir al hospital con él.

Otros libros más urgentes

María España guardó el original en un cajón y, como afirmaba hoy, nunca se sabrá por qué el escritor no lo publicó en su día, quizá porque siempre tenía otros libros más urgentes entre manos.

"Umbral no pudo volver a leer Carta a mi mujer, pero sé que le habría gustado porque era un libro suyo, muy suyo, donde puso lo mejor y lo más hondo de su persona. ¡Y cómo es el libro, cuánta belleza! Es el poema en prosa que faltaba para completar la trilogía de sus obras íntimas Mortal y rosa y El hijo de Greta Garbo", decía la viuda del escritor y articulista.

César Antonio Molina considera que "el sentido poético, la prosa lírica, el acierto metafórico y la sinceridad" impregnan Carta a mi mujer y convierten esta obra "en plena fiesta de la palabra".