"Cuarenta años es como dos veces nada"
El luthier Carlos López Puccio vaticina la inmortalidad humorística del grupo
Pregunta: Mínimo, son cuatro décadas. ¿Sus esposas no les quieren jubilar?
Respuesta: Quieren jubilarnos como maridos.
P.: La Orden de Isabel la Católica, retrospectivas en los principales centros culturales argentinos, programas radiofónicos conmemorativos? Van a cumplir los cuarenta y se ha volcado con ustedes todo el pais.
R.: Sí. Todo ELPAIS.com.
P.: Muchos se preguntan por qué siguen haciendo los mismos chistes.
R.: Y nosotros, por qué los periodistas siguen haciendo las mismas preguntas.
P.: ¿Es que se ven obligados a seguir en el escenario porque ya no quedan humoristas como ustedes?
R.: Ya no queda gente como Laurence Olivier.
P.: ¿Olivier? Bien, será eso. De todos modos, insisto, son muchos años y mucha reposición. Vamos, que va a ser cierto eso de que están viegésimos. ¿No les aburre tanto remake?
R.: En absoluto. Nuestras obras siempre tienen una suave evolución, un cambio muy lento y muy grato. Aunque sean remake. Además hay un secreto placer en que esas hijas sigan viéndose jóvenes y cautivando a nuestro público.
P.: Pues tienen un tanto confundidos a los modernos con eso de hacer humor desde lo clásico.
R.: No lo creo. Ser verdaderamente "revolucionario" implica creatividad, no mero nihilismo. Lo revolucionario y moderno en arte siempre ha estado precedido de la veneración, del estudio y hasta de la copia de los clásicos. Lo revolucionario no consiste exclusivamente en denostar lo clásico? ¡Mocosos impertinentes!
P.: Y en estos años, ¿nunca les ha dado por cambiar de registro? ¿Reorientar su repertorio?