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"La libertad y la no sumisión son importantísimas"

Luis García Montero publica su nuevo poemario, 'Vista Cansada', con una reivindicación de la política

Luis García Montero cree que para un escritor con conciencia política, como es su caso, "la libertad y la no sumisión son importantísimas", y con ese espíritu reivindica "la legitimidad de la política" en su nuevo poemario, Vista cansada, que se pone a la venta el próximo martes.

En este libro, en el que García Montero (Granada, 1958) evoca las distintas etapas de su vida, dedica algunos poemas a la defensa de la política, quizá porque "está en un momento de descrédito absoluto y se confunde política con electoralismo, partidismo, sectarismo y corrupción", afirma en la entrevista que concede con motivo de la publicación de su poemario por Visor.

Este poeta y ensayista, que ha merecido premios tan importantes como el Nacional de Poesía, por "Habitaciones separadas", o el de la Crítica, por "La intimidad de la serpiente", ha defendido siempre las tesis de la izquierda, pero asegura que, en contra de lo que se suele pensar, "el compromiso político" no se da sólo entre los de su tendencia política: "se da también en la derecha".

"En última instancia, si crear es inventar un mundo y reflexionar sobre él, la creación es inseparable de la conciencia crítica", subraya García Montero, para quien, sea cual sea la ideología del escritor, éste debe defender su autonomía "de manera muy clara"

"La poesía crea preguntas, interroga, busca el matiz, y los panfletos no entienden de matices", añade. El poema que cierra el libro y que da título al mismo, el de "Vista cansada", está dedicado a Francisco Ayala y a su mujer, Carolyn Richmond. García Montero fue en 2006 el comisario del centenario del gran escritor granadino y esa experiencia ha sido para él "un lujo; ha supuesto sobre todo una lección humana y de amistad de primera categoría".

"Aparte de los fastos y actividades, que creo que han salido muy bien y que han permitido que Ayala tuviera el homenaje que se merecía, el centenario me abrió la posibilidad de una relación absolutamente sincera, donde he podido hablar con él y con su mujer de cualquier cosa, de literatura, de la vida, de la familia, del futuro", comenta García Montero.

Ayala "ha sido el amigo que con su propia experiencia te puede enseñar lo que es una lección de dignidad y lo que es pasar por la vida en los momentos personales y sociales más difíciles, mantenendo una conciencia completamente íntegra", concluye el poeta y ensayista granadino.